Masters de Montecarlo

Nadal vuelve a la tierra prometida

El español regresa a la competición por primera vez desde Australia en el torneo monegasco, que ha ganado en 11 ocasiones

ENRIC GARDINER Madrid

Las inmejorables vistas del club de tenis de Montecarlo, decoradas con el mar al fondo, pero sin las copiosas gradas llenas de público, presenciarán el regreso de Rafa Nadal a la competición después de varios meses de parón. El español, ahora número tres del mundo por detrás del ruso Daniil Medvedev, estuvo obligado a descansar tras la disputa del Abierto de Australia. Se tomó un receso en la competición por culpa de unas molestias en la espalda que le hicieron perderse la ATP Cup y llegar con muchas dudas al primer Grand Slam del año.

El problema no remitió tras Australia y Nadal no acudió a Acapulco, Rotérdam ni Miami, para centrarse en estar bien para el Masters 1.000 de Montecarlo. El objetivo era estar disponible y lo ha conseguido. Durantes la semana se le ha visto entrenando en la arcilla monegasca, acompañado en sus ejercicios por otros tenistas como Roberto Bautista, y próximamente debutará en su primer partido desde el 17 de febrero, cuando cayó derrotado ante Stefanos Tsitsipas.

Montecarlo es uno de esos torneos fetiches para Nadal, pese al tropiezo de 2019. Lo ha ganado en 11 ocasiones, la última en 2018, y es que desde 2005, el torneo monegasco solo ha conocido a otros tres ganadores: Novak Djokovic, Stan Wawrinka y Fabio Fognini. La superioridad de Nadal en esta tierra batida situada al nivel del mar -las mejores condiciones para su juego- solo es comparable a la del balear en Roma (9 títulos), Barcelona (11) y Roland Garros, la joya de la corona con 13 entorchados.

Eso sí, los cinco partidos jugados por Nadal en 2021 suponen el menor bagaje del manacorense en un inicio de temporada. Nunca había llegado hasta este punto de la campaña, hasta la gira de arcilla, con menos minutos en las piernas. Solo se puede comparar con lo que ocurrió en 2018, cuando tras retirarse contra Marin Cilic en Australia, se saltó toda la gira de cemento americana y solo disputó dos partidos antes de Montecarlo, contra Alemania en la vetusta Copa Davis.

También por el número dos del mundo

La inactividad de Nadal se romperá contra el francés Adrian Mannarino, al que el balear ha ganado las dos veces que se ha enfrentado, o contra un jugador de la fase previa. Será su primer encuentro en arcilla después de barrer en la final de Roland Garros a Novak Djokovic el pasado mes de octubre.

El sorteo del cuadro le ha ubicado en la sección baja, evitando a Djokovic hasta la final, por lo que se podría medir en cuartos de final a Andrey Rublev, ganador de seis títulos en poco más de un año, y a Medvedev en semifinales, antes de un posible duelo ante el serbio por el trofeo. Nadal podrá sumar hasta 640 puntos si consiguiera alzarse con el duodécimo título en Montecarlo, mejorando las semifinales de 2019 -el torneo se suspendió en 2020-; misma situación en la que se encuentra Medvedev, que también llegó a la penúltima ronda hace dos años. La distancia actual entre el español y el ruso es de 360 puntos, por lo que Nadal podría recuperar el número dos del mundo en Mónaco.

Mucho más complicado será bajar a Djokovic del trono. El serbio apenas defiende los cuartos de final de 2019 y su ventaja desde lo más alto del ránking es de 1.933 puntos respecto al moscovita. Tras Montecarlo, si su cuerpo se lo permite, Nadal se dirigirá al ATP 500 de Barcelona, antes de jugar los Masters 1.000 de Madrid y Roma y culminar la gira de arcilla en Roland Garros.