Pejiño encara en el encuentro contra el Racing Club de Santander, donde entró en los últimos minutos y acarició el gol del triunfo. / EFE

Enigma Pejiño: enterrado en el banco y en busca de «su oportunidad»

El extremo más diferencial cuando le respetaron las lesiones suma solo 101 minutos esta temporada | La UD echa en falta sus goles y su verticalidad arriba

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

En el mundo del fútbol hay una consigna bien clara. En el libreto del entrenador está escrito en letra roja eso de que «lo que funciona, mejor no tocarlo». Y cierto es que la UD Las Palmas ha arrancado la temporada de manera solvente. Todavía no conocen los amarillos la derrota y marchan segundos en la tabla con 12 puntos, solo superada por el Alavés (14). Pero hay alguien que no termina de encontrar su pícara sonrisa: Pejiño.

El de Barbate, que se perdió los dos primeros duelos del campeonato al arrastrar sanción federativa debido a una roja que vio en la vuelta del playoff contra el Tenerife (al término del choque), no ha jugado aún de titular en los otros cuatro partidos en los que ha estado disponible. A pesar de su gran pretemporada, donde se el vio fino y los aficionados ya intuían a un futbolista nuevamente diferencial, Pejiño está siendo habitual en el banquillo.

Siempre que estuvo disponible el gaditano a las órdenes de Pepe Mel fue un jugador vital. De esos que decantan partidos y regalan incluso puntos con sus zarpazos. Sin ir más lejos, el curso pasado hasta que una pubalgia le dijo basta, llevaba cinco goles y una asistencia en los 12 partidos que se habían disputado.

Con Pimienta, en cambio, le está costando más. Ante el Andorra (2-0) y Alavés (1-1) disfrutó de medio tiempo en cada enfrentamiento. Contra el Racing, que tenía inferioridad numérica, solo saltó al césped 13 minutos. Y casi le da tiempo a anotar el gol que hubiera facturado tres puntos para Gran Canaria.

Ha insistido mucho Pimienta en las ruedas de prensa, al ser cuestionado por la bala andaluza, en que está bien físicamente. Halagó incluso públicamente su pretemporada y resaltó la importancia que tendría Pejiño durante el calendario. Pero, de momento, le está costando entrar más que a otros jugadores.

«No lo veía para jugar 90 minutos», aseveró Pimienta fechas atrás

«Pejiño tardó en reincorporarse y cuando lo hace, el equipo estaba muy bien. Salía de lesión. En pretemporada lo hizo perfecto, pero arrastraba la sanción. Sus compañeros lo han hecho bien. Yo no lo veía para jugar 90 minutos. Ante el Leganés era una opción, pero teníamos gente con problemas físicos. Tuve que reflexionar sobre lo que yo esperaba del partido. Intuía que el momento de Pejiño era la segunda parte. Sabía que Lemos lo iba a hacer bien. Así fue. A Pejiño le veo bien, pero hay mucha competitividad. Tiene nivel. Debe esperar su oportunidad», dejó claro el propio técnico fechas atrás.

Ahora, con el Granada en el horizonte (domingo, 20.00 horas, Estadio de Gran Canaria) y un encuentro de titanes, Pejiño afronta otra semana en la que aprieta para convencer al entrenador catalán de que tiene sitio en este once titular. Más después de la sequía goleadora en estos dos últimos encuentros (un gol en dos citas). El regate, nervio y la pegada esperan turno.