Rafa Nadal, durante su entrenamiento de este sábado en Londres. / ep

Conferencia de prensa

Nadal, a tres días de su debut en Wimbledon: «Ahora puedo caminar normal»

El balear se congratula de la efectividad del tratamiento de radiofrecuencia al que está siendo sometido en su pie izquierdo: «Cuando me despierto no tengo ese dolor que tuve durante año y medio»

ENRIC GARDINER Madrid

A tres días de su debut en Wimbledon, donde se estrenará el martes contra el argentino Francisco Cerúndolo, Rafa Nadal se congratuló este sábado de la efectividad del tratamiento con inyecciones de radiofrecuencia al que está siendo sometido en su pie izquierdo y, «en línea ascendente», se mostró optimista, aunque reconoció que desconoce en qué momento de forma llega, «ya que es muy difícil hacer una predicción en un torneo como este». En su regreso a la hierba después de tres años sin jugar en esta superficie tras ser semifinalista en Wimbledon 2019, el tenista balear solo ha disputado dos partidos de exhibición recientemente en Hurlingham (victoria ante Stan Wawrinka y derrota frente a Felix Auger-Aliassime), pero espera «ser competitivo» en el tercer Grand Slam de la temporada tras haber conquistado el Open de Australia y Roland Garros.

«Puedo caminar normal todos los días. Cuando me despierto no tengo ese dolor que tuve durante año y medio», proclamó Nadal, tras entrenar «bastante», aunque admitió que el entrenamiento del viernes «fue un desastre». «Me levantó con los ojos cansados», desveló. «Hoy sábado (su entrenamiento ante Jiri Vesely) ha sido bueno, pero lo más relevante es que los malos momentos en pista cada vez sean más cortos en esta superficie». «Hay que manejar las fases con una aprendizaje diario y un control de las situaciones que me los dará el entrenamiento y la competicion», destacó Nadal. El manacorense ha entrenador durante seis días en Londres para afrontar un reto aún más difícil, con Novak Djokovic como gran favorito al título y la incógnita del estado físico de Nadal.

«En general, soy positivo», insistió el ex número uno del mundo, que a pesar de su problemas y su lesión crónica en el pie ha firmado una primera parte del año excelente. «Los seis primeros meses no han sido fáciles incluso con todo lo que he conseguido por el pie. No diría que es un drama, porque hay otra cosas peores en la vida. Aquí solo estamos jugando al tenis. Ha sido duro entrar en pista con dolor y no saber si iba a poder terminar el entrenamiento o el partido», reconoció quien también mostró su incertidumbre con las pelotas que se utilizarán en Wimbledon, «porque la bola es muy pesada, distinta a la que estamos acostumbrados».

«Estos años es un poco más hueca que hace diez años. La tendencia es jugar con bolas más pinchadas. A mí me parece un error desde el punto de vista tenístico. Se juegan todos los puntos iguales. Lo que no me gusta del cambio de tendencia es que se repiten demasiado los puntos. La gente le pega desde cualquier lugar porque no hay sensación de fallo. Aquí esta sensación se multiplica. Con una bola tan pesada es importante moverte bien, poder colocarte bien», subrayó.