Rafa Nadal, en el All England Club de Londres. / reuters

Nadal y Alcaraz, con cautela en Wimbledon

Los dos españoles llegan al tercer Grand Slam de la temporada sin victorias en hierba y con cuadros complicados y Djokovic es el máximo favorito

ENRIC GARDINER

La cautela debe ser la base de los españoles en Wimbledon. Sobre todo, de Rafa Nadal y de Carlos Alcaraz. Uno porque lleva tres años sin disputar el torneo; el otro, porque su experiencia en hierba es limitada. No ayudan tampoco los cuadros, complicados y llenos de trampas. No va a ser un Wimbledon sencillo. No lo ha sido prácticamente nunca para Nadal, que no juega una final en Londres desde 2011 y que siempre ha sido de los que más ha sufrido en la transición de la tierra a la hierba, en especial porque raro ha sido el año en el que no ha estado en las rondas finales de Roland Garros.

El balear, con 22 títulos de Grand Slam en el bolsillo y 14 torneos en París, ha corrido una contrarreloj para estar listo para este Wimbledon. Primero, descansar tras el esfuerzo en Francia. Luego, someterse a un novedoso tratamiento en el pie para calmar el dolor y evitar las continuas infiltraciones y anestesias que le persiguieron en París.

«Puedo caminar normal todos los días. Cuando me despierto no tengo ese dolor que tuve durante un año y medio. En entrenamiento en general he estado mejor. En las últimas semanas no he tenido un día de estos que me duele de forma terrible», explicó este sábado el manacorense.

Con el problema del pie izquierdo a un lado, Nadal se ha concentrado desde el lunes en mejorar su nivel en las pistas de entrenamiento del All England Club. Sesiones de varias horas diarias compaginadas con partidos de entrenamiento con tenistas del nivel de Grigor Dimitrov y Frances Tiafoe, además de dos encuentros de exhibición. El primero se saldó con victoria, ante un apagado Stan Wawrinka, al que pasó por encima en dos sets. El segundo cayó del lado de Felix Auger-Aliassime, que le empujó hasta los cinco sets en Roland Garros y le derrotó en tres parciales en Hurlingham.

«No sé cómo llego realmente; es difícil de predecir. Es el torneo más difícil de predecir. Es una superficie complicada en la que necesitas pasar días en ella. No he jugado nada en tres años y eso lo hace extracomplicado. La memoria es importante, porque la memoria que tienes más reciente ayuda sobre esta superficie. Dentro de lo que cabe ha sido una semana lógica, con momentos mejores y momentos peores. Estoy claramente en una línea ascendente», reflexionó Nadal.

Su rival en primera ronda será el argentino Francisco Cerúndolo, que apenas tiene experiencia en esta superficie, pero que viene más rodado, con tres partidos entre Queen's y Eastbourne. El debut será el martes, en segundo o tercer turno de la pista central. Sam Querrey, Marin Cilic, Felix Auger-Aliassime y Matteo Berrettini son las preocupaciones a largo plazo, pero el primer obstáculo es Cerúndolo.

Alcaraz, con problemas en el codo

En el otro lado del cuadro, con su debut ya programado para el lunes no antes de las 15:00 horas de Londres, está Carlos Alcaraz. El murciano jugará por segunda vez en su carrera en el cuadro principal, después de alcanzar la temporada pasada la segunda ronda, en la que le venció en tres sets Daniil Medvedev. Tras seis meses gloriosos, con dos Masters 1.000 y dos ATP 500, Alcaraz llega a una superficie que le gusta, pero en la que no está tan seguro.

Su experiencia es limitada y el codo no ha ayudado. Terminó con molestias en Roland Garros y el dolor no le permitió jugar en Queen's. Se ha probado en dos exhibiciones en Hurlingham, con un vendaje en la zona, y ambas terminaron con derrota en dos sets, tanto contra Frances Tiafoe como ante Casper Ruud, un tenista que solo cuenta con dos victorias en esta superficie.

Alcaraz, que se ha apartado del carácter de favorito que le concede su ránking y su reputación, debutará contra el sacador alemán Jan-Lennard Struff, que ha tenido poco ritmo y pocos partidos este año.

En el resto del cuadro destaca, cómo no, Novak Djokovic, seis veces ganador en Wimbledon y aspirante a ganar por cuarta vez seguida, algo que solo han logrado Bjorn Borg, Pete Sampras y Roger Federer. El serbio es el máximo favorito al título y podría estar ante su último Grand Slam de la temporada, porque, por el momento, Estados Unidos no le permitiría la entrada al no estar vacunado. «Lo sé, pero no puedo hacer mucho más al respecto. Es el Gobierno el que decide», apostilló Djokovic.