Fútbol: Segunda División

Entre la esperanza y la venganza

14/04/2019

La UD quiere estirar sus opciones a los Playoffs todo lo posible y para ello deberá cortar su mala racha de tres jornadas sin ganar. Además, afrontará este duelo ante el Cádiz con el deseo de desquitarse de la goleada que le infligió en la primera vuelta.

A estas alturas y con el panorama actual hablar de los Playoffs es soltar una broma de mal gusto. La UD, decimotercera y más cerca del descenso que del sexto clasificado, ha dejado hace tiempo de optar por su gran objetivo de la temporada. Pero, mientras sea matemáticamente posible alcanzar la liguilla de ascenso, el mensaje institucional no será otro que el del intentarlo hasta el final. La cordura y la coherencia quedan a un lado, y ahora los palabras que más se repiten es el de remontada, gesta y fe. Términos que ya se utilizaron la campaña pasada cuando se intentaba vender la moto de la salvación con el equipo enterrado en medio de un desastroso curso. Generalmente, la normalización de este vocabulario se produce cuando las cosas se han hecho realmente mal a lo largo del año. Y en esta ocasión vuelve a ser así.

Las Palmas llega a la cita de esta tarde sin ganar en las últimas tres jornadas. Sin embargo, esta corta mala racha no es el problema. Lo que ha vuelto a condenar a los amarillos ha sido la mala planificación en verano y la peor elección del entrenador. Con Pepe Mel como tercer inquilino del banquillo, se evidencia que se han repetido los errores del pasado. No hay continuidad en el proyecto, los cambios de rumbo en medio de la temporada están a la orden del día y los jugadores tienen que aprenderse un nuevo librillo de estilo cada dos o tres meses. Y así es imposible.

Sin embargo, en medio de todo este drama lo único que queda es mirar hacia delante y continuar. Ahora toca recibir a un Cádiz que fue uno de los equipos encargados de poner en su sitio al representativo. Porque cuando el club renovaba ilusiones con el regreso de Herrera, el héroe del último ascenso a Primera, el conjunto andaluz no tuvo piedad de borrar cualquier halo de esperanza. 4-1 en El Carranza en el reestreno del entrenador catalán y para casa. Es este recuerdo, y el peso del escudo de la Unión Deportiva, por supuesto, lo que debe de servir de acicate a los jugadores para salir hoy a ganar sin reservas. Para vengarse de una de las tantas humillaciones que han recibido este año. Y, también, alargar una muerte anunciada. Que sea prácticamente imposible alcanzar los Playoffs no es lo mismo a que sea imposible, a secas. Ese ya sería el verdadero fin. Que llegará, tarde o temprano, pero que sea lo más tarde posible.

Pero para ello habrá que ser superior a un Cádiz que, hasta ahora, ha demostrado ser mejor que Las Palmas. Y no solo por el último precedente entre ambos. Justo 10 puntos le saca el combinado andaluz al representativo, y ni aún así le da para estar en la zona de privilegio, teniendo que conformarse con la séptima plaza (por si no era ya de por sí evidente la pésima situación de la UD). No llegan en su mejor momento los de Cervera ya que acumulan cuatro jornadas sin ganar, y en las últimas semanas solo han sumado de tres gracias a la victoria decretada para todos los rivales del Reus.

El problema es que los males de la UD son mucho más graves. Mel todavía no sabe lo que es ganar en casa, y la mejoría que ha experimentado el equipo con él solo se ha visto lejos del Gran Canaria. Dos de dos en derrotas en el recinto de Siete Palmas es el triste bagaje del profesional madrileño, mientras que a domicilio está invicto. Encima, no podrá contar con el sancionado Ruiz de Galarreta, único futbolista capaz de darle cierto criterio al confuso juego amarillo. Junto al vasco, Araujo y Blum completan las bajas para un Mel que parece que realizará varios cambios en el once.

Con Raúl Fernández en portería, Deivid apunta a volver a formar junto a Aythami en el centro de la defensa tras su última buena actuación en Elche y la inesperada no convocatoria de Cala. A pesar de jugar en casa, el preparador volverá a optar por un doble lateral diestro con Curbelo y Lemos, mientras que De la Bella será el encargado de defender la banda izquierda. En la medular, Maikel Mesa continua con su extraño castigo, por lo que Javi Castellano mantendrá su sitio en el once. Momo y Rubén también son inamovibles, y Peñalba, Fidel y Mir tienen opciones de volver al once, porque algo diferente no tendría explicación. Pero que la UD sea decimotercera en la jornada 34 tampoco la tiene, así que todo es posible. Todo sea por mantener la esperanza y consumar la venganza.