Halilovic rescata a Las Palmas en el último suspiro (1-0)

Un gol de Halilovic en las postrimerías del encuentro permitió a Las Palmas salvar un partido vital ante un rival directo como el Málaga que le permite tomar oxígeno en la siempre camaleónica lucha por la permanencia (1-0).

DANIEL HERRERA

Pese al tanto, tanto isleños como andaluces ofrecieron un partido de escaso fútbol y excesivo rigor táctico, que invitaba al empate y a la capitulación defensiva, pese a la imperiosa necesidad de ambas escuadras.

Y eso que los amarillos comenzaron intimidando a la trinchera visitante ya en el 2’, con un pase en profundidad de Aguirregaray a Calleri que sorprende a la zaga malacitana, aunque su pase posterior a ciegas no encontró rematador alguno.

Con el paso de los minutos, el juego se estancó en la medular, diluyéndose la escasa pólvora mostrada por ambos conjuntos.

Los pupilos de Jémez intentaron romper el sopor con descolgadas de Michel Macedo -recuperado ya de su lesión- y a través de jugadas de cocción lenta de Jonathan Viera.

Por su parte, Samuel se mostraba como una de las piezas más activas del plantel malacitano, pero ni siquiera en el 33, tras un centro cerrado de Recio al área, la escuadra de la costa del Sol conseguía intimidar la portería defendida por Chichizola.

En los últimos compases del primer tiempo, Macedo estuvo a punto de batir la portería visitante, pero su disparo, ajustado a la derecha, acabó siendo despejado a bocajarro por el meta Roberto.

Ya en el último suspiro, Calleri enganchó un lanzamiento lejano que se marchó por encima del larguero. En resumen, dos arreones finales, más de víscera que de buen juego que, no obstante, ni siquiera sirvieron para romper el empate inicial.

En la reanudación, los amarillos volvieron a acaparar la pelota, y a punto estuvieron de romper el empate inicial con una doble ocasión de Etebo en el minuto 55. Sin embargo, el centrocampista nigeriano mandó ambos latigazos por encima del travesaño, despertando la desesperación entre la parroquia.

Tras ese efervescente dominio, el Málaga consiguió apaciguar de nuevo el ritmo, merced a los cambios, mientras que los de Jémez se diluían entre la imprecisión y la ansiedad. Fruto de ello, Peñalba tomó el turno de Etebo, en el minuto 82, desde la medular, para probar también desde larga distancia, pero el resultado fue igual de yermo.

Pero cuando parecía que el partido iba a desvanecerse con un insulso empate, al final un balón rebotado de Calleri acabaría siendo controlado por Halilovic, el cual con un disparo colocado con ligera rosca conseguiría batir en el último suspiro al meta visitante.

En definitiva, un triunfo más que agónico que permite dar oxígeno a Las Palmas en su objetivo por la permanencia.

Etebo (Las Palmas), uno de los más activos de Las Palmas ante el Málaga, /