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Los centros deportivos abrieron ayer tras cinco días cerrados. arcadio suárez

Los centros deportivos acumulan más de 40 millones de pérdidas

Los Educadores Físicos de Canarias presentan un contencioso contra el Gobierno al entender que el cierre fue «arbitrario y desproporcionado»

Silvia Fernández

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 23 de febrero 2021, 00:00

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Los centros deportivos de Canarias arrancaron ayer la jornada temprano, a las 6.30 de la mañana. A esa hora comenzaron a llegar los usuarios más madrugadores y con muchas ganas tras cinco semanas de cierre. En el nivel 3 algunos centros optaron por seguir con los entrenamientos al aire libre pero no todos. Además, pese a dar algunos centros esta posibilidad muchos usuarios no se acogieron y sencillamente dejaron de ir.

Con mascarilla, distancia de seguridad y demás medidas que implica el nivel 2 los centros deportivos (escuelas de natación, de baile y de otras prácticas deportivas) retomaron la actividad con la confianza de poder seguir adelante con el negocio. Sin embargo, las últimas cinco semanas de cierre dejan en estas empresas unas pérdidas estimadas en 40 millones de euros.

El agujero lleva al sector a reivindicar que la práctica deportiva quede fuera de los cierres que se puedan decidir a futuro, si los contagios vuelven a subir en los próximos meses. «No hacerlo va a llevar al cierte de centros deportivos, además del perjuicio que supone para la salud», indica el miembro de la Plataforma por la Reactivación Física y el Deporte de Canarias y CEO del grupo Solventia, José Hernández.

«Nuestra lucha ahora es que no nos vuelvan a cerrar, que impongan las restricciones que quieran pero no nos cierren y no solo por el 'dolo' económico sino por la contribución que hacemos los centros deportivos a la mejora de la salud», indica Hernández. Según indica, solo el 0,28% de los contagios que se producen tienen su origen en la actividad física. Y como señala, en caso de producirse un positivo en un centro deportivo, al estar obligados a la trazabilidad de sus usuarios, «pueden saber sobre la marcha qué personas estuvieron en contacto y su número de telefóno». «Hay pocos casos y de haberlo atajaríamos el brote rápido al estar obligados a la trazabilidad», explica.

Hernández se queja del cierre decidido por el Gobierno de Canarias, tanto en Gran Canaria como en Tenerife semanas antes, con un nivel de incidencia del virus mucho más reducido que en otras comunidades que nunca cerraron sus centros deportivos. «Entendemos que somos un destino turístico y que el objetivo del Ejecutivo sea el reducir el número de casos lo más rápido posible para llevarlo al nivel de los 50 casos por 100.000 habitantes en siete días pero tienen que entender que hay más actividades y empresas y que nosotros no somos un riesgo para la expansión del virus», indica Hernández.

Ese «exceso de prudencia» con el que ha actuado el Gobierno de Canarias ha llevado al Colegio Oficial de Educadores Físicos y Deportivos de Canarias (COLEF) ha presentar una demanda en el Contencioso-Administrativo contra el Gobierno de Canarias por unas restricciones en el sector (centros deportivos, deporte federado y piscinas cubiertas) que consideran «arbitrarias y desproporcionadas». «No se cerraron las salas de juego pero si los centros deportivos. Es algo que no entendemos y por eso, ahora nuestra lucha es que no se vuelvan a cerrar», indica.

Lamenta y critica también Hernández la falta de previsión del Gobierno de Canarias a la hora de anunciar el cambio del nivel 3 al 2. «Primero se hacía los jueves, con cierto margen, pero esta semana no se confirmó hasta el domingo al mediodía y nosotros abríamos el lunes a las 6.30 de la mañana. Hay que sacar gente del ERTE, calentar las piscinas, preparar las salas... No se hace de la noche a la mañana y eso deberían tenerlo en cuenta», indica Hernández. Tanto él como otros empresarios del sector se aventuraron y, confiados en que el domingo se volviera al nivel 2, empezaron a trabajar desde la semana pasada. «Salió bien pero podría haberse decidido otra cosa y de nuevo, a perder dinero», indica.

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