Familias alemanas consumiendo en una terraza de Múnich. / Afp

Alemania anuncia un plan de 10.000 millones para ayudar a las familias

La Ley de Compensación por la Inflación eleva el mínimo exento de hacer la declaración de la renta y dará mayores subvenciones por hijo

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

El ministro federal de Finanzas, el liberal Christian Lindner, anunció este miércoles una iniciativa para compensar la alta inflación y descargar fiscalmente a los ciudadanos de Alemania, fundamentalmente mediante una subida del importe básico libre de impuestos y mayores ayudas económicas por hijo. Si se aprueba en la cámara baja alemana, la llamada Ley de Compensación por la Inflación beneficiará a «unos 48 millones de ciudadanos, incluidos pensionistas y autónomos», afirmó el responsable del Tesoro alemán en declaraciones a la prensa.

La descarga impositiva media se elevará a unos 192 euros por contribuyente, aseguró el titular germano de Finanzas, que desea beneficiar con esas medidas a la media de la población del país ante los efectos de la inflación. «La gente está muy preocupada por la inflación», comentó Lindner, quien subrayó que es el momento de actuar a la vista de la continua escalada de los precios de los combustibles, sobre todo del gas natural, y los alimentos.

El político liberal señaló que la rebaja fiscal que contemplan sus planes sumará más de 10.000 millones de euros y evitará la llamada «progresión fría», como se llama en este país a una latente subida de impuestos cuando los incrementos salariales son devorados por la inflación y, pese a todo, se produce un aumento impositivo. En este sentido, Lindner subrayó que su intención es evitar «un aumento impositivo por omisión». Sus planes resultan, sin embargo, conflictivos en la coalición tripartita de socialdemócratas (SPD), verdes y liberales (FDP) que gobierna Alemania.

Para familias con ingresos inferiores a 62.000 euros

El SPD y los ecologistas exigen descargas fiscales concretas para los ciudadanos más desfavorecidos. Los planes de Lindner, reticente hasta ahora a concesiones fiscales, beneficiarán en principio a todas aquellas personas o familias con unos ingresos brutos anuales inferiores a los 62.000 euros. «No se trata de descargar, sino de renunciar a nuevas cargas», señaló el ministro en referencia a la «progresión fría». Desde el SPD, socio principal de la coalición de gobierno en Berlín, se criticó por insuficiente la iniciativa del político liberal. «La propuesta subida del importe básico libre de impuestos y las ayudas por hijo apuntan en la dirección correcta pero no son suficientes», afirmó Achim Post, vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata, quien exigió además abonos directos a los ciudadanos de ingresos bajos y medios.

Andreas Audretsch, número dos de Los Verdes en el Bundestag, afirmó por su parte que «esas descargas fiscales, de las que se benefician tres veces más la gente con ingresos altos que los de bajos ingresos, no son realistas» y desde el opositor partido de La Izquierda se calificó la propuesta de Lindner de «chiste», toda vez que, según su portavoz parlamentario, Christian Görke, el 70% de la población más desfavorecida no se beneficiaría en absoluto de la medida, ya que, por sus bajos ingresos, ni siquiera pagan IRPF.

«En cifras absolutas la propuesta de Lindner beneficia al máximo a los ciudadanos de mayores ingresos», declaró Görke. También la poderosa Confederación Alemana de Sindicatos (DGB) y la Federación de Contribuyentes rechazaron la iniciativa de Lindner por no descargar a los hogares de ingresos bajos, ni gravar a los más afortunados.