El presidente de Banco Sabadell, José Oliu. / R. C.

Sabadell tantea sus opciones para no quedar descolgado

El banco catalán admite haber tenido contactos con BBVA y Kutxabank, pero ambos grupos descartan una operación

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

En el baile de fusiones bancarias con el que ha arrancado el curso, Banco Sabadell corre el riesgo de permanecer al margen de los movimientos que está negociando el sector. Por eso, desde que CaixaBank y Bankia anunciaron su integración hace ahora un mes, los directivos del Sabadell están analizando cuáles son las posibilidades para protagonizar una fusión. Sus acciones han subido este lunes un 3,8% aunque apenas valen 30 céntimos de euro por título.

Fuentes del sector apuntan que la entidad, presidida por José Oliu, ha contactado al menos con BBVA y Kutxabank para explorar una posible operación. En cualquier caso, el grupo aclara que no mantiene conversaciones formales e insiste en que tiene su propia hoja de ruta para ganar rentabilidad y crear valor en solitario. Eso sí, el banco considerará «cualquier opción estratégica» que cree y maximice el valor para los accionistas.

Sabadell ya perdió hace dos años la posibilidad de hacerse con el negocio de Bankia. Una fusión que estuvo sobre la mesa pero que finalmente se descartó. La unión no prosperó ante la incertidumbre del 'brexit', por su presencia de la entidad en Reino Unido a través de TSB.

Desde BBVA se limitan a recordar las palabras de su consejero delegado, Onur Genç, al respecto de las fusiones: «Si podemos encontrar un punto óptimo donde creamos valor, haremos un trato. Si no podemos encontrar ese punto ideal seguiremos muy cómodos donde estamos». Por su parte, en Kutxabank aclaran que no negocian ninguna operación ni tiene prisa en ello, aunque habla «continuamente con las otras entidades».