Mfulu, en una acción del partido. / efe

Con uno menos pero con un punto más (0-0)

La UD sobrevive en Oviedo a la inferioridad que le causó la expulsión de Loiodice en el minuto 77 y al acoso persistente del anfitrión

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Probablemente le sepa mejor el empate a la UD que al Oviedo después de lo visto en el Tartiere. El líder supo sobrevivir al empuje local y hasta tuvo la suerte que le corresponde, con una tijera de Borja al larguero y que olía a gol. El castigo añadido de la expulsión de Loiodice a trece minutos para el final supo gestionarlo desde la madurez y sin equivocaciones. La sencillez cuando no hay talento también suma puntos.

Una versión empequeñecida y discreta fue la que dejó la UD en un primer acto testimonial en prestaciones. Nada que ver con ese equipo mandón y que gobierna al que pilla, Las Palmas encontró un anfitrión áspero y bravo, que le metió pierna y orgullo a la faena y llevó el partido a lo que le interesaba: todo muy lejos de su área y segundas jugadas como alimento para su presión. Así desactivó Álvaro Cervera a García Pimienta, desde la valentía de irse arriba con una presión coral, a ratos insoportable.

De esta manera se explica que casi todo el tráfico rondara las inmediaciones de Álex Domínguez, nunca con peligro real, cierto, pero sí con la suficiente persistencia como para que quedara por delante un latifundio al área del Oviedo, lo que anulaba, en gran medida, la opción de generar producción ofensiva. Pejiño y Clemente apenas le procuraron amplitud a la UD, Moleiro floró muy lejos de su área de influencia y Mfulu y Loiodice no se bastaron para hacerse con la zona ancha. Con un once en el que se buscaba, como en todos, acaparar la pelota y acorralar al rival, lo que resultó fue un mal reparto de funciones y, por momentos, una tendencia caótica muy poco recomendable. Porque, a fútbol, no habría color entre Oviedo y UD.

Tímidos avisos

Por eso los de azul se tomaron la causa con ímpetu y nervio. Y lo que empezó como una declaración de intenciones, la de achicar al líder y apretarle empezando por el portero, terminó como patrón generalizado, para desespero de Pimienta, nada acostumbrado al embudo que se vio en los suyos. Paradojas, las mejores opciones fueron propias: una buena rosca de Marc Cardona que no cogió portería y un chutazo desde lejos de Pejiño, con demasiada altura, constituyeron las contestaciones al sofoco del dueño de la casa, tan sobrado de fuerzas como falto de colmillos. Solo un disparo de Rama, desde lejos y sin maldad, requirió los guantes de un Álex al que tampoco comprometieron con centros ni balones a su cajón.

En la segunda mitad se vieron otros aires. Sentaron bien los cambios a la UD con un Marvin hiperactivo por su carril y Clemente en combustión. Ambos avisaron al Oviedo desde la misma reanudación dejando claro que lo anterior ya no valía. Pero el adversario se fue levantando y terminó equilbrando fuerzas hasta disfrutar de las mejores ocasiones: un remate de Borja al larguero y un trallazo que sacó Álex Domínguez de manera soberbia.

Entre medias, entrada sin impacto alguno de Vitolo y segunda amarilla a Loiodice por un pisotón a Enrich que complicaba el panorama. La UD se refugió y aguantó. Incluso, muy al final, rozó el bingo con un zapatazo cruzado de Andone. Todo quedó como empezó. Que, visto lo visto, tampoco es mal negocio.

- Ficha técnica:

0 - Real Oviedo: Braat; Lucas, Costas, Dani Calvo, Bretones; Hugo Rama (Viti, m. 84), Mángel, Jimmy, Marcelo (Borja Sánchez, m. 67); Sergi Enrich (Obeng. m. 89) y Bastón.

0 - UD Las Palmas: Álex Domínguez; Álex Suárez, Curbelo (Sidnei, m. 46), Coco, Sergi Cardona; Mfulu, Óscar Clemente (Fabio, m. 80), Loiodice; Pejiño (Marvin, m. 46), Marc Cardona (Florin Andone, m. 77) y Moleiro (Vitolo, m. 64).

Árbitro: Ais Reig (Colegio valenciano). Amonestó a los locales Borja Bastón (4') y Rama (64') y a los visitantes Pejiño (41') y a Loiodice (66' 78').

Incidencias: Partido correspondiente a la 19ª jornada de Liga Smartbank disputado en Carlos Tartiere (Oviedo) ante 12.376 espectadores.