En busca de la licencia para soñar

La UD visita el Alcoraz con el cartel de invicta tras la vuelta a la competición y con hambre de gloria. Los amarillos quieren creer en su buen hacer estas jornadas atrás para poner tierra de por medio con el descenso y mirar las plazas de promoción

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA

La vida consiste en sentirse vivos. En respirar y ver la luz. En darle la mano a la felicidad y no soltarla. En mirar al miedo a los ojos y plantarle cara. Y en esas está la UD, moribunda allá por marzo y renacida después del confinamiento. Pasaban los meses y no llegaba la victoria, pero la plantilla jamás dejó de creer en las líneas trazadas por Pepe Mel. Ahora, tras la vuelta a la competición, los amarillos son el único equipo del campeonato de plata que no conoce aún la derrota. Se sacudió el letargo el conjunto isleño, que expulsó temores y puso el candado en su arco. Tras cosechar 9 puntos de 15 posibles, con dos triunfos y tres empates, Las Palmas busca la licencia para soñar. Para ello tendrá que seguir con la condición de invencible en un escenario de enjundia. El Alcoraz, hueco y vacío como el resto de estadios en esta nueva normalidad, será una prueba de fuego para los grancanarios, que tras el parón forzado ya saben lo que es sumar de tres como foráneos. Con el Huesca en plena faena para cazar al Zaragoza en la segunda plaza de la tabla clasificatoria, habrá que sacar músculo y exhibir una pizarra milimétrica y perfeccionista.

El buen hacer de la Unión Deportiva en junio invita al optimismo, no sin tener pies de plomo y mantener las botas en el césped. Julio puede ser un mes grande, pero todo pasa por traerse hoy la victoria en el avión de vuelta a la isla. En una plaza con aroma a ascenso, Las Palmas quiere sumarse al selecto grupo de candidatos que aspiran a subir el escalón hacia la élite. En la primera vuelta, el Huesca se impuso a los amarillos por la mínima (0-1) en el debut liguero. Con una plantilla armada para salir campeones a final de temporada, el cuadro oscense no puede permitirse un tropiezo, menos cuando ya cada jornada se cotiza a precio de diamantes y mientras el Cádiz se desinfla en el liderato, con cuatro fechas seguidas sin encontrar el triunfo.

Con todo muy ajustado, y con el descenso todavía pisando los talones, ganar en tierras aragonesas supondría certificar el buen momento que atraviesan los pupilos de Mel y que las sombras dejaron paso a las luces. Ante el Elche, otro gallito del curso, la escuadra insular sacó a relucir potencial, calidad y hambre de gloria. El empate supo a poco, pues el triunfo solo podía haber caído para el color amarillo. Un punto que sumó, pero que, por lo visto sobre el terreno de juego y siendo inconformistas, dejó a todos con mal sabor de boca. Así pues, El Alcoraz recibirá a una UD con sed y cargada de ambiciones. Mel, consciente de que tiene que guardar gemelos para el arreón final que se prevé en las últimas jornadas, seguirá a rajatabla su plan de dosificación de esfuerzos y desahogo de fatigas, por lo que habrá bastantes cambios en la alineación.

La nota negativa y que, sin duda, complicará la batalla, es la baja de Pedri González, sancionado para el partido ante el equipo con el que debutó como profesional. Por contra, el técnico recupera a Álvaro Lemos, que entró en una convocatoria después del sinvivir que le ha tocado sufrir este curso. Así todo, Mel ajustará fichas en su puzle buscando los pulmones frescos y las piernas ligeras. Salvo sorpresa mayúscula, Josep Martínez mantendrá su puesto bajo la madera. En la retaguardia, Aythami y Mantovani ocuparían el eje central, mientras que De la Bella y Eric Curbelo abarcarían los laterales. En la sala de máquinas, con Javi Castellano como indiscutible, se busca acompañante para el gemelo: Galarreta, Fabio o Kirian opositan para ello, pues por delante se espera a Fede Varela para coger el testigo de Pedri. Benito ocupará un carril y en el otro pueden entran Srnic, Aridai o Narváez. Arriba, Rubén Castro como máximo artificiero y amenaza constante. Aun así, no descarten la titularidad de Cristian como pareja de baile del ariete de La Isleta.

Enfrente, un Huesca serio, con nombres de Primera División y un gran repertorio de opciones para hacer daño por los cuatro costados a la Unión Deportiva. Encuentro atractivo para confirmar sensaciones y mandar un mensaje a navegantes: Las Palmas está más viva que nunca. De vencer, la moral se dispararía. Y de no hacerlo, siempre y cuando no se pierda, los amarillos continuarían invictos tras el confinamiento. Hay motivos suficientes para el optimismo.