Entrevista a Miguelo Betancor

«Canarias debe ser pionera en legislar el deporte digital»

15/07/2017

Mente inquieta y privilegiada, que viene de vuelta cuando la mayoría ni ha llegado, ya como profesor universitario tras su exitosa etapa como presidente del Herbalife Gran Canaria, abandera ahora una corriente globalizada y que es multidisciplinar.

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— La Ley Canaria del Deporte, sin modificaciones desde 1997, propone ahora, en un borrador al que usted ha tenido acceso junto a otros profesionales y en el que han introducido propuestas, una oportunidad que considera histórica y que defiende con argumentos y pasión. Explíquese.

— En el siglo XXI hablamos de una cultura tecnológica, de la transformación digital, incluso los medios de comunicación han ido más allá del papel, incluyendo a expertos en redes sociales, ha cambiado el formato de las noticias, y las empresas en general hasta su entorno, la escuela, la vida, con ciudades inteligentes, coches sin conductor... Si en el borrador que se ha hecho público para la modificación de la Ley Canaria del Deporte, al que tiene acceso todo el mundo, se habla de los espacios del deporte creo que se han olvidado del espacio digital.

— Ahí incide. En los espacios digitales.

— El ocio ya no es solo un ocio deportivo tradicional, analógico, que cojo una pelota y monto un partido en un espacio determinado. En este siglo XXI, con la revolución de intenet, el ocio también es digital. De ahí surgen los videojuegos. Los jóvenes y no tan jóvenes, aunque dominen los llamados millennials, tienen que ser protagonistas del cambio. No les podemos imponer sus gustos y su ocio.

— Y quiere que el deporte digital tenga estatus propio y regulado. ¿En qué justifica esta apuesta innovadora?

— Canarias puede y debe ser pionera mundial en legislar esto. Cuando los reconozca y regule los esports. Incluso con temas como el doping, apuestas, derechos de televisión, de imagen...

— Se tiene el prototipo de jugador de videojuegos obeso y sedentario...

—La gente está acostumbrada a ver una persona obesa, comiendo y bebiendo y con la maquinita. Ese no es el esports que hoy se da. Tenemos en Japón a Rodrigo Nantón, un canario que aquí era enfermero, y fue para allá a competir. Alfonso Aguirre, también canarión, que está jugandoa nivel profesional en Alemania. En Corea del Sur está profesionalizado. Y es negocio ya en medio mundo. Un estudio realizado recientemente habla de que los esports están moviendo ya alrededor de todo el planeta casi 700 millones de euros, fuera de la industria propia de los videojuegos. Para los próximos Juegos Asiáticos han aprobado los esports como actividad deportiva. ¿Nos queremos quedar atrás?

— ¿Qué contenido tienen esos juegos? ¿En qué contribuyen al desarrollo físico e intelectual de las personas?

— Son juegos de estrategias, habilidades, con un componente motriz... La gente puede pensar que son violentos, pero no es así. El desconocimiento nos conduce a reducirlos a esa faceta. Pero el desarrollo integral que promueve es inestimable.

— ¿En qué medida comienza a penetrar esta corriente en España?

— Los videojuegos ya estaban en el siglo XX y en el XXI se han globalizado. Movistar ha creado el canal esports de retransmisiones y tiene un centro de alto rendimiento en Madrid o ya existen ligas como la ESL. Canarias puede colocarse a la cabeza. Toda la actividad que se está moviendo en nuestro país tiene que ver con iniciativas privadas. Pero lo que queremos es que Canarias se adelante en su regulación. Como canario no voy a esperar a que un secretario diga que esto es deporte o que en Madrid lo proponga un parlamentario. Canarias debe dar un paso adelante.

— ¿Hay receptividad en el Gobierno de Canarias que es el que, al fin y al cabo, tendrá la última palabra en la regulación de los deportes digitales?

— He tenido una reunión con el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y con el director general de Deportes, José Francisco Pérez, y he notado gran sensibilidad. Me han dicho que lo han visto. El incluirlo en la ley y el abanico de posibilidades que abre. Porque yo abogo por unos esports transversales. Los esports es turismo, turismo digital. Es empleo, empleo para empresas de desarrollo de juegos. Es educación con la innovación digital que comporta en soportes y dinámicas. Es salud, porque la tecnología no es dañina. En el siglo XIX surgieron los luditas, que hablaban de que, cuando empezó la Revolución Industrial, la máquina iba a destruir todo el empleo. Hoy dicen que la inteligencia artificial nos va a quitar el trabajo. Lo que hay que hacer es desarrollar los llamados learnabilities para adquirir nuevas habilidades en este nuevo tiempo digital. Con los esports, el centro de la tecnología tiene que ser el hombre, no la máquina. Hablo de tecnohumanismo. El ser humano como centro de la toma de decisiones y uso de la tecnología. Y el esports ayudará a ese crecimiento. Es lo que llamamos en educación la gamificación, marcando retos a estudiantes, generando dinámicas de grupo porque hay juegos de grupo, de estrategias colectivas.

— ¿Tiene ya hoja de ruta para que esto no se quede en un brindis al sol y sí se plasme y materialice?

— Este jueves, día 20, es el primer paso para que reconozca el Gobierno de Canarias al esports. Veo una gran predisposición por su parte y creo que debe ser el pistoletazo de salida para que se empiece a mover la maquinaria institucional. Hay que respetar los plazos, pero nosotros no vamos a parar ya, después de crear una comunidad específica. Llegará o debe llegar el debate político entre los partidos. Es una oportunidad histórica. En mayo, la República Francesa, con la denominada Ley Numérica, ya ha aprobado los gamers de esports profesional, la figura profesional. Porque ya cobran cantidades importantes y la ley da un estatus jurídico. Hay contratos altos, con implicación de empresas y multinacionales. En Alemania, los dos grandes partidos que van a concurrir a las elecciones generales han propuesto los esports. La Unión Europea, en el Foro celebrado en febrero en Malta, ya dejó claro que hay que regular los esports. Corea del Sur lo ha introducido en su plan olímpico. La candidatura de Los Ágeles para los Juegos de 2024 ya ha dicho que incluirá los esports. Hasta la Liga de Fútbol Profesional tiene a los esports en su mesa de trabajo, igual que la Euroliga de baloncesto. Valencia, Baskonia, Schalke 04 o Manchester tienen sus propios equipos de esports. En la NBA la creación de una liga específica es inminente. El fenómeno es imparable. Yo le pregunto a Canarias, ¿voy a esperar a que decidan otros? Ahora que queremos reformar nuestra ley, tenemos una oportunidad única. Encima, tenemos canarios que compiten por todo el mundo y son embajadores universales.

— ¿Es optimista? ¿Piensa que, al final, Canarias va a aprovechar esta oportunidad que en otros países ya están desarrollando al nivel que usted expone?

—Tengo clarísimo que Canarias no puede dejar escapar esta oportunidad. No llegar a tiempo se puede considerar fracaso. No podemos alejar el deporte de su evolución natural. Porque el origen del deporte está en el juego, y el juego es una actividad natural que une e identifica a los pueblos. El juego se ha convertido en deporte, pues en el siglo XXI el ocio digital convertido en deporte hay que regularlo y debe ser regulado. Hay federaciones de ajedrez, de colombofilia incluso se hará federación de dominó. No critico eso. Pero el discuso deportivo también caduca, como el de otros ámbitos. Decía Ortega y Gasset: «Estamos formados por el tiempo que vivimos». Hay que unir deporte analógico y digital. Cuando los esports sean aceptados en nuestra ley, volaremos por el mundo.

— Habla de volar por el mundo. Canarias quedaría en el lugar privilegiado por adelantada y valiente en este campo.

—Insisto, estamos en el momento de hacer canariedad con hechos, no de boquilla. Hay que actuar de manera armonizada y decidida. Y aquí tenemos un elemento dinamizador de economía, deporte, salud y riqueza que es imparable.