«La felicidad que hay en Croacia es total»

13/07/2018

No hay que irse muy lejos para palpar la inmensa emoción que embarga a Croacia tras la gesta de su selección en el Mundial, plantándose en la gran final por primera vez en su historia y rompiendo mil pronósticos.

Las Palmas de Gran Canaria

En Anfi del Mar (Mogán), presume de bandera y raíces Charli Perisa (Osijek, 1958), conocido empresario que lleva viviendo en Gran Canaria desde 1992. «Soy un canarión más, aquí he hecho mi vida y tengo a la familia», reconoce, «pero me siento muy orgulloso de haber nacido en Croacia y estoy en una nube por lo que estamos experimentando», apunta.

Perisa es amigo personal de varios futbolistas del combinado nacional balcánico («antes y después de cada partido hablo con Modric y Rakitic y ya me han dicho que están a tope y convencidos de levantar el trofeo») y admite que vive «en una nube» por lo que le ha tocado presenciar desde que arrancó en Rusia la competición: «Siempre creí en este equipo porque Zlatko Dalic, que es nuestro entrenador, ha logrado que Croacia sea un bloque en el que todos pelean, todos dan la vida por la pelota, todos ayudan, todos se dejan el alma en el césped. Tradicionalmente, siempre tuvimos grandes individualidades pero nos faltó ese espíritu colectivo. Ahora lo tenemos y se está notando en cada partido y de una manera espectacular».

«Hay un vestuario muy sano y responsabilizado, que sabe que cuatro millones de croatas estamos empujándoles para lo que sería algo impresionante. Ahora mismo en mi país la felicidad es total. Creo que vamos a ganar, que podremos tomarnos la revancha ante Francia de la eliminación en 1998, pero, si al final no hay suerte, ellos continuarán siendo nuestros héroes», añade.

Argumenta con seguridad que «la prórroga ante Inglaterra no va a afectar en absoluto» a los futbolistas, pese a que cargan con un día menos de descanso que Francia.

«Son unos guerreros, tienen unas ganas enormes de seguir haciendo haciendo historia y ya han dado muestras de que son capaces de todo. Mandzukic hizo el gol del triunfo en semifinales cojo, Modric tenía calambres, Rakitic estaba roto de cansancio, Subasic jugó lesionado... Nadie abandonó el barco, todos aguantaron en pie, son el escudo de Croacia», insiste.

El empresario croata va más allá del ámbito meramente deportivo cuando analiza el impacto de estima y orgullo patrio que están dando los futbolistas a su país. Lo hace emocionado: «Todos saben lo que pasó en Croacia en la década de los noventa, con una guerra muy cruel que afectó a todos los países colindantes y dejó mucho dolor, muchas muertes y muchas heridas. Yo lo viví en mis carnes y conocí a mucha gente que ya no puede contarlo. Hemos pasado página poco a poco, dando pasos al frente. Pero el fútbol ha jugado un papel fundamental para que todos olvidemos los rencores y, qué duda cabe, este Mundial está siendo la mejor manera de que volvamos a estar juntos y a tener una sonrisa en la boca».

Él predica con el ejemplo y no deja de pregonar que viene un día grande y que quiere disfrutar al máximo. «Me he pasado horas al teléfono, y no exagero, contestando mensajes de mis amigos en Croacia. Me dicen que en todas las ciudades, en todos los pueblos, la gente está pendiente de la final. Que los coches circulan con nuestra bandera y que por la televisión la programación es fútbol y más fútbol. Que hay mucho optimismo aunque sabemos que Francia tiene un grandísimo potencial. Pero es precioso lo que estamos viviendo. Eso ya no nos lo quitará nadie» .

Para el encuentro de este domingo, Charli Perisa ha preparado «una gran fiesta con amigos y familiares» para tratar de sobrellevar unos nervios que ya le impiden estar tranquilo. Asegura que desde la victoria ante Inglaterra «no hay un minuto en el día» en el que deje de pensar en lo que aguarda frente a Francia.

«La espera se está haciendo muy larga, insoportable diría yo. Me invitaron a ir a la final pero, por motivos de salud, me va a ser imposible estar en Moscú. Ahora me toca sufrir pero pienso que tendremos un final soñado. Le mandaré un mensaje a Luka (Modric) e Ivan (Rakitic) para decirles que no nos van a fallar. Seguro estoy de eso», concluye esperanzado.