La mejor UD de la historia y con cuatro tinerfeños: Martín Marrero, los Gilbertos y José Juan. / c7

12 futbolistas que hicieron historia en la UD y jugaron en el CD Tenerife

Los Gilbertos, Martín Marrero, Mamé, Felipe, Julio Durán, Manolo... Ídolos en el Insular que, también, defendieron la camiseta blanquiazul

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Numerosos han sido los jugadores que han vestido las dos camisetas de los representativos canarios, pero no todos dejaron en la UD la huella que los siguientes doce protagonistas:

1-Gilberto I

Gilberto Rodríguez, Gilberto I, perteneció once campañas a la UD (1962-1973), coincidiendo su etapa con el ciclo más glorioso de los 69 años de vida de la institución. Futbolista de ataque, totalizó 303 encuentros y 73 goles y en ese largo periplo saboreó un ascenso a Primera División (1963-1964), un subcampeonato de Liga (1968-1969) y participó, también, en la primera eliminatoria de competiciones internacionales (Copa de Ferias) que disputó Las Palmas (ante el Hertha de Berlín en 1969). Posteriormente, jugó tres temporadas en el Tenerife hasta su retirada.

2-Gilberto II

Justo Gilberto González, Gilberto II, fichó en 1967 por la UD tras sobresalir en el Tenerife, permaneciendo hasta 1974. Disputó de amarillo un total de 231 encuentros, de los que 202 corresponden a la Primera División, 5 a competiciones continentales y 24 a la Copa. Marcó 31 tantos. Jugador de una potencia imparable, llegó a ser convocado con la selección española. Se movía por todo el frente ofensivo y se le llegó a conocer como «el futbolista total» por la variedad de sus recursos.

3-Martín Marrero

Fue uno de los primeros laterales que puso en práctica lo que hoy es casi obligatorio para los especialistas de esta demarcación: las incursiones ofensivas. Llegó a la UD en 1966, luego de tres cursos como blanquiazul y completó hasta 1979 un ciclo de excelente rendimiento y en el que se consagró como un jugador de época. Protagonista y actor principal de la época más gloriosa del club, siempre en Primera División y jugando competiciones europeas. Internacional absoluto, sumó 365 encuentros oficiales con la UD y 13 goles.

4-Mamé León

Una leyenda de la UD, tanto en su extenso ciclo como jugador, 13 temporadas (1962-1975) en las que jugó 318 partidos (281 de Liga, 31 de Copa y 6 en torneos europeos de la Copa de Feria y UEFA) en los que anotó 66 goles, como entrenador, siendo entrenador de las categorías inferiores y del primer equipo en varias etapas, Mamé también defendió la camiseta del Tenerife en una eliminatoria de Copa frente al Barcelona, apenas dos partidos, en la campaña 1963-64 y cedido por la UD. «Me trataron de maravilla y fue un honor para mí aquella experiencia», reconocía en vida cuando se refería a aquella breve etapa blanquiazul.

5-José Juan Gutiérrez

Cinco campañas en la UD (1966-71) y ocho en el Tenerife (1960-66 y 1971-73) para un delantero de olfato y gran lectura de los movimientos en el área contraria. 127 partidos de amarillo en una generación única y que, plagada de paisanos suyos como los Gilbertos o Martín Marrero, alcanzó hitos todavía no igualados, como el subcampeonato de Liga de 1969.

6-Felipe Martín

La UD lo fichó con 19 años en 1973, luego de sus inicios en el Tenerife, y se convertiría en leyenda del Insular, permaneciendo hasta 1987 (entre medias, una cesión al Sant Andreu en el curso 1976-77. Central completísimo, internacional absoluto y carismático capitán, disputó 411 encuentros defendiendo el escudo de la UD y se ganó para siempre el respeto y aprecio de la afición.

7-Aureliano Estévez

El defensa catalán tuvo una larga estancia en la UD (1969-1983) en la que, con 267 encuentros, siempre cumplió con entrega, regularidad y prestancia. Este ciclo solo se vio interrumpido por una cesión al Tenerife en la campaña 1974-75 para disputar dos eliminatorias de Copa. Curiosamente, en uno de los cruces le tocó medirse a la UD, eliminatoria que se saldó a favor del entonces equipo dirigido por Pierre Sinibaldi tras ganar 2-0 en el Insular y empatar en el Heliodoro (1-1).

8-Manolo López

El Gato de Arucas llegó con 16 años a la UD y se marchó con 28 para luego volver y ser pieza básica en el recordado ascenso a Segunda con Pacuco Rosales en 1996. Como portero del primer equipo fueron dos etapas (1980-88 y 1994-97) con 257 encuentros. En el Tenerife permaneció cinco cursos (1989-1994) y coincidiendo con el ciclo el que se consolidó en Primera y disputó, por primera vez en su historia, competiciones europeas.

9-Alexis Trujillo

Centrocampista de una calidad extraordinaria y que hacía mejores a sus compañeros por la capacidad que tenía para generar fútbol, tuvo un debut precoz en la UD, con apenas 18 años y en 1983 y hasta 1992 para un total de 255 partidos y 47 goles (en la temporada 1990-91 llegó a firmar 16 dianas). En 1992, tras el descenso a Segunda B, le fichó el Tenerife, aunque Valdano no le dio continuidad y apenas participó en 8 encuentros.

10-Julio Durán

El zaguero tinerfeño defendió la elástica de la UD en en 346 partidos oficiales durante los años comprendidos entre 1982 y 1991 y, ya en otra etapa posterior, en el curso 1991-92. Sus inicios como jugador pofesional fueron en el Tenerife (1976-80), siendo traspasado posteriormente al Atlético de Madrid. Como Mamé León, Felipe, Manolo o Alexis, un capitán ejemplar.

11-Toni Robaina

Canterano prodigio de comienzos de los noventa, internacional en categorías inferiores, fueron cinco sus temporadas en la UD (1991-95 y 1998-99) traducidas en 125 partidos y 32 goles. Mediapunta de arte y talento, su traspaso al Tenerife en 1995 fue un balón de oxígeno económico para la entidad, inmersa en Segunda B y serios apuros financieros. Alcanzó la plenitud en Primera de blanquiazul en sus cuatro años en el Heliodoro.

12-Paqui

Campeón olímpico en Barcelona 1992, se asentó en el Tenerife durante cinco cursos (1990-95). Tras pasar por el Zaragoza y Hércules, recaló en la UD en 1997 y se quedaría hasta 2002 para luego volver en 2003. 201 partidos, festejando el retorno del equipo a Primera en el año 2000 y tras doce alejado de la élite, el defensa alicantino dejó impronta por su compromiso y militancia y en coyunturas de crisis institucionales y económicas.