Los jugadores de la UD celebran el gol ante el Sporting. / cober

Radiografía de la resurrección amarilla

La sufrida, y merecida, victoria de la UD ante el Sporting pone en órbita a los de Mel, que recuperaron la sonrisa luego de tres derrotas consecutivas. Ni el grotesco error arbitral tumbó a los grancanarios, que salvan la plaza de promoción de ascenso y ya vuelven a mirar hacia arriba en la tabla clasificatoria

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

1 Fidelidad al estilo pese a las urgencias de los resultados negativos

La mala racha, con solo un punto de los últimos doce posibles, obligaba a reencontrarse con la senda de las victorias. Y la UD, ante el Sporting, no cambió nada. Siguió fiel a su identidad y a su manual de fútbol. Tocó, mordió y se gustó. Creó juego desde atrás y jamás renunció a combinar, ni cuando el reloj parecía que corría a doble velocidad. Con Viera, Enzo y Fabio por dentro, los de Mel se hicieron dueños y señores de la sala de máquinas, con el rival corriendo detrás del esférico. Defensa adelantada, presión arriba y hambre de gloria. 57% de posesión para Las Palmas y 43% para los asturianos, con 16 remates amarillos y solo seis rojiblancos.

2 Recuperar el cerrojo defensivo y dejar la portería a cero

Una de las bases por las que la Unión Deportiva se había metido en los puestos de promoción era por su solidez en defensa, dejando en varias ocasiones su portería a cero. Después de encajar nueve tantos en los últimos tres encuentros, el pasado domingo al fin pudo dejar la meta imbatida Raúl Fernández. Y en la categoría de plata, para estar arriba hay que ser fuertes en la retaguardia. Mel ha hecho mucho hincapié durante la temporada en eso y para mantenerse en promoción hay que seguir en la misma línea.

3 La mentalidad ganadora de Viera y su mejor tono físico

Jonathan Viera acortó los plazos para volver al césped a ayudar a sus compañeros y hasta el choque ante el Sporting de Gijón, pese a que en Butarque anotó un golazo, no se le había visto nada cómodo. El de La Feria se echó el equipo a la espalda el domingo y acarició el tanto en dos ocasiones, con dos lanzamientos de falta impecables. Dejó atrás rivales con facilidad, velocidad y mucho nervio. También mordió en una exhibición de gen ganador, como acostumbra el isleño. Es un líder nato y va a dejarse el alma por devolver a la UD a Primera División.

4 Levantarse ante las adversidades y los fallos arbitrales

Como en La Rosaleda, en la derrota ante el Málaga, los amarillos se levantaron pese a las injusticias. En la Costa del Sol expulsaron a Loiodice enseñándole una segunda amarilla que jamás debió recibir. Y Las Palmas aun así empató el duelo, aunque luego casi sobre la bocina Sekou, con un cabezazo, dejó los tres puntos en tierras andaluzas. Ante el Sporting, también a Enzo, que parecen tenerle manía, le anularon un tanto completamente legal en la primera mitad. Viera no estorbaba en el campo de visión de Mariño. Pero el árbitro decidió echarlo para atrás. Hubo frustración y los asturianos acabaron pagando la rabia de la Unión Deportiva, que se fue sin miedo a por una victoria muy merecida. La temporada pasada, la sensación era de bajar los brazos, pero esta la plantilla exhibe raza y corazón.

5 Las vueltas de Eric, Enzo y la titularidad de Alberto Moleiro

Recuperó efectivos Mel y la UD lució mejor cara. Eric Curbelo, uno de los hombres clave en la defensa, y Enzo Loiodice, brújula del equipo, volvieron tras perderse la cita en Madrid contra el Leganés. Y ambos demostraron que son indiscutibles en el once del técnico amarillo. El satauteño sacó la manguera atrás y apagó cualquier chispa que pudiera acarrear en fuego real. El galo, por su parte, hasta anotó un gol que injustamente le anularon. Y, por si fuera poco, la entrada de Moleiro desde el inicio también dotó a Las Palmas de mucha más verticalidad de la que venía acostumbrando. El tinerfeño tuvo momentos muy lúcidos y sumó bastante al ataque frente al Sporting.

6 Benito y su idilio con el gol, el aldeano está de dulce

Parecía defenestrado tras el espanto en Miranda de Ebro, donde jugó de lateral y lo destrozaron, pero Benito Ramírez ha vuelto por todo lo alto. En un idilio con el gol estas últimas semanas, el aldeano está luciendo su mejor versión y un estado de forma aplastante. Lleva ya tres goles y el de la victoria ante el Sporting, aunque el acta arbitral se lo otorga en propia meta a Berrocal, lleva su sello. Va con todo a cada rebote que queda suelto dentro del área y también está más pillo que nadie, como en el tanto que anotó en Málaga. Sin Pejiño, a quien Mel no espera hasta 2022 en el derbi contra el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López, ha ganado peso capital en Las Palmas. Además, y por si fuera poco, personalmente atraviesa por uno de los mejores momentos de su vida, pues pronto será padre y nadie le borra la sonrisa. Con el extremo con la flecha roja hacia arriba, la UD gana absolutamente en todo.