El análisis del rival: La Real Sociedad

14/04/2018

Equipo gaseoso, que arrancó como un tiro pero al que las fuerzas no le han alcanzado para más, a la Real Sociedad no le queda otra que amoldarse a otro estilo, el que ha implantado su nuevo entrenador, quien ha entrado con buen pie dando estima a todos.

Complicada situación para la UD Las Palmas para afrontar el tramo final de la competición con el sello de un descenso virtual pero también, con la obligación que marca el escudo de seguir luchando hasta el último aliento. Lo más probable es que nos quede poco de disfrutar del fútbol de la máxima categoría y, por ello, nos toca aprovechar momentos como la visita de una Real Sociedad que parece haber despertado tras el cambio de inquilino en el banquillo.

La Real Sociedad no ha conseguido repetir el comportamiento de la pasada temporada donde destacaron de forma notable alcanzando incluso clasificación para competiciones europeas. Eusebio Sacristán había conseguido implantar una idea atractiva y eficiente. Sin embargo, en la actual temporada la irregularidad ha sido el denominador común de un equipo que partía con aspiraciones ambiciosas tanto en Liga como en la Europa League. El paso de las jornadas iban mostrando un equipo con muchos problemas de continuidad en las buenas prácticas, difuminándose poco a poco hasta ser eliminador de Europa y cayendo a la zona de la indiferencia de la competición casera.

Esta situación unida a las mayores exigencias del conjunto txuri-urdin desencadenaron la destitución del míster vallisoletano, sustituido por un hombre de la casa y ex jugador del conjunto donostiarra como Imanol Alguacil. El estreno del nuevo míster ha sido notable destacando la goleada de la pasada jornada al equipo revelación de esta temporada, el Girona, C.F.

En los dos partidos del nuevo míster ha destacado su intención de dar cobertura a toda la plantilla, recuperando a futbolistas casi inéditos como Rubén Pardo y Januzaj. Además sus maneras son más intensas, denotándose su relación emocional con los colores realistas con mucho protagonismo desde la banda.

En cuanto al juego, Imanol apuesta por un ordenado y equilibrado 1-4-2-3-1 destacando la recuperación de la solvencia defensiva con ningún gol encajado en los dos partidos disputados. Es un equipo que quiere el balón y suma en la zona de mediapuntas un perfil común de jugadores que destacan por su calidad individual y capacidad de desborde dando especial protagonismo a una de sus estrellas como es Oyarzábal.