El director de juego francés del CB Gran Canaria, Andrew Albicy, lanza a canasta. / ACB PHOTO / M. HENRÍQUEZ

El regreso de Albicy como pilar para revertir la dinámica negativa del Granca en la Liga Endesa

El base galo, ausente desde noviembre, ultima su puesta a punto para volver a capitanear a un Granca que acumula seis derrotas seguidas en la competición doméstica

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

La brújula de un equipo que marchaba lanzado en los primeros compases de la fase regular de la Liga Endesa. El impacto, la clarividencia y la intensidad de Andrew Albicy en el juego del Club Baloncesto Gran Canaria ponía en órbita a un proyecto que no quería volver a repetir la puesta en escena del curso anterior y ansiaba mirar hacia arriba en la competición doméstica y, posteriormente, en la EuroCup.

El director de juego galo, de 31 años, sufrió una microrrotura del vasto medial de su pierna derecha en los Juegos de Tokio el pasado verano y no estaría a pleno rendimiento hasta la cuarta jornada liguera, cuando los amarillo tumbaron al Joventut Badalona por 84-71 y se apoderaban de la cuarta plaza de la clasificación merced a un balance de tres victorias y una derrota. 16 puntos, dos rebotes, seis asistencias y 26 créditos de valoración en la primera gran exhibición del jugador de Sévres.

Porfi Fisac contaba con la mejor versión de Andrew Albicy con el paso de las jornadas para permanecer en la zona noble y apuntar a la Copa del Rey, promediando 5.5 puntos (42.9% en tiros de dos, 37.5% en triples y 87.5% en tiros libres), 1.8 rebotes, 4.4 asistencias, 1.2 recuperaciones y 10.1 de valoración en los 20 minutos de media que disputó en ocho compromisos en la Liga Endesa, hasta que llegó la lesión que dinamitó la estructura de un bloque que transitaba casi sin fisuras.

El base del Granca se retiró en los primeros minutos del choque frente al Bitci Baskonia a mediados del pasado mes de noviembre y, tras las pruebas médicas pertinentes, se determinó que sufría una rotura fibrilar en el bíceps femoral de su pierna izquierda. Un varapalo importante para un equipo que presentaba un balance de 7-3 antes de medirse al Lenovo Tenerife en el derbi. Ahí comenzó la debacle de un Gran Canaria que no gana en la ACB desde entonces.

Incluso, se esperaba el parón FIBA después del derbi para recuperarlo, pero, lejos de conseguirlo, su situación empeoró tras acudir a la llamada de Francia y resentirse en el primer choque, sufriendo una rotura fibrilar en el bíceps femoral de grado dos.

Ahora, tras sumarse poco a poco a la dinámica de grupo junto al pívot serbio Oliver Stevic, se erige como un pilar trascendental para revertir la situación de cara a lo que resta de curso.

El cuadro de Pedro Martínez fue capaz de remontar 16 puntos de desventaja ante el MoraBanc Andorra para llevarse un gran triunfo en el Principado (79-82).