Camarera de un bar en la terraza del establecimiento. / R. C.

Los autónomos recelan del plan para modificar las cotizaciones

El Ministerio de Seguridad Social aclara que con su propuesta, solo pagarán más un tercio de los trabajadores por cuenta propia

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El inicio de las negociaciones entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos para abordar el cambio en las cotizaciones que abonan los autónomos a la Seguridad Social ha provocado las primeras fricciones entre una parte del colectivo de estos profesionales y el Ministerio dirigido por José Luis Escrivá. La postura más crítica ha llegado desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA); su presidente, Lorenzo Amor, ha llegado a indicar que el Gobierno «no tienen ni idea de lo que es ser autónomo».

Para Amor, el Ejecutivo «quiere que un autónomo que facture 2.300 euros al mes y no tenga gastos pague en 2031 el doble de cotización que ahora, que un periodista autónomo, por ejemplo, que facture 3.000 euros pague el triple dentro de tres años», según sus cálculos.

La oposición de ATA a este nuevo régimen se centra en los daños económicos que puede provocar un alza de las cotizaciones, a varios años vista, en un colectivo que se encuentra especialmente perjudicado en épocas de crisis, como la que han tenido que soportar con el coronavirus. Amor siempre ha defendido que los trabajadores por cuenta ajena no pueden soportar más gastos en términos de cotizaciones, que se unen a la tributación por IRPF, así como a los gastos ordinarios de sus negocios. En una entrevista a este diario llegó a señalar que «hoy hay autónomos que ganan menos que sus propios trabajadores».

Sin embargo, desde desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) sí han celebrado que se retome el diálogo y la necesidad de impulsar un nuevo sistema de cotizaciones de autónomos «más justo y solidario para los más de tres millones de autónomos y autónomas que cuentan con el régimen actual». El sistema en vigor permite a cada trabajador por cuenta propia elegir su cotización, con un mínimo de 293,94 euros al mes.

Un día después de que el departamento planteara el nuevo sistema por tramos en la mesa del diálogo social, vinculándolo a los ingresos reales de cada autónomo, el Ejecutivo aclaraba que dos terceras partes de los autónomos en activo pagarán una cuota «igual o menor a la que pagan ahora». De acuerdo con los rendimientos declarados por los autónomos a Hacienda y las propias estimaciones del Ministerio, se calcula que unos 2,05 millones no pagarían más que ahora cuando terminara el calendario de aplicación de la medida, que estaría completamente en vigor en 2031.

Esos son los cálculos que Seguridad Social ha realizado a la hora de materializar el nuevo esquema de cotizaciones, que en cualquier caso está pendiente de negociar -el próximo encuentro del diálogo social para abordarlo será este lunes día 17-. Seguridad Social aclara incluso que los que tienen rendimientos por debajo del salario mínimo interprofesional (965 euros al mes en 2021), que son más de dos millones de trabajadores autónomos, se calcula que un 99% pagarán una cuota igual o menor.

La propuesta plantea que cada trabajador por cuenta propia elija su cotización entre un mínimo y un máximo. Se establece un pago mensual mínimo que partiría de los 183 euros al mes, a uno máximo que alcanzaría los 1.266 euros.

El texto plantea 13 tramos de cotización mensual que van desde algo menos de 600 euros al mes hasta más de 4.050 euros. De esas bases de cotización resultan las cuotas finales de los autónomos entre los 183 y los 1.266 euros, aproximadamente, en ambos extremos. Además, Seguridad Social abre la puerta a que cada cotizante pueda cambiar hasta seis veces al año su cuota, para adaptarse a las circunstancias de su negocio y los ingresos que genere en función de los cuales puede cotizar.

En cualquier caso, su puesta en marcha no sería inmediata. El texto planteado por Seguridad Social propone un periodo de nueve años de transición para que los autónomos se adaptasen al nuevo esquema. Cada tres años se evaluaría la situación para comprobar los efectos y, en su caso, considerar algún tipo de modificación en su implantación.

Por otra parte, las nuevas cotizaciones de los autónomos mantendrían la actual tarifa plana. Supone un pago de 60 euros al mes para quienes inicien su actividad empresarial bajo determinados requisitos. En condiciones normales, la cuota mínima actual sería de casi 300 euros.