Jonathan Viera celebra el tanto que anotó y que supuso el empate ante el Almería. / LALIGA

Una UD pletórica y lanzada que espera reventar el Gran Canaria ante el Tenerife

Los últimos resultados y la buena dinámica del conjunto amarillo, que llegará al encuentro en promoción de ascenso, convierten el choque en una cita imperdible

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Almería

La satisfacción del buen hacer y los frutos que se van recogiendo durante el trabajo realizado. El empate en los Juegos del Mediterráneo ante el Almería, líder y equipo a batir este curso, refleja a las maravillas la dinámica y el actual momento de forma de Las Palmas. En la semana previa al derbi todo son buenas caras, tanto del cuerpo técnico como de la plantilla. El viaje de vuelta desde el aeropuerto de Málaga reflejó las sensaciones positivas y el ánimo de una UD que espera reventar el Gran Canaria contra el eterno rival, el Tenerife.

Corría el minuto 89 de partido cuando el Almería tenía tres puntos en el bolsillo y los de Pepe Mel acariciaban la derrota en territorio andaluz, pero Jonathan Viera tenía una última bala en su cargador. Tiró un desmarque y Raúl Navas lo leyó con un pase en largo que cazó el de La Feria. La definición, marca de la casa de Romario, subió las tablas al marcador. Era lo que tanto buscó Las Palmas durante la segunda mitad. Los amarillos maniataron a todo un coloso como lo es el combinado dirigido por Rubi. Solo un punto, pero va más allá de eso. Porque igualar de la forma en la que lo hizo la escuadra isleña supone una dosis extra de moral y felicidad. Mientras en el túnel de vestuario, los locales se mostraban cabizbajos, los grancanarios no escondían su motivación.

Suma la Unión Deportiva siete de los últimos nueve puntos posibles, lo que ha catapultado al equipo a la zona privilegiada de la tabla. Dentro de los puestos de promoción de ascenso y con la consigna bien clara para no salir de ahí en todo el curso. O, si acaso, para subir posiciones y meterse entre los dos primeros. «Es el mejor rival que ha pasado por aquí, van a estar arriba al final de la temporada», se escuchó en la grada de los Juegos del Mediterráneo. También sacó pecho Pepe Mel nada más acabó la contienda. «Hemos metido en su área a todo un Almería con el equipo que tienen y en su casa», señaló el entrenador madrileño.

A solo seis días para la cita más esperada del año en el calendario futbolístico canario, Las Palmas presenta unos registros importantes y de candidato a todo. Lo mismo pasa con el Tenerife, que está a un nivel óptimo y que está dentro de los playoffs de ascenso. Será un derbi en el que ambos conjuntos llegan pletóricos. Los amarillos quieren reventar el Gran Canaria y la afición responderá con creces, porque los méritos no engañan a nadie. Al contrario, la situación de Las Palmas es la deseada por todos. Afrontar la semana del encuentro por antonomasia del archipiélago en estas condiciones invita a pensar que la diferencia entre el último derbi y este será abismal. El plástico de las butacas, debido al coronavirus y a las restricciones sanitarias, unido al silencio en las gradas, fueron los grandes protagonistas del último acontecimiento entre amarillos y blanquiazules en el recinto de Siete Palmas. En el club son optimistas de cara a la posibilidad de presentar un lleno hasta la bandera. Y motivaciones no van a faltar, pues la Unión Deportiva llega lanzada a la batalla.

Será el primer derbi con público desde que la pandemia del coronavirus sacudiese el mundo entero. Será también el primero para muchos de los futbolistas que hay actualmente en la plantilla como para Pejiño, Mfulu o Moleiro, pero también para alguien del nivel de Jesé Rodríguez, que vivirá este encuentro con especial motivación, pues el del año pasado fue a puerta cerrada.

Con todo, la clasificación de ambos conjuntos y la situación provocada por el covid-19, ayudarán a que el Estadio presente una imagen inmejorable. Hay muchas ganas en la isla por parte de los aficionados de disfrutar de la fiesta del fútbol canario y se verá reflejada en la entrada. En la isla de al lado también son conscientes de la emoción y las entradas de las que dispondrá el Tenerife se gastarán todas.

Así pues, y mientras ya la UD comienza desde hoy a preparar el encuentro, en las calles ya se vive con expectación una semana diferente a todas las demás en el calendario de LaLiga. El choque de este sábado, a las 17.15 horas, será especial. Como todos los derbis, claro está, pero con el aliciente de que será el primero que se dispute en plena normalidad, ya con las gradas llenas y sin limitación de aforo. Los abonados, además, no pagarán por la entrada. El subidón amarillo con Las Palmas en su mejor momento del campeonato empujará a todos a alentar desde sus asientos.