El Tenerife suspende la venta de entradas y el derbi será a puerta cerrada

Hoy se anunciará tras el consejo de Gobierno

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO

A falta de la confirmación oficial, que es más que probable que se dé hoy tras el consejo de Gobierno que se va a celebrar, el derbi del próximo domingo (20.30 horas) en el Heliodoro entre Tenerife y UD Las Palmas se va a disputar a puerta cerrada, decisión que se anunciará en virtud de la situación epidemiológica imperante tanto a escala nacional como regional. Ayer por la tarde el Tenerife anunció en su página web que suspendía «temporalmente» la venta de localidades para el partido, todo un indicativo de lo que está por venir y más después de que durante los días anteriores las taquillas hubiesen registrado una actividad normal en la distribución de localidades tanto para abonados como para público en general.

«La entidad tinerfeñista continuará informando de manera puntual a sus abonados/as y aficionados/as en relación con el primer encuentro del año del centenario y al protocolo de acceso al Estadio Heliodoro Rodríguez López que sea preceptivo, conforme a la normativa sanitaria vigente», añadió en su nota. La UD, por contra, no ha puesto en circulación todavía las 700 entradas de las que disponía (300 para la Federación de Peñas) en previsión, precisamente, a la posibilidad de que el evento se declarara a puerta cerrada, como así va a ser. Pese a que se estudiaban las posibilidades de restricción de aforo, las autoridades ya se habían manifestado en contra de que se permitiera público en un derbi que iba a tener una asistencia de varios miles de espectadores, contraviniendo, de esta manera, las recomendaciones imperantes. Tanto el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós García, como el director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez así lo habían expresado recientemente. Y ayer fue el consejero de Sanidad del Gobierno canario, Blas Trujillo, quien advirtió, también, de que «en la liga de fútbol y en ACB en la situación de ahora no puede ser», en referencia a los índices de contagio.

La medida se veía venir por el alto ritmo de contagios que se está registrando en las últimas semanas y que, entre otras consecuencias, se había llevado por delante las cabalgatas de reyes en las dos islas capitalinas con el fin de evitar la congregación multitudinaria de personas.