Caos en la Seguridad Social de Las Palmas

22/08/2019

Coger hora por internet es una auténtica lotería. El número para solicitarla por teléfono empieza por 901 lo que genera desconfianza porque su precio se puede disparar si llamas desde un móvil. El sindicato Comisiones Obreras ha presentado junto a UGT varias quejas por la gestión de las citas.

Jénifer Jiménez / Ahora Plus

No existe disponibilidad en los próximos días para el servicio seleccionado». Es el mensaje que aparece en la página web del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) cuando una persona intenta pedir cita para que se le gestione una prestación o trámite en alguna de las oficinas de la provincia de Las Palmas. Planificar tu vida cotidiana con tiempo para realizar estas gestiones se ha convertido en una auténtica misión imposible en esa provincia. El proceso online no es sencillo sobre todo para personas que no estén acostumbradas a usar el ordenador, pero llamar por teléfono tampoco, ya que existe habilitado un número que empieza por 901, que genera desconfianza porque su precio se puede disparar si llamas desde un móvil, como ha advertido la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

«Me dijeron que lo intentara a la 01.00 de la mañana», afirma una ciudadana. Señala que este es el consejo que le dieron en la puerta de una de las oficinas, donde muchas veces los seguritas son quienes facilitan información a la ciudadanía, ya que las mesas siempre están a tope y no se atiende sin cita. Tras intentarlo varias veces, finalmente esta mujer, que quería tramitar una prestación familiar, lo consiguió a esas horas de la madrugada. En ese momento, el sistema permitía pedir hora para unas pocas oficinas, entre ellas Arucas o Arrecife. «Entré muchas veces en la página web, hasta que un día aleatorio me permitió coger hora», dice otra usuaria, que matiza que los problemas también se observan en el número de teléfono facilitado, ya que deriva a la Península y hay que insistir mucho para que respondan.

En las oficinas de la Seguridad Social se realizan varios tipos de gestiones administrativas: jubilaciones, bajas por maternidad, incapacidad, ya sea temporal o permanente, así como la gestión de distintas prestaciones, entre muchas otras. La falta de personal se hace patente para atender estos trámites, cada uno de una complejidad determinada y para el que se requiere contar con una formación específica: «No es lo mismo gestionar la Tarjeta Sanitaria Europea, que es un trámite más rutinario, que una baja por incapacidad», por ejemplo, destaca una persona que trabaja en la administración pública.

Sin embargo, no es solo la falta de personal la causante de los atascos en la Seguridad Social. A ello se le suma el hecho de que los empleados públicos tienen que continuar formándose para poder resolver todos los asuntos que se tramitan en estos centros. Aunque se cubra la demanda con nuevas plazas (en los próximos tres años se espera que aumente la plantilla) el funcionariado tiene que seguir recibiendo formación ya que cada trámite requiere de un proceso y se hace necesario tener determinados conocimientos sobre él. «Unos cinco años pueden pasar para que el personal esté formado en todos los trámites».

Otras de las causas es la falta de coordinación entre administraciones. Hortensia Rodríguez, trabajadora de este servicio de atención y miembro del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), insiste en que las oficinas muchas veces se colapsan por personas que vienen a buscar certificados que ratifiquen su condición de pensionista para poder beneficiarse de descuentos como el bono de transporte de guaguas, algo que considera que deberían facilitar directamente desde los ayuntamientos.

Colas. Esta portavoz de CC OO lamenta que muchas personas mayores tengan que desplazarse y hacer colas para un trámite para el que el administrativo tarda apenas unos minutos. Hortensia Rodríguez estima que cerca de un 40% de los usuarios que acuden a la oficina de Luis Doreste Silva, por ejemplo, lo hacen para buscar este tipo de certificados. Se trata de una media, según sus cálculos, de unas cien personas al día.

Otra de las quejas del sindicato es que, a la hora de coger cita, el sistema solo abre la posibilidad de solicitar hora en los próximos siete días, lo que contribuye también a que las pocas plazas que hay se agoten rápido. En el pasado se abrían citas durante un período de hasta 15 días, pero se han producido muchos cambios. Tanto CC OO como UGT han presentado numerosas reclamaciones alertando de los problemas que está generando esta fórmula a la ciudadanía.

El pasado año, los sindicatos advirtieron de que no iban a permitir que se desmantelara el centro de atención (CAISS) de la Seguridad Social de Arucas, una noticia que circulaba entre los trabajadores. Se trata de una oficina que da cobertura a la zona norte de la isla, pero incluso a personas de otros puntos cuando el sistema está muy colapsado. Finalmente, sigue operando.

Los sindicatos insisten en la necesidad de que la administración pública realice una gestión eficiente. «Más personal, que tarda en estar formado entre cinco y siete años, más ayuda y colaboración interadministrativa», son las claves para que este sistema se desatasque, según Hortensia Rodríguez. A su juicio, con tanta burocracia hay muchas personas que se desmoralizan incluso a la hora de solicitar una ayuda.

Esta situación contrasta con la de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, donde es fácil comprobar que no se aprecia este colapso en el sistema y suele haber más facilidades para obtener una cita. En noviembre del año pasado, este atasco en la Seguridad Social conllevó a que cesara la que era directora en Las Palmas, Cristina Rodríguez. La Delegación del Gobierno en Canarias, de momento, no ha aclarado las causas de que continúe esta ralentización, ni si tomará medidas al respecto.