Márquez con su Honda en Sachsenring / AFP

GP de Alemania

Oliveira mantiene su empuje en un buen día para Márquez

Las altas temperaturas marcan el GP de Alemania, con el portugués mandando en Sachsenring, en una jornada en la que Viñales, tercero, fue el mejor español

BORJA GONZÁLEZ Sachsenring

La primera jornada de entrenamientos del Gran Premio de Alemania de MotoGP dejó algunas pistas interesantes sobre el panorama que se podría plantear para el domingo, en una carrera programada a 30 vueltas y que, de cumplirse la previsión meteorológica que confirma que las temperaturas no van a variar a lo largo de estos tres días en Sajonia, será una importante prueba de resistencia, una vez que el asfalto alcanzó en la tarde de este viernes los 50 grados. Una prueba física a la que Marc Márquez llegó cargado de esperanzas y de la que ya ha podido sacar las primeras conclusiones. En el plano puramente deportivo, el ganador de las siete últimas carreras disputadas en el circuito de Sachsenring (todas desde la pole) demostró el por qué de tanto éxito. De inicio fue el más rápido en la sesión matinal. En su tercera vuelta, cuatro minutos y medio después de salir a pista, marcaba un mejor tiempo de 1'22.348; en la cuarta, sin alcanzar los seis minutos bajaba hasta un 1'21.660 que ya nadie llegaría a mejorar en los siguientes 40 minutos de entrenamiento.

Por la tarde también estuvo siempre Marc Márquez en los puestos de cabeza, solo por detrás de Miguel Oliveira, que al final llevaría a su KTM a lo más alto de la tabla, siendo igual de efectivo en la parte inicial de la sesión y en esa en la que los pilotos montaron neumáticos nuevos para fijar la clasificación definitiva. Ese momento en el que se destrozaron los registros, pero en el que Márquez decidió no participar continuando el trabajo con las mismas gomas.

«Hoy al final no he puesto neumático nuevo porque no me sentía con la potencia y la confianza de empujar con el neumático nuevo y he dicho al equipo: 'Seguimos con la moto así, no quiero poner neumático nuevo'», explicaba el del Repsol Honda, duodécimo en una jornada en la que su compañero Pol Espargaró pudo ser quinto con Takaaki Nakagami sexto, una señal del buen entendimiento con Sachsenring incluso de esta Honda que tantos problemas está mostrando.

«Me sentía bien, estaba rodando rápido, pero no me sentía con el plus ese de energía que necesitas tener para hacerlo. Normalmente los sábados suelo hacerlo mejor, así que hoy me he olvidado un poco de tiempos, de posición y he trabajado un poco como en 2019, pensando en carrera, y mañana ya sí que será tiempo de atacar», añadió Márquez. En ese trabajo más a largo plazo, el catalán mostró una prometedora versión, tan prometedora como que terminado el viernes nadie le descarta de la pelea por la victoria el domingo, siempre con el interrogante de su estado físico sobrevolándole.

Rins, con secuelas

Un grupo de candidatos en el que, provisionalmente, y por derecho propio, se metieron tras el primer día pilotos como Oliveira, que presenta día tras día su candidatura a pelear por el título, las Yamaha de Maverick Viñales pero sobre todo de Fabio Quartararo, el propio Nakagami, la Ducati de Jack Miller en un circuito en teoría poco favorable para la moto italiana (que en este 2021 ya se ha lucido en trazados sobre el papel complicados para sacar sus puntos fuertes) o Álex Rins, que llega aún bajo las secuelas de la operación de radio a la que se sometió el viernes de Montmeló.

«Ha sido una buena jornada a pesar de resultar complicada», explicaba el de Suzuki. «No ha sido un día fácil, porque me ha subido el dolor en la mano derecha del primer libre al segundo, pero estoy contento por el resultado obtenido. Hemos sido capaces de completar todo el programa de pruebas que teníamos previsto. Hemos hecho un gran trabajo», comentó Rins. Un resultado mucho mejor que el de su compañero de equipo, Joan Mir, primer piloto español en la actual general de MotoGP. «No estoy demasiado preocupado, pero sí que es verdad que no me gusta estar aquí», reconocía el mallorquín sobre su decimosexta posición final.

«Es solo el primer día, está claro, y mañana en el tercer libre se mejorará. Si no, estaría bastante más cabreado. Creo que mañana tengo una buena oportunidad para poder ponerlo todo junto y hacer un buen tiempo. Aquí es muy importante salir bien, así que hay que hacer un buen sábado, estar bien concentrados y darlo todo», apuntaba Mir, consciente de la relevancia del entrenamiento oficial de este sábado. La auténtica obsesión de los pilotos de una parrilla igualadísima y en la que todos son conscientes de lo mucho que se puede perder el domingo si uno comienza la carrera encajonado a mitad del pelotón. Más en un trazado tan corto y estrecho como el alemán.