La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. / AFP

La UE no logra cerrar un acuerdo sobre la propuesta del tope al gas

Quince países, entre ellos España, consideran inútil el mecanismo corrector del mercado diseñado por Bruselas, ya que establece un techo demasiado alto de 275 euros/MWh

OLATZ HERNÁNDEZ

Los ministros de Energía no han logrado este jueves un consenso para imponer un tope al gas. Las posturas estaban muy divididas en torno al mecanismo propuesto por Bruselas, que fijaría en 275 euros el megavatio hora (MWh). La iniciativa no ha agradado a ninguno de los Veintisiete: los más ambiciosos -como España, Portugal, Grecia, Italia...- lo consideran ineficaz y una «tomadura de pelo»; y los más reticentes a intervenir el mercado energético -Alemania y Países Bajos- también lo critican por considerarlo innecesario. «Nos preocupa la lenta reacción de la Comisión Europea», ha apuntado la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

La herramienta de Bruselas se activaría automáticamente ante subidas excepcionales de precios en base al índice de referencia holandés TTF y limitaría los costes a un mes vista, que afectan al mercado regulado. Esa activación estaría sujeta a dos variables: el precio del gas tendría que ser superior a 275 euros durante dos semanas y la diferencia entre el precio en el mercado europeo y el global debería ser de al menos 58 euros durante diez de esos catorce días. La herramienta, que se pondría en marcha el 1 de enero, incluye también un 'freno de emergencia' como salvaguarda, en caso de que provoque «graves perturbaciones» en el mercado o ponga en peligro la seguridad de suministro.

Las exigencias para la activación de la herramienta han sido el origen de las críticas de países como España o Francia, que las consideran demasiado restrictivas. «Tiene problemas serios de diseño, precio y condiciones. No puede exigirse un precio tan alto. En la práctica nunca podría aplicarse», ha destacado Ribera. De hecho, tal y como está diseñado, el mecanismo ni siquiera se habría activado en el episodio de mayores picos de precios, en agosto, cuando el precio del gas superó los 300 euros MWh durante una semana. «El precio alto y el diferencial grande con respecto a otras referencias lo hacen prácticamente inviable», aseguró el mismo día de su presentación Teresa Ribera.

En opinión de la ministra española se debería establecer «un precio dinámico» al gas europeo, en función al de otras plazas internacionales, «si no, podría tener el efecto contrario y disparar los precios», ha añadido. Con todo, señala que la propuesta de la Comisión Europea es «un punto de partida» para discutir a nivel técnico e ir perfeccionándolo de cara a la próxima reunión energética de la UE, que tendrá lugar el 13 de diciembre en Bruselas. «Soy optimista y creo que llegaremos a un acuerdo entonces», ha deslizado Ribera.

Su homóloga polaca apuntó que tal y como está planteado «no satisface a ningún país. Es un poco una broma». Por su parte, a su entrada a la reunión, el ministro italiano destacó que «hay un grupo de 15 países que nos hemos puesto de acuerdo para no adherirnos a la propuesta de la Comisión».

Más allá del tope al gas, los Veintisiete han debatido el reglamento de solidaridad para las compras conjuntas de gas y la aceleración del despliegue de energías renovables. El Consejo entiende que estas dos iniciativas forman parte de un paquete junto con el mecanismo para topar el gas, por lo que su adopción también se ha retrasado hasta diciembre.