Obras que perpetúan la lucha canaria. / pedro reyes

Obras que perpetúan el deporte vernáculo

La escultura La levantada de Cirilo Suárez y dos pinturas de Pepe Dámasoson, las grandes obras de arte sobre la lucha en manos privadas.

PEDRO REYES las palmas de gran canaria.

Para completar el reportaje publicado el pasado 17 de enero en CANARIAS7, sobre obras de arte relacionadas con el vernáculo deporte, realizamos una búsqueda de esculturas y pinturas, donde el motivo fuera la lucha canaria y que se encuentren en domicilios privados de la isla.

La escultura más importante de las halladas, fue el boceto La levantada, de Cirilo Suárez. Realizada a final de la década de los 40 del pasado siglo, fue la primera obra escultórica conocida relacionada con la lucha y que encargó el Cabildo de Gran Canaria junto a otra llamada La agarrada. Ahora está en manos de la familia de Juan Múgica, el fundador del Adargoma. Su hija nos daba algún dato: «Mi padre me dijo que se la compró a Cirilo Suárez por 500 pesetas, pues el Cabildo pretendía que se la diera gratis, pero él vivía de su obra y no lo aceptó». Describe la levantada que Pepe Araña le hizo a Cubanito.

De este boceto, Vargas realizó en 1974 la obra que se encuentra en el Parque Olímpico de Escaleritas y que es la primera escultura pública de toda Canarias.

También son de gran valor las dos pinturas, casi murales por su tamaño, que Pepe Dámaso expuso en la Bienal Internacional del Arte en el Deporte de Barcelona 92 y que, además, fueron galardonadas. Una conocida familia relacionada con la lucha las adquirió y las mantiene en el anonimato. A pesar de ello, autorizaron a este periódico a poder fotografiarlas. Son dos de las obras que el artista grancanario pintó en su incursión en la lucha canaria. Burra girada y burra hacia adelante son los motivos que utilizó el genio de Agaete.

Más valor desplegado

Además de las anteriores, existen numerosas pinturas y algunas esculturas en diferentes domicilios de la isla, que enriquecen el arte en la lucha.

El famoso grafitero ibicenco, Javier González, realizó una con técnica mixta sobre lienzo, acrílico y gouache, donde se fusionan unas tipografías de fondo y una escena de lucha. El objetivo fue representar el dinamismo y la tensión propia de una luchada, a través del trazo y la mancha. Se encuentra en el domicilio de Cornelio Ojeda, presidente del Comité de Reglamentación de la Federación Canaria.

La siguiente obra se encuentra en Arucas, en la casa del exluchador y, además, hijo del gran bregador de la década de los 50, José Mendoza. «Esta pintura me la regaló mi mujer, que la compró en una exposición el día que se inauguraba el Centro Comercial las Terrazas. El pintor es Fernando S», dice Mendoza.

El grancanario Pedro Bonilla elaboró por encargo el Homenaje a la lucha canaria, que desde hace solo unas pocas semanas cuelga en las paredes de la Federación Insular de lucha de Gran Canaria, tras más de 20 años en manos del Ayuntamiento capitalino. La gestión del concejal, Aridany Romero, logró que regresara a su legítimo dueño.

Bonilla fue un artista involucrado en temas deportivos y en especial de la lucha canaria. Dispone de varias pinturas por toda la geografía del archipiélago.

Un mural destacado salía a colación en el reportaje que este medio hizo a Tonono el pasado mes de marzo. Con motivo de su homenaje, sus hijos y esposa encargaron un cuadro al artista de Ingenio, Iván Falcón Martín, que representa una agarrada que tuvo con el Parri II. «La sorpresa la tuvimos cuando lo fuimos a buscar. Esperábamos uno de un metro más o menos y nos entrega un mural. Hubo que ir a buscar un furgón para poder trasladarlo», afirma su hijo Tenesor Pérez.

El propio exluchador tiene también, en la fachada de su casa en Ingenio, un mosaico de piedra de la cantera de Arucas, realizado por la empresa del también exluchador y expresidente de los Guanches, Mundín Santana.

El ultimo cuadro que pudimos fotografiar es un retrato de Francis Pérez el Pollito de la Frontera en su época del Maspalomas. Su autor es el pintor norteamericano, Robert Murray. El estadounidense vivió algunos años en la isla y se dedicaba fundamentalmente a los paisajes. Este trabajo fue un encargo del club sureño, pero que, por discrepancias con el artista, no lo aceptó y se lo quedó su familia grancanaria. En la actualidad, reside en su país natal.

Mas obras pictóricas de Manolo Sánchez, Lola del Castillo, Antonio Sánchez, Julio Ojeda, Pestano, Brito, Mazuelas, Bernarda Navarro, Pepe Dámaso, Alberto Manrique de Lara, Manolo Ruíz, Marta Mariño, Natalia Dumpiérrez, Stefan Emmerich, Gonzalo Suárez, Pedro Bonilla, Cejas Zaldiva o Pepe Monzón, junto a esculturas de Cirilo Suarez, Manuel García , Santiago Vargas, Luis Sánchez, José Aradas o Juan de Vega, además de la mencionada de Charina García, se encuentran en algún lugar del archipiélago.

De esta última autora es la escultura ubicada en la Finca Melenara. Fue inaugurada por Jesús Gómez en 1971, con presencia de las primeras autoridades de la isla y algunos de los mejores luchadores de la época, como Santiago Ojeda.

No hubo mucha suerte y no se nos permitió entrar para poder fotografiarla.

La casa de Dámaso en Tenerife

Si en Canarias hay un lugar privado, donde se respira el arte y la lucha canaria por los cuatro costados, es la casa de Dámaso Rodríguez, en el sur de Tenerife. El actual vocal de la Federación Canaria es un apasionado de todo o que tenga que ver con el vernáculo deporte.

Hasta allí nos desplazamos para dejar constancia, que no solo tiene la librería más completa que existe de lucha canaria -con todos los ejemplares que se han publicado hasta la fecha-, sino diferentes obras pictóricas, dibujos, bocetos, grabados y un par de esculturas.

Pinturas de Heriberto Tapia, Sergio Linares, la venezolana Mine Gorrín, el italiano Carlos Forte, José Peraza, Leandro Estévez, José Martín o la última recién adquirida de Pepe Monzón, llamada Mamadou, garabato inclusivo adornan su domicilio, unidos a dibujos de Manolo Sánchez, Carlos Fortes o un grabado de Leandro Estévez.

También posee una escultura de Fernando Mena y otra de madera, de reciente adquisición, pero de origen desconocido.

«Comencé en 1987 con la pintura de Peraza, que ya falleció, y hasta la fecha. Recientemente he adquirido el cuadro de Mamadou y esta escultura de madera comprada en una página de internet, pero que no tiene datos», manifiesta a este medio.

Además, de lo expuesto, atesora otros objetos relacionados con el vernáculo deporte y que hacen de su domicilio, un museo de arte, libros y curiosidades con la lucha como protagonista.

Sin duda alguna, muchas son las obras de arte que dan mucha riqueza a la lucha canaria.