El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la junta de accionistas celebrada en Bilbao. / R. C.

Galán niega que Iberdrola tenga beneficios caídos del cielo ante los accionistas

El presidente de la firma, que logra un respaldo del 98% a las propuestas planteadas en la junta celebrada este viernes, no hace referencia al tope del gas o el impuesto eléctrico en su intervención

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, insistió ayer en que el grupo energético no tiene beneficios caídos del cielo, como el Gobierno sostiene sobre esta empresa y otras del sector por las ganancias 'extraordinarias' que, según el Ejecutivo, obtienen en esta crisis de precios récord. Para ello, el ejecutivo expuso durante la junta de accionistas que Iberdrola celebró en Bilbao –donde tiene su sede social– los datos sobre los precios a los que la corporación tiene comercializada la luz. En concreto, Galán subrayó que el grupo cuenta con toda su producción de energía en España «vendida a precios fijos anteriores a los actuales» para 2022, así como «más del 80% para 2023 y una parte importante para años siguientes» y puso en valor que, debido a la sequía y falta de eólica, se ha visto obligado a comprar más energía para suministrar a sus clientes a unos precios «más caros de los que los ha vendido».

Esta fue la referencia que Ignacio Galán realizó al contexto que vive el mercado energético español, en una junta en la que no pronunció el discurso habitual como presidente ante los accionistas, con un formato eminentemente digital, retransmitido desde la capital vizcaína. Se centró en cuestiones más estructurales que coyunturales. De hecho, Galán no realizó ninguna referencia a la puesta en marcha de la excepcionalidad ibérica –el mecanismo por el que España y Portugal han limitado el precio al gas que se usa para producir luz–;ni tampoco sobre el posible nuevo impuesto eléctrico que el Gobierno de coalición quiere aplicar al sector para gravar sus beneficios.

Sí realizó una mención sobre el impacto que puede tener en Iberdrola la guerra en Ucrania, al indicar que es «mínimo» porque «no estamos presentes ni en Rusia ni en Ucrania ni importamos gas ruso», según indicó al responder una pregunta de uno de los accionistas que planteó esta cuestión.

Buena parte de la atención de esta junta anual ordinaria se centraba en torno a la participación de accionistas y al respaldo a la gestión del grupo. El quórum ha sido finalmente del 72,13% del capital social, lo que supone un «relevante» incremento de participación de inversores institucionales, nacionales e internacionales, según la compañía, al alcanzar seis puntos más que en 2021. Aunque la cifra es inferior a la de otros ejercicios precedentes. Todos los bloques de acuerdos incluidos en el orden del día han sido respaldados de forma abrumadora con un voto afirmativo del 98% de promedio. En concreto, el punto relativo a resultados de la gestión y auditoría de cuentas, con un 98,52%;el de sistema de gobernanza y sostenibilidad, un 99,93%;la cuestión relativa a las retribuciones, un 95,78%;el consejo de administración, un 99,10%;y las autorizaciones y delegación de facultades, con un 97,85%.

Dividendo por superar el 70%

Definitivamente, y como novedad en esta junta, los accionistas verán ver recompensada su asistencia a la junta al superarse el quórum del 70%. Se trata de un 'dividendo de involucración', una iniciativa única en las empresas del Ibex-35, de 0,005 euros por acción (esto es, un euro euro por cada 200 títulos). Esta novedosa gratificación ha quedado además incorporada a los estatutos.

A pesar de la coyuntura actual, Galán ha ratificado el objetivo del grupo de alcanzar un beneficio neto récord para este 2022 de entre 4.000 y 4.200 millones de euros, incrementando así el dividendo para sus accionistas «en la misma proporción». Ya en 2021, la energética obtuvo un beneficio neto récord de 3.885 millones de euros, incrementando la cifra en un 8% con respecto al ejercicio anterior y superando los objetivos que se había marcado.

También se pronunció acerca de la operación pendiente de adquisición en Estados Unidos, donde Iberdrola pretende adquirir la compañía PNM Resources. La transacción se encuentra paralizada desde finales del año pasado por un regulador del Estado de Nuevo México, entre otros aspectos, por problemas de gobernanza ligados al 'caso Villarejo'. Sin embargo, Galán apuntó que Iberdrola tiene «todos los permisos federales y estatales menos uno». E indicó:«Estoy seguro de que el resultado del recurso será positivo» para culminar esta adquisición con la que ampliaría su presencia, sobre todo en renovables, en esa economía.