Goirigolzarri, a su salida de los juzgados. / EP

Goirigolzarri atribuye a Francisco González el primer encargo a Villarejo en el BBVA

El ex consejero delegado testifica en la Audiencia Nacional y relata que se enteró por el exdirectivo Ángel Cano de la contratación de una empresa externa para tratar el asalto de Sacyr, lo que le causó malestar

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El ex consejero delegado de BBVA y actual presidente de Caixabank, José Ignacio Goirigolzarri, ha comparecido este lunes como testigo ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye el 'caso Villarejo', Manuel García Castellón. El banquero ha declarado que no intervino en modo alguno en la contratación de Cenyt, la empresa de seguridad del comisario, y ha endosado cualquier responsabilidad sobre el primer encargo al entonces presidente de BBVA, Francisco González, uno de los principales investigados en esta causa.

Según fuentes jurídicas presentes en la declaración, Goirigolzarri ha explicado que se enteró de que la entidad bancaria había contratado a una agencia de inteligencia por una conversación que mantuvo en 2004 o 2005 con Ángel Cano, también ex consejero delegado del banco que en ese momento tenía otras responsabilidades internas en el BBVA, en concreto director de medios.

Goirigolzarri ha relatado que Cano le explicó que se había contratado a una agencia de inteligencia, aunque no recuerda que le mencionara los nombres de Cenyt o Villarejo, en relación con la problemática con la constructora Sacyr, que en ese momento maniobraba para desembarcar en el accionariado del banco.

De acuerdo con su testimonio, Goirigolzarri mostró su enfado porque se había estado ocupando de la supuesta ofensiva de Sacyr y vio como una deslealtad hacia él que se enterara por otros medios de que se habían contratado los servicios de una agencia de inteligencia, en este caso Cenyt, para este asunto sensible.

Proyecto Trampa

Al ser interrogado por las partes sobre quién pudo ordenar contratar a Villarejo, él ha contestado que no siendo él, que en esa época era el numero dos del BBVA, la única persona con capacidad para adoptar tal decisión sin contar con el consejero delegado era Francisco González, el presidente desde 2000 hasta 2018. El testigo ha respondido de esta forma al ser preguntado por una nota que elaboró el comisario Villarejo de su puño y letra y que fue la que impulsó su citación.

La nota la redactó Villarejo el 27 de junio de 2005, un año después de contratarse el espionaje a Luis del Rivero, presidente de Sacyr, y en la misma explicaba que el consejero delegado, cargo que ejercía entonces Goirigolzarri, se había «mosqueado al enterarse de lo del proyecto». «Ha llegado a comentar que controlar a un miembro del Gob. puede ser delito», recogía parte de la anotación.

De esta forma, el testigo ha reiterado que sus subordinados actuaron a sus espaldas para contratar este trabajo que tenía como objetivo frenar el intento de Del Rivero de entrar en el capital del BBVA. El proyecto -que Villarejo bautizó con el nombre de Trampa- fue uno de los más ambiciosos que desarrolló para el banco en los 13 años (2004-2017) en los que realizó encargos por más de 10 millones de euros. El trabajo en cuestión se presupuestó en 592.069 euros y en el marco del mismo se espió presuntamente también a importantes empresarios y banqueros e incluso hasta miembros del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, según recoge el sumario.

En concreto, el policía recabó información del entonces director de la Oficina Económica, Miguel Sebastián, al considerar que era uno de los miembros del Gobierno que estaba impulsando la operación de Sacyr, en detrimento de Francisco González. Además del político, Villarejo vigiló al empresario Juan Abelló; al exvicepresidente de la CNMV Carlos Arenillas; el banquero Emilio Botín; el exvicepresidente del BBVA José Domingo de Ampuero; o el exdirector general del banco y exconsejero de Sacyr, Vicente Benedito, entre otros.