El derbi del arraigo también lo ganó la UD, que lució cantera ante un Tenerife sin ningún isleño

Pepe Mel alineó de entrada a cinco grancanarios y un tinerfeño y acabó tirando de hasta tres jugadores nacidos en la isla vecina

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Se veía venir y ha sido una constante en los últimos años eso de ver a la UD lucir cantera y hasta de presumir de tinerfeños ilustres, como cuando en 2019 paseó de amarillo por el Heliodoro un tal Pedri que hoy está donde está, cada vez que le tocó cruzar sus caminos con el enemigo histórico. Y ayer, en un derbi que tuvo el final esperado, el efecto se multiplicó e hizo más patente. «Kirian es de aquí. Para él era un partido difícil e importante. Supo hacerlo bien. Ha llegado y ha hecho el gol. Creo mucho en él, como Moleiro y otros. La cantera canaria es magnífica y es una pena no usarla. Estamos orgullosos con los nuestros», dijo Mel en la sala de prensa del Heliodoro a modo, quizás, de recado. Porque mientras él ha hecho libro de estilo con la utilización de chavales de la casa, en el Tenerife la realidad es diametralmente opuesta.

La UD salió al verde de inicio con cinco grancanarios, leáse Curbelo, Fabio, Jesé, Benito y Viera, y un tinerfeño, caso de Kirian. En suma, más de la mitad del once con acento canario. Y, por si fuera poco, terminó dando minutos hasta a tres jugadores nacidos en la falda del Teide, como el caso del mencionado Kirian más Moleiro y Clemente, quienes empezaron en el banquillo pero acabaron entrando en la ronda de sustituciones. Toda una tarjeta de presentación y más considerando que Kirian perteneció a las categorías inferiores del equipo blanquiazul y tanto Moleiro como Clemente tuvieron que emigrar para completar su formación fuera de la tierra que les alumbró al pasar desapercibidos para el representativo.