El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar. / Efe

CaixaBank prevé una rentabilidad superior al 12%

La entidad descarta nuevos ERE durante la presentación de su Plan Estratégico 2022-2024, con el que espera generar 9.000 millones de capital

Clara Alba
CLARA ALBA

Tras más de dos años marcados por el impacto de la pandemia y el proceso de integración con Bankia, CaixaBank empieza a mirar al futuro inmediato con el objetivo de doblar su rentabilidad para ayudar a financiar su nuevo modelo de crecimiento y la remuneración al accionista.

La entidad presentó este viernes su nuevo Plan Estratégico 2022-2024, la hoja de ruta con la que aspira a un crecimiento anual de los ingresos del 7% en el periodo. Esto, junto a la contención de costes esperada, favorecería que la ratio de eficiencia se sitúe por debajo del 48%, 10 puntos inferior a la actual. «Creo que no exagero si digo que partimos de una situación privilegiada, con 20 millones de clientes entre España y Portugal que son nuestro principal tesoro«, explicó José Ignacio Gorigolzarri, presidente de CaixaBank, durante la presentación del nuevo Plan que abarca un ejercicio más que el plazo que el FROB se dio para salir del capital del banco (2023).

Ante un auditorio repleto en la sede de la entidad en el Paseo de la Castellana de Madrid y con la asistencia del comité de dirección al completo, los primeros espadas de la entidad evitaron fijar una posición sobre la posible salida del Estado de su capital, del que controla un 16% tras la fusión. «No me he pronunciado sobre lo que debe hacer un accionista comprando y mucho menos vendiendo su participación. Son ellos los que tienen que tomar la decisión y mi opinión en este punto es irrelevante», declaró Goirigolzarri durante su intervención.

El gran objetivo del banco es alcanzar una rentabilidad sobre recursos propios del 12%, doblando los niveles actuales y ya por encima del coste de capital, con un pay out (porcentaje del beneficio que se destina al dividendo) que superará el 50%, con la generación de 9.000 millones de euros de capital «en el escenario base», incluyendo el programa de recompra de acciones anunciado este mismo martes por importe máximo de 1.800 millones de euros, que no excederá el 10% del capital social.

Goirigolzarri insistió en que «nuestra ambición es liderar la transformación del sector, con un modelo inclusivo, tremendamente cercano a los clientes y a la sociedad».

En este punto, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, recordó que «aún tenemos potencial para aumentar la base de productos y la vinculación de los clientes». Además del negocio de gestión de activos y, sobre todo, del tirón esperado en los seguros, el directivo remarcó que «queremos ser el grupo financiero de referencia para las personas mayores», recordando que CaixaBank cuenta actualmente con 5,7 millones de clientes mayores de 60 años.

Del mismo modo, y tras años de tipos negativos que han dificultado, y mucho, la obtención de rentabilidad con el negocio hipotecario por parte del sector, los préstamos para vivienda vuelve a estar en el foco de la entidad. De hecho, CaixaBank ya ha pasado de un a producción hipotecaria de 600 millones de euros al mes a más de 1.000 millones mensuales.

El objetivo del Plan Estratégico es crecer en un 50% en el periodo en este segmento, mientras que también se espera un incremento del 30% en la nueva producción de crédito al consumo (frente al negocio generado entre 2019 y 2021, un periodo afectado por la pandemia).

Según ha indicado Gortázar, «estamos teniendo un tirón importante de las hipotecas fijas» con el regreso del euríbor a positivo. En concreto, el incremento en el 'mix' de peticiones en la entidad se sitúa en el 85% en términos de volumen en este tipo de préstamos.

Pese a las dificultades por las que atraviesan las familias y empresas españolas ante los últimos coletazos de la pandemia y el impacto de la elevada inflación agravada con la guerra en Ucrania, CaixaBank espera un férreo control de la morosidad, con la previsión de que a finales de 2024 se sitúe por debajo del 3%, desde el 3,5% con el que la entidad despidió el primer trimestre del año.

La entidad espera la normalización de la política monetaria en los próximos trimestres en respuesta a la alta inflación, con una subida del Euríbor a 12 meses a un promedio de entre el 1,5% y el 1,6% en 2023-2024. En Portugal, espera que el crecimiento económico alcance como mínimo un promedio del 3% en 2022-24.

Respecto a la situación macroeconómica en la que se desarrollará este nuevo PLan estratégico, el servicio de estudios del banco prevé que en España el PIB crezca un promedio del 3,4% en los tres años del plan (un 1,3% por debajo de la previsión antes de la invasión rusa en Ucrania) y que la tasa de paro descienda gradualmente hasta el 11,5% en 2024.

«Aunque la guerra de Ucrania y sus efectos sobre los precios están frenando el ritmo de recuperación a corto plazo, el banco prevé que la nueva fase de la pandemia, la recuperación del turismo extranjero, la normalización de las tasas de ahorro y el despliegue de los fondos europeos impulsen la actividad económica y la demanda de crédito», indican desde el banco.

CaixaBank también se marca el objetivo de convertirse en «el grupo financiero de referencia en Europa» por su compromiso social y medioambiental. Y en esa transición energética de empresas y particulares, CaixaBank quiere movilizar 64.000 millones de euros en financiación sostenible a través del impulso de varias iniciativas centradas en la oferta de productos, el asesoramiento ASG, la concienciación y la formación.

Tras la integración de Bankia, CaixaBank ya ha completado la salida del 95% de los empleados prevista en el ERE puesto en marcha tras la operación. «El ejercicio de reestructuración de la red ya se ha producido y no hay que esperar cambios», asegura Gortázar.

Es decir, no habrá más ajustes de plantilla al menos hasta 2024 en la entidad, cuyo objetivo también pasa por una red de 3.850 oficinas en 2022, de las que un 39% se encuentra en zona rural. «Obvimente no podemos hablar de lo que va a ocurrir dentro de 10 años, pero siendo prácticos, bajando de las musas al teatro, este es el entorno en el que nos queremos mover», indicó Goirigolzarri.