Rafa Nadal durante un partido del US Open / . EP

Copa de Maestros

Nadal, ante la espina clavada

El balear debuta este domingo en las Finales ATP, el gran torneo que nunca ha conquistado

ENRIC GARDINER Madrid

«Estoy aquí para conseguir el mejor resultado posible. Si no pensara que no puedo ganar, no estaría aquí», aseguró Rafa Nadal. Unas palabras que apuntan a un objetivo claro: quitarse la espina clavada de las Finales ATP, el gran torneo que añora el palmarés del español.

Con infinidad de títulos y galardones a sus espaldas, a Nadal solo le queda por conseguir el torneo de maestros; la joya de la corona de la ATP que reúne a los ocho mejores tenistas del año a final de temporada. En sus diez participaciones, que hubieran sido muchas más de no haber tenido tantas lesiones, apenas ha podido alcanzar dos finales: en 2010, perdida contra Roger Federer, y en 2013 ante Novak Djokovic. Nadal ha jugado contra el hándicap de que el torneo llega en el momento de más desgaste de la temporada y que siempre se ha disputado en cemento y pista cubierta, las peores condiciones para el juego del manacorense.

«Me ha faltado ser mejor en pista cubierta. Esta es la realidad. Me he clasificado 17 veces, pero no he estado las 17 veces competitivo. No sé cuántas veces he podido jugar este torneo con opciones reales. Históricamente, la pista cubierta ha sido la peor superficie para mí, pero creo que en los últimos años he mejorado en esta superficie», dijo Nadal, que este año llega con las dudas surgidas en París, cuando solo pudo jugar un encuentro.

El balear, tras dos meses fuera por el nacimiento de su primer hijo, regresó a la competición oficial en París-Bercy y perdió en su debut ante Tommy Paul, tras un tercer set muy irregular y que dejó dudas sobre su estado físico.

Este fin de semana explicó que una afección estomacal le afectó en ese partido, pero que, aun así, jugó un buen set y medio, lo que le da esperanzas de hacerlo bien en Turín, donde la suerte le ha sonreído en el sorteo. Nadal ha evitado a Djokovic y Daniil Medvedev en la fase de grupos y ha quedado encuadrado con Felix Auger-Aliassime, Casper Ruud y Taylor Fritz. Debutará contra este último este domingo, no antes de las 21:00 hora española.

El encuentro ante Fritz será el tercero del año entre estos dos tenistas, con los dos anteriores marcados por los problemas físicos de Nadal, que perdió en la final de Indian Wells con una costilla rota y ganó en Wimbledon, pese a jugar buena parte del partido con una rotura abdominal.

Alcaraz, en manos del manacorense

Este debut estará también vigilado desde la distancia por Carlos Alcaraz, que, debido a su lesión en el abdomen, depende de la actuación del balear en Turín para terminar el año como número uno del mundo. Nadal necesita ganar el torneo, ya sea de forma invicta o perdiendo uno o dos partidos en la fase de grupos, o llegar a la final ganando los cuatro encuentros anteriores. Es decir, a Nadal, para terminar el curso como el mejor por sexta ocasión en su carrera, le valdría con repetir las actuaciones de 2010 y 2013. El escenario será el pabellón Alpitour y Nadal estará acompañado por primera vez por su hijo, nacido a principios de octubre.

El grupo verde será el que dé el pistoletazo de salida al torneo, con el duelo entre Ruud y Auger-Aliassime no antes de las 15:00, seguido del de Nadal y Fritz en el turno de noche. El domingo, en el turno de día jugarán Andrey Rublev contra Medvedev y en el de noche Djokovic contra Stefanos Tsitsipas. El serbio aspira a ganar su sexto entorchado como maestro, el primero desde 2015, y que le igualaría con Federer como el tenista con más títulos.