Con Rubén Castro, «paciencia y calma»

02/07/2018

La UD Las Palmas tiene cerrado el fichaje del delantero de La Isleta, aunque el anuncio oficial de va a demorar más de lo previsto por cuestiones menores que no suponen amenaza al acuerdo ya pactado entre las partes. Pese a la insistencia de otros clubes por entrar en la puja, el jugador privilegiará volver a casa

El fichaje de Rubén Castro por la UD Las Palmas, en lo que supondrá la operación estelar del verano, sigue quemando etapas y encaminado al deseado anuncio oficial. En el club recetan «paciencia y calma» en la espera que se ha impuesto, toda vez que el jugador continúa con sus gestiones para rescindir el año de contrato que le queda con el Real Betis. Rubén va a perder dinero por venir, pero desea obtener una liquidación que proteja sus intereses y ha pedido a Miguel Ángel Ramírez más margen para culminar sus negociaciones. Desde el Betis tiene el compromiso de que no van a dificultar su salida y que le darán todas las facilidades necesarias para cumplir con su sueño de volver a casa. En Heliópolis se ha ganado a base de goles (más que nadie con 148 en 276 partidos) la consideración necesaria para poder tramitar su salida con tacto y condiciones ventajosas, si bien todavía persisten algunas cuestiones pendientes que impiden que su llegada sea ya una realidad. Eso sí, nada amenaza el acuerdo que ya pactó con Ramírez hasta 2020 con una tercera campaña opcional. Ni siquiera que el Málaga pretenda entrar en la puja por sus servicios. Aunque desde La Rosaleda están dispuestos a mejorarle las cifras, en la UD hace tiempo que tienen todo atado y contemplan con absoluta normalidad los rumores surgidos en las últimas horas respecto al futuro del atacante de La Isleta, quien, incluso, ya busca residencia en Gran Canaria tras catorce años viviendo fuera y ha ultimado la mudanza familiar con su mujer y dos hijos. Si ha decidido aceptar la propuesta de la UD es porque cumple con sus expectativas personales, pudiendo volver a casa, y profesionales, con un proyecto de ascenso a Primera en el que le van a rodear de futbolistas de garantías. Y ahí no hay competencia por mucho que le insistan desde otras partes.

Con todo, la intención de la UD es que Rubén pueda iniciar la pretemporada el próximo fin de semana (el sábado hay jornada doble de trabajo en Telde), por lo que, en los próximos días, se pretende oficializar su fichaje. El propio atacante desea ponerse a las órdenes de Manolo Jiménez desde el primer día para desarrollar la pretemporada sin incidencias ni retrasos, por lo que también ha apremiado a sus interlocutores con el Betis. Tampoco está disfrutando con este paréntesis y su deseo es meterse en la faena ya y más viendo las primeras estampas de pretemporada con los reconocimientos médicos y la proximidad del inicio de los entrenamientos en todos los equipos.

Por tanto, ya en la cuenta atrás para que su imagen con la camiseta amarilla sea una realidad, en la entidad hacen planes de futuro con la certeza de que Rubén será uno de los puntales del nuevo proyecto. Una incorporación que, junto al recién renovado Araujo, ya supone una garantía en el frente ofensivo para los retos planteados. Dos delanteros con olfato, remate y ganas de ser protagonistas en una categoría en la que marcarán diferencias si están a a altura del cartel que les respalda.

Para el ataque, y con dos de los mejores arietes de la categoría en nómina, Manolo Jiménez todavía aguarda la duda de qué sucederá con Rémy, con opciones de volver al fútbol francés aunque tiene un año más con la UD y, como aconteció con Livaja, o trae dinero por su traspaso, o tendrá que quedarse. El Lille es uno de sus pretendientes, si bien el interés por ficharle no ha pasado de ahí, sin que se haya traducido, de momento, en una propuesta concreta con cifras definidas. Rémy tiene las puertas abiertas para su salida mientras cumpla con los premisas necesarias y que pasan, inexcusablemente, por dejar caja en caso de irse. Lo saben el propio jugador y también sus agentes.

Cualquier escenario está abierto con un activo ahora en el escaparate.