Tonono: «2019 fue muy productivo, pero lo mejor está por llegar»

24/12/2019

El director de Formación y Captación de la UD Las Palmas cierra el capítulo de 2019 brindando por un fructífero año lleno de oportunidades para los canteranos, muchos de ellos consolidados en la primera plantilla a las órdenes de Pepe Mel, reforzando su labor importante en una entidad. Aun así, no se conforma y augura un 2020 lleno de éxitos tanto en la base como a nivel profesional.

— Esta año han debutado hasta 15 canteranos del filial en la primera plantilla. ¿Qué balance hace de estas cifras tan significativas?

— Como director de Captación y Formación estoy muy satisfecho. Llevar quince jugadores hasta el primer equipo durante todo un año no es nada sencillo. Rocco Maiorino dijo que si se sube un jugador cada año, ya es un éxito. Esa marca ya la hemos batido de largo en 2019. No es algo normal ni lógico y los que trabajamos en el departamento de formación estamos encantados y nos sentimos muy orgullosos por ellos. Siempre digo que hay un triángulo vital en el proceso para que esto suceda, el cual se basa en captar a buenos futbolistas, formar durante todas las etapas de la base y promocionar, algo clave para que se profesionalicen. Si no hacemos ese trabajo de promoción de los jugadores que realmente tienen capacidades, no brilla lo anterior. Por ello el jugador debe esperar a su oportunidad. Yo siempre digo que el tren pasa muchas veces todos los días, por eso hay que estar en forma para que cuando te llegue esa posibilidad de dar el salto, sepa aprovecharla.

— ¿Qué supone para el club la apuesta decidida de dar oportunidades a la cantera por convicción más que por necesidad?

— Es la culminación al trabajo que hemos realizado durante muchos años. Lo que nos satisface es que es por convicción y no por necesidad, como se hace muchas veces porque no queda más remedio. Además se ha demostrado que todos los chicos que han subido a la primera plantilla han estado capacitados para hacerlo y eso creo que dice mucho de nuestra labor. Siempre siendo leal a la política y filosofía de esta entidad, que es apostar por la gente de casa.

— Parece que este año ha sobresalido uno por encima de todos: Pedri. Debuta en Segunda siendo juvenil y adoptando galones impropios de un niño, lo ficha el Barça, fue a un Mundial...¿Qué más tiene que decir usted sobre el chico?

— A mi no me gusta resaltarlo por encima de los demás, porque cada persona es un mundo. Cada uno tiene su propia historia. Me gusta más hablas con Pedri que hablar de Pedri. Debutó con 16 años y ahora con 17 sigue comportándose como un chico de esa edad que aún tiene muchas cosas por aprender todavía. No debe desviarse del canal que sigue hasta el momento porque creo que tiene un margen de mejora enorme. Es un jugador que juega con esmoquin, que entiende muy bien el fútbol, que ha madurado mucho, que domina los fundamentos del juego y que tiene que seguir creciendo y madurando en otros muchos aspectos.

— ¿Cómo le ve a día de hoy?

— Muy centrado. Sigue siendo un niño más en la residencia de la Casa Amarilla, lo que para mi es un acierto para el proceso de formación y para esa madurez que sigue adquiriendo mientras convive con el resto de sus compañeros allí, además con total naturalidad.

— ¿Qué rasgo destacaría de Pedri que le ha llevado a conseguir tanto con tan temprana edad y en lo que se deben fijar el resto de canteranos?

— Ser natural. Siempre es él mismo en cada uno de los momentos. Aun así, cada niño es una cosa diferente, con sus circunstancias y sus capacidades. Pero si en algo destaca Pedri es en que es un niño muy natural, ya que va sus características cognitivas, motrices y afectivas con los chicos de su edad. Es un juvenil que le gusta jugar, divertirse y su pasión es el fútbol. Además a ello si le añades que tiene una gran capacidad de aprendizaje y un margen de mejora enorme. Lo único que no debe hacer es desviarse del camino que lleva trazado hasta ahora y que sepa sobreponerse a las adversidades que tiene la vida y el mundo del fútbol. Si eso es capaz de llevarlo con la madurez que ha demostrado, estoy seguro que va a dar mucho que hablar en el fútbol mundial. Si se desvía se va a dar un golpe muy fuerte. Hay muchos jugadores que tenían grandes capacidades pero se han ido por caminos equivocados. Por eso yo siempre destaco una frase del gran Juan Carlos Valerón: «Aquí, que no se destaque por su comportamiento y su juego». Esa es la clave, no solo para él, sino para cualquier otro futbolista de la cantera, que tenemos muchos y muy buenos que aún no han salido a la palestra y que cuando lo hagan, se hablará mucho de ellos.

— ¿La afición amarilla es una privilegiada por poder ver a un jugador que ha destacado tan pronto en la competición profesional?

— Yo disfruto viendo a Jonathan Viera por ejemplo. Me considero un afortunado de poder verle desde pequeñito y verle ahora en su plena madurez. Es un jugador que ha crecido futbolísticamente. El proceso de formación no es lineal. Cada chico tiene sus particularidades y cada uno tiene diferentes etapas. Por ejemplo, Jonathan entiende el juego mucho mejor que hace unos años y por ello disfruto tanto viéndole a él, al igual que lo hago con Pedri ahora. Del mismo modo que lo harán los seguidores de la Unión Deportiva. Los buenos aficionados disfrutamos viendo a los buenos jugadores y Pedri lo es.

— ¿Ha sido este año el más fértil de la UD en cuanto a canteranos que le llegan la oportunidad en la élite?

— Ha sido un año con una buena cosecha. Pero no solo con los jugadores que proporcionado al primer equipo, sino que también hablo de los jugadores que vienen por detrás. Yo le doy mucha importancia a todas las etapas. Desde los benjamines que están en la inicial, hasta el perfeccionamiento y culminación. Hay que cuidar bien todo lo que sembramos. Hay que plantarlo bien, para luego regarlo, podarlo y cuidarla para que algún día den el fruto. Tenemos que dar calidad en el proceso de formación y eso es lo que a mi más me preocupa y ocupa. Y no solamente mirar si todos los años ganamos todos los títulos, sino estar pendiente a que cuando les llegue la oportunidad de probar con el primer equipo, que estén capacitados y preparados para resolver todas las situaciones a las que se enfrente, indiferentemente del entrenador que tengamos y del estilo de juego que lleve este. Que el director con el que le toque jugar algún día vea que el chico es capaz de dominar los fundamentos técnicos y los conceptos del juego. Eso es lo que tratamos de conseguir con una metodología racional, puesto que hay mucho terrorismo en la formación y nosotros nos queremos alejar de esos caminos que no conducen a nada.

— Más de la mitad de los debutantes este año no son nacidos en Gran Canaria, ¿Se es injusto cuando se mira el carnet de identidad a un chico que viene de la base?

— Para nosotros ya son chicos de la cantera cuando llegan al fútbol base nuestro. El 94% de nuestra cantera está conformada por canarios. Somos el club que más jugadores tiene de su propia autonomía en el fútbol nacional. Josep es valenciano, pero para nosotros es de la cantera. Lo mismo pasa con Valles o Josemi. Son jugadores que tratamos igual que a los demás y que nosotros no miramos si vienen de un sitio o de otro. Yo creo que los aficionados tampoco. Ellos les aplauden y disfrutan con ellos al ver que están capacitados para jugar en el primer equipo. Sí que hemos ido a buscar jugadores de posiciones determinadas fuera de las islas, siempre atendiendo a un mercado determinado a nuestras posibilidades, porque nosotros no pagamos ni un euro cuando vamos a buscar un jugador. Nos hemos aprovechado de situaciones determinadas y creo que hemos acertado, en un porcentaje amplio, en los jugadores que hemos traído del exterior.

— ¿Qué supone la Ciudad Deportiva de Barranco Seco?

— Es un sueño que se está convirtiendo poco a poco en realidad. En principio están los campos destinados al equipo profesional, lo que era una gran necesidad. Ha sido una gran inversión por parte del club, en el que ha dado un paso gigante, al igual que lo dio con la Casa Amarilla, la residencia del club. Creo que son los mejores ascensos de la entidad, visto desde lo más profundo y desde la filosofía en la que se envuelve este club. Si quiere vivir de su cantera, lógicamente debe invertir en infraestructra. Eso es lo que le da un gran rédito a la entidad. Pero sí es verdad que necesitamos culminar la obra de Barranco Seco y el sueño de la Ciudad Deportiva de Siete Palmas, algo que nos va a dar muchísimas posibilidades al ser determinante en un futuro en torno al proceso de formación. Queremos tener las mejores instalaciones para poder desarrollar un trabajo de alto nivel. También falta por terminar el campo Manuel Betancor. Pero poco a poco se van cumpliendo los objetivos que se habían marcado. Nos hemos teletransportado desde el Paleolítico a la Edad Moderna en lo que apenas ha durado la creación de la Ciudad Deportiva con cara y ojos.

— Se conoce que a Pepe Mel le gusta mucho observar desde arriba a la cantera, algo que no ha pasado siempre ¿Cómo es la sinergia entre usted como director de Captación y Formación con él?

— No he tenido nunca ningún problema con ninguno de los técnicos que hemos tenido aquí. Lo que sí, lógicamente, debe haber una buena comunión entre el primer equipo y el departamento de formación. También creo que el entrenador de la primera plantilla no es el que debe marcar la política del club, porque ellos están de paso, hoy puede estar, como que mañana no. Pero sí entiendo que es bueno buscar a un entrenador con un perfil determinado y Pepe Mel está en consonancia con la filosofía del club. Es una persona que mira hacia abajo y que ha sido valiente en la promoción de jugadores. Además la relación personal con él siempre ha sido muy buena.

— En un año tan productivo, imagino que la confianza de Miguel Ángel Ramírez en usted será plena...

— Estoy muy agradecido a la figura del presidente y siempre lo estaré. Me ha permitido llevar a cabo un proyecto de formación. Tengo toda su confianza, si no, no estaría aquí. El día que el club piense que no soy la persona adecuada, estaré en otro lugar. Estoy muy agusto y la relación con el Consejo es muy buena. Además, como dicen mis hijos soy «una farmacia de guardia», estoy las 24 horas del día dedicado a mi gran pasión. Cada día no deja de cuestionarme lo que hago porque siempre queremos seguir creciendo. Yo no solo pienso en los quince que han debutado en 2019, sino que cada vez que me voy a la cama pienso en los que no han llegado o en los que deben llegar todavía. La preocupación ahora no es por los que ya están, sino en los que vienen detrás y en otros que controlamos en el exterior y que deseamos que vengan.

— ¿Se ha visto reforzada su figura en su cargo?

— Yo sé que estoy en Canarias y que siempre a los canarios nos cuesta triunfar, pero siempre he dicho que cuando uno trabaja con honestidad, honradez, dedicación y pasión, no se debe temer a nada. Me siento muy querido en el club y por la afición. A los campos que voy cada día recibo infinidad de halagos y cariño. Incluso en el exterior, cuando voy a las reuniones con los directores de cantera de los equipos de fútbol profesional. Pero no me gusta quedarme mucho con los halagos. Me gusta pensar mucho en las críticas argumentadas y desde el respeto y conociendo lo que se dice. Pero en definitiva me siento muy querido, aunque soy más de quedarme en un segundo plano y que se habla más de Viera, Pedri, Vitolo, Sandro, Vicente, Hernán, Roque, etc.

— Tras dieciséis años en el cargo, ¿Qué más retos tiene en la mente que quiera completar?

— Tengo muchos. Debo reconocer que soy una persona muy apasionada a mi trabajo y a este deporte. Algunos de mis compañeros durante mi vida me han dicho que soy un loco de esto. La verdad es que soy un director de trincheras porque me gusta ir a los campos a ver los partidos, hablar para ver cómo están los jugadores, comunicarme con ellos, con los entrenadores, hablar de metodología y demás cosas. Esta mañana por ejemplo he estado viendo la selección cadete y me gusta estar allí viendo a los jugadores. Desearía ver culminada las dos ciudades deportivas. Al igual que profesionalizar el departamento de formación y captación, ya que creo que es clave para un club que tiene como piedra angular a su cantera.