Quartararo con su Yamaha en Jerez / AFP

GP de España

'Pole' para Quartararo y susto para Márquez

El líder de MotoGP partirá por segunda vez consecutiva desde el primer puesto de la parrilla, tras una jornada que comenzó con la primera caída del piloto de Cervera en su regreso a la competición

BORJA GONZÁLEZ Jerez

«Es un circuito donde no sufrimos mucho, hay curvas rápidas, no hay rectas largas, así que es favorable para nuestra moto», reconocía Franco Morbidelli, segundo en la parrilla de MotoGP, sobre cómo siente su Yamaha en el Circuito de Jerez. El italiano había sido el más rápido en el tercer entrenamiento libre, aunque los comisarios le anularon la vuelta por exceder los límites de la pista. Pero pasar por la Q1 no fue un problema: con mucha superioridad, más de cuatro décimas sobre Brad Binder, una barbaridad en un trazado en el que los diez mejores de la mañana habían quedado separados por 193 milésimas, Morbidelli se metió en la Q2 y ahí fue capaz de marcar el segundo mejor tiempo, a 0.057 segundos de Fabio Quartararo, el mejor del día.

Un uno-dos para Yamaha que confirma el buen entendimiento entre la moto japonesa y el Circuito de Jerez, en el que Quartararo ganó las dos carreras de 2020, con dos segundos puestos para Maverick Viñales (saldrá séptimo este domingo como el mejor de los españoles), y un tercero para Valentino Rossi, de nuevo totalmente desaparecido. «Lo tenemos todo para pelear por ganar», reconocía el francés, líder de MotoGP, vencedor de dos de las tres pruebas de este año, y que buscará dar a su marca el cuatro de cuatro en el inicio de este curso.

Esto ante un domingo poco claro en los favoritismos, en un circuito donde suele ser difícil adelantar, con las Ducati bien posicionadas (Jack Miller tercero, Pecco Bagnaia cuarto y Johann Zarco sexto) en parrilla aunque sin brillar en el ritmo, con un buen Takaaki Nakagami como abanderado de Honda (quinto) y con las Suzuki con buen tono, pero de nuevo con poco brillo a una vuelta, lo que volvió a dejarlas en posiciones un tanto grises.

«No tenía el mismo agarre que por la mañana», apuntaba el campeón del mundo, Joan Mir, que saldrá décimo, un puesto por detrás de Álex Rins, pero que apuntaba más alto después de rendir muy bien en las dos sesiones previas al oficial. «He dado el cien por cien y solo estamos a tres décimas de la 'pole', nos estamos acercando, eso es lo positivo. Me encuentro bien con la moto, estamos mejor de lo esperado, pero estoy un poco decepcionado con el oficial, porque esperaba más. Estoy un poco cabreado porque aquí no es fácil adelantar, y menos con la moto más lenta.», confesaba, a la vez que entregaba el favoritismo a Quartararo poniendo sus miras en la pelea por el podio.

Alivio

En peor situación partirá Marc Márquez, en su segundo examen posterior a su larguísima baja, que protagonizó el susto de un día con varias caídas (muy fuertes también las de su compañero Pol Espargaró y la de Brad Binder). Un incidente con el elemento simbólico de haber tenido lugar en el escenario donde se lesionó, Jerez, aunque esta vez en la curva 7, a casi 170km/h, caída tras la que Márquez se desplazó a un centro hospitalario de la ciudad andaluza para hacerse un TAC preventivo para descartar cualquier tipo de lesión.

«Mi cuerpo ya está preparado para recibir caídas, se ha visto hoy. Evidentemente, cuantas menos caídas mejor, pero una caída así alivia porque sales ileso. Te dices: 'Me he caído y no pasa nada'. Las decisiones que se tomen a partir de ahora tienen que ser pensando en el objetivo, que es ir rápido encima de una moto», comentaba Márquez tras su primera caída post regreso.

«La primera caída en realidad no quieres que llegue nunca, pero estamos encima de una moto y vamos al límite, por lo que tarde o temprano iba a llegar. Que sea una caída fuerte tampoco ayuda, pero salir de una caída fuerte ileso, magullado, pero ileso, y ver que te has caído otra vez y que no pasa nada pues en cierto punto alivia, hasta cierto punto pues piensas 'bueno, bah, vamos a seguir'. Evidentemente no me quiero caer, pero dije que volvería a ser el mismo Marc de antes y no ahora pero sí en un futuro y si quiero ser el mismo significa coger riesgos, ir al límite. Por el momento me siento con ganas de ir al límite, forzar la máquina y aunque ahora no estoy en posición de buscar más de lo que toca me estoy encontrando cada vez mejor encima de la moto, que es lo que necesito ahora», incidía el de Cervera.

Este domingo Márquez tendrá otra oportunidad, la segunda, de seguir tratando de acercarse a esa versión que impresionó en 2020 en Jerez con una remontada frenética que terminó, eso sí, de la peor manera posible.