Análisis

MotoGP sobrevive mientras espera la llegada a Europa

Las dos primeras carreras del año de la clase reina han dejado dos podios completamente distintos en dos escenarios, Losail y Mandalika, en teoría poco significativos para la pelea por el título

BORJA GONZÁLEZ Mandalika (Indonesia)

Dos carreras son un camino demasiado corto como para sacar conclusiones, y más cuando estas han tenido lugar en dos circuitos peculiares. Uno que siempre lo ha sido, el de Losail; y otro nuevo, el de Mandalika, que dejó de todo. Y es que Indonesia ofreció un buen puñado de incógnitas. Los equipos de MotoGP habían tenido tres días en febrero para conocer este trazado, aunque a algunos la segunda visita se les atragantó: el organizador tuvo que reasfaltar más de un kilómetro de una pista de 4.310 metros, un trabajo que se desvelaría como defectuoso y obligó a acortar las carreras de Moto2 y MotoGP por trozos de asfalto que se estaban levantando.

Además Michelin, el suministrador único de neumáticos de MotoGP, optó por cambiar el tipo de gomas temiendo que los probados en el test no aguantasen una carrera completa. La fábrica que mejor pareció haberse adaptado a Mandalika en febrero, Honda, pasó a ser la que más sufrió, lo que dejó a la firma nipona sin pilotos en las primeras cuatro líneas de la parrilla de salida después de que Pol Espargaró hubiese terminado aquellos días como el más rápido, y sin su número uno para la carrera.

«La sensación, hablando con franqueza, no ha sido nada buena», reconocía Alberto Puig, máximo responsable del Repsol Honda. «Primer punto: Marc tuvo muchas caídas y no pudo correr. Segundo punto: en la pretemporada fuimos muy rápidos y luego, de repente, Michelin cambió el neumático y nuestra moto también cambió por completo. Todavía no entendemos completamente qué sucedió y tendremos que discutir profundamente con Michelin la situación de los neumáticos. Pasar de ser muy rápidos hace un mes a la situación en la que hemos estado este fin de semana es muy difícil para nuestros pilotos y cuesta tener confianza», añadía.

En cualquier caso, al final la carrera se disputó bajo la lluvia, un nuevo condicionante que complica un análisis sólido del comienzo de MotoGP, si bien es cierto que los tres pilotos que coparon el podio, Miguel Oliveira, Fabio Quartararo y Johann Zarco, estaban en la lista de aspirantes a pelear por los puestos de honor. Tres nombres diferentes de los tres que habían subido al cajón de Catar -Enea Bastianini, Brad Binder y Pol Espargaró-, lo que ha terminado dejando una clasificación general inusualmente igualada, cuando todavía quedan 19 pruebas por disputarse.

Igualdad

Bastianini consiguió mantener el liderato y Binder el segundo puesto, en una tabla que tiene a los nueve primeros separados por diez puntos: los dos citados, Quartararo, Oliveira, Zarco, Pol y Aleix Espargaró, Álex Rins y Joan Mir. Algo nunca visto y que apuntala esa máxima del paddock que suele decir que el verdadero campeonato no empieza hasta que se llega a Europa. Aunque con los nuevos calendarios, más largos y que buscan más eventos fuera del Viejo Continente, ese teórico inicio llega cada vez más tarde. El Mundial visitará la semana que viene Argentina, y sin descanso Estados Unidos, antes de llegar a Portugal para el fin de semana del 24 de abril, que marcará el inicio de un periplo europeo de doce grandes premios consecutivos.

Lo que sí se vio en Indonesia es que mucho de lo detectado en la pretemporada se puso en duda. Quartararo y Yamaha resurgieron, con el francés con la pole y el mejor ritmo para una carrera en seco. Además, no se amilanó en mojado. KTM, que en invierno andaba desaparecida, ha subido ya al podio con dos de sus pilotos, lo que le permite liderar la general de constructores. En el otro lado, y como se entiende de lo explicado por Puig, Honda salió golpeada de Mandalika, en todos los sentidos, con el impactante accidente de Márquez, precedido por otras tres caídas. En Ducati no se han resuelto todas las dudas, aunque en su caso contar con ocho pilotos le permite maquillar su situación porque cuando unos fallan y otros aciertan. Eso sí, tras dos grandes premios, su líder, Pecco Bagnaia, es vigésimo de la clasificación con un solo punto. Suzuki, que parecía la marca a batir, aún no ha explotado, aunque por lo menos sus dos representantes, Mir y Rins, han conseguido ser regulares y sumar buenos puntos. Por último, Aprilia sigue siendo lo que la consistencia de Aleix Espargaró dicta. Una situación de equilibrio que se someterá a dos complicadas pruebas consecutivas que todos querrán salvar para encarar de la mejor manera esa parte más realista del Mundial que ya sí irá definiendo quién va a estar en la pelea por el título.