El orgullo del pueblo canario

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13/05/2018

Parecía una utopía a principio de temporada cuando Manolo Márquez emigraba al primer equipo y su sustituto no encontraba las claves para arrancar en Segunda División B. Pero desde la llegada de Juan Manuel Rodríguez, Las Palmas Atlético despegó como un cohete.

No solo multiplicó sus puntos, sino que empezó a tejer fútbol con cierta facilidad. Perdió el respeto a rivales con mucha más experiencia en la categoría y logró conseguir 41 puntos de 73 posibles desde el relevo en el banquillo. Y ayer, ante su gente, el filial pudo festejar la permanencia por todo lo alto.

Dotando al equipo de implicación en tareas defensivas, con cinco hombres, y situando dos balas en los costados, con Diego Parras en la derecha y Benito en la izquierda, el crecimiento del conjunto amarillo ha sido escandalosamente positivo.

Saltaba Las Palmas Atlético con ganas y muchos nervios, pero el primer aviso isleño llegó nada más comenzar el encuentro. Pase de Kirian a Edu, que arranca como un misil y, tras llevarse el rebote, se estrella contra Cristian, guardameta visitante. El ariete, un incordio gracias a su velocidad, era una continua amenaza para la zaga andaluza.

Encorsetados y con miedo a cometer fallos, en el minuto 17, se produjo un error de Yeremi Valerón y Echu, tras un control orientado, fusilaba a Josep. El arquero local se mantuvo fuerte y despejó el esférico con los puños. No obstante, en la siguiente no iba a fallar el cuadro almeriense. Dejada del propio Echu, que se la pone con la cabeza a Lolo González y el defensor, descolgado en ataque, adelantaba a los de Alberto con un derechazo.

El Anexo rugía y empujaba a los amarillos. Fabio pedía balones, Edu buscaba metros para galopar y Benito abría el campo. No se achicaba Las Palmas Atlético en los choques y bajaba al barro siempre que lo exigía el encuentro. Y así fue como casi sube el empate al marcado. Regate endiablado de Benito, que dejó atrás a Emilio Cubo y colgó el balón al segundo palo, pero el disparo de Diego Parras se marchó lamiendo el poste derecho defendido por Cristian. Se iba con todo arriba el filial y, de nuevo, el lateral derecho, rozaba las tablas con un latigazo a bote pronto.

Las subidas del central Lolo descolocaba la defensa grancanaria. Las credenciales del conjunto celeste, basadas en la raza y el coraje, neutralizaban la sala de máquinas isleña. Pablo y Josemi se encontraban con dificultades para combinar y no conectaba el medio del campo con Edu Espiau. Tuvo que ser Josep, al final del primer tiempo, quien sostuvo a Las Palmas Atlético. Primero salvó un remate de Pino desde el área chica. Se hizo grande el meta valenciano y despejó con el cuerpo. Y luego, con una estirada preciosa para que los fotógrafos disparasen los flashes, evitó lo que podía haber sido el 0-2. Al descanso, muchos nervios y poco fútbol. Había que reaccionar.

Tras la reanudación, Juan Manuel ponía toda la carne en el asador. Fabio, al banquillo. Erik Expósito, dentro. El delantero centro, reclutado desde hace meses por Jémez para el primer equipo, entraba al rescate del filial. Ganó músculo el equipo.

El orgullo del pueblo canario

Y en el primer sprint de la tarde de Edu, llegó un penalti de Senah. El punta arrancaba como una gacela y el central cometía la pena máxima. La tranquilidad llegaría gracias a la bota derecha de Pablo Santana, que no marraba su disparo desde los once metros. Como un veterano, cogía el balón y asumía galones.

Con el empate y el poderío físico de Erik se daba un respiro Las Palmas Atlético. El delantero empezaba a pegarse con los zagueros y dejaba espacios para que Espiau pudiera correr. Pablo ejercía de eje entre ataque y defensa, escoltado por Josemi y ayudado por Kirian, siempre cosiendo fútbol entre líneas. Yeremi, Arencibia y Curbelo se hacían fuertes atrás, mientras que Parras y Benito medían más sus percusiones en ataque. Valía el empate y Juan Manuel pedía un pasito hacia adelante a los suyos. Y además, ponía el cerrojo. Gopar y Álex Suárez, al campo, en detrimento de Yeremi y Diego, bastante cansados ya.

Empezaban a caer unas pocas gotas de agua y casi cae también el segundo de los andaluces. De nuevo Echu. Y, una vez más, Josep. El arquero valenciano salía a tapar el disparo y enviaba el esférico a saque de esquina. Estaba empeñado en salvar la derrota.

Los de Juan Manuel sacaban todo el orgullo y amor propio para aferrarse a la categoría. Benito, en un ejercicio de pundonor, se dejaba la bota atrás y seguía subiendo la banda izquierda. Esfuerzo insaciable de los grancanarios, que sobrevivieron en la categoría de bronce.

La alegría de jugadores, cuerpo técnico y afición, nada más concluir el encuentro, fue máxima. Mérito al esfuerzo y premio a la constancia. Los chiquillos, que se acercaron a abrazar y a celebrar la salvación con los seguidores que se dieron cita en el Anexo, recibieron el cariño de una afición maltratada por los mayores en un año para olvidar. Hagan sus quinielas para la pretemporada del primer equipo, porque los Expósito, Benito, Josemi, Yeremi, Parras y compañía han hecho méritos propios para tener su oportunidad.

Las Palmas Atlético, 1: Josep, Parras (69’: Gopar), Curbelo, Jeremy (69’: Alex Suárez), Arencibia, Benito, Josemi, Pablo, Fabio (45’: Expósito), Kirian y Edu.

Suplentes: Guanche, Álex Suárez, Artiles, Gopar, Joel, Carlos y Erik Expósito.

Entrenador: Juan Manuel Rodríguez.

CD El Ejido 2012, 1: Cristian, Emilio, Álvaro, Senah, Javi Hernández, Lolo González, Velasco, Gabri, Pino, Echu (73’: Carralero) y Alfonso.

Suplentes: Giangranco, Eppy, Carralero, Dani Sales, Marcelo y Germán.

Entrenador: Alberto González.

Árbitros: Barceló Roca, Pere del comité catalán. Mostró tarjetas amarillas a Velasco (53’), Gabri (59’), Pablo (84’),

Goles: 0-1: Lolo González (18’); 1-1: Pablo (52’);

Pormenores: Partido correspondiente a la última jornada de la Segunda División B. Encuentro disputado en el Anexo de Gran Canaria con una afluencia de público de 1.200 personas aproximadamente.