Marc Márquez y su Honda, durante los libres del GP de Italia. / efe

GP de Italia

Márquez no descarta parar de nuevo

El seis veces campeón de MotoGP desveló cuáles son las complicaciones físicas a las que se está enfrentando en su regreso a la competición, unos problemas que no le hacen pensar en tomarse un respiro

BORJA GONZÁLEZ Scarperia (Italia)

«Lo dije ayer con la boca pequeña pero lo ha dicho Alberto: es una realidad, porque ahora estamos priorizando otra cosa y sabemos que correr y coger cinco puntos, diez siendo muy optimistas, uno, no va a cambiar nuestro resultado a final de año. En HRC nos da lo mismo quedar terceros, quintos, sextos o décimos en el campeonato, si no se gana es un mal año. Así que es un año de transición en el que tengo que ser consciente de dónde vengo y dónde estoy». Así respondía Marc Márquez a un interrogante suscitado por unas declaraciones en DAZN del máximo responsable del Repsol Honda, Alberto Puig, justo en el inicio del segundo entrenamiento libre de MotoGP del Gran Premio de Italia, sesión en la que el piloto español finalizó duodécimo a algo más de ocho décimas de Pecco Bagnaia, después de haber sido decimosexto por la mañana, a 1,6 de Maverick Viñales.

«Estamos siguiendo un poco las sensaciones del piloto y las indicaciones de los médicos. Sabemos que tiene dolor pero también sabemos que lo que es la fractura se está curando, por no decir que está prácticamente curada. Pero si la situación que se presente donde sea nos indica que es mejor parar, se parará, evidentemente. Si llegara el momento, se estudiaría. Hay circuitos que son más difíciles que otros y este es el más difícil del año», había razonado Puig en un momento del curso muy intenso, con cinco grandes premios en seis semanas. Un mensaje que activa las alarmas acerca de la posibilidad de que Márquez decida bajarse temporalmente de su moto en algún momento de este tramo de la temporada.

« La Honda es una moto crítica. Para llegar al límite necesita caídas y estas caídas te restan confianza. Ahora, con el estado en el que me encuentro restan un poco más de confianza. Y lo que me está pasando es que no estoy pilotando al ciento por ciento. Ves una vuelta mía del 2019 aquí y la comparas con hoy y la moto se mueve la mitad, pero porque no la puedo mover, no puedo ir como siempre; es una moto crítica que tienes que llevar al límite y estar físicamente al cien por cien si quieres hacer todas las vueltas rápidas, y yo ahora no estoy preparado para ello». Y es que Márquez mostró estar mucho más en fuera de juego que en sus tres primeros fines de semana tras el regreso a la competición, algo para lo que no ayuda su moto, muy desdibujada en estos dos últimos cursos y que sólo sacó algo positivo de Takaaki Nakagami, séptimo.

Esto en un día en el que todas las marcas metieron alguno o varios de sus prototipos entre los diez mejores: tres Yamaha -tercero Franco Morbidelli, cuarto Fabio Quartararo y octavo Viñales (en otra película de nuevo Valentino Rossi, penúltimo en el que había sido su territorio de 2004 a 2008)-, dos Ducati -Bagnaia primero y Jack Miller décimo-, dos renacidas KTM -Brad Binder quinto y Miguel Oliveira sexto- y la Suzuki de Álex Rins, segundo, además de la Aprilia de Aleix Espargaró, noveno.

Rins volvió a mostrar una muy buena velocidad, en un piloto que está arruinando su Mundial los domingos, con tres ceros ya acumulados, algo que está tapando su potencial sobre el papel de los tiempos incluso por encima del campeón Joan Mir, duodécimo tras la primera jornada en Mugello. «Si soy sincero no pienso mucho en estos tres ceros, mi mente está libre en ese sentido. Cuando estoy en pista ruedo al límite. Seguramente empecemos la carrera como siempre, a fondo e intentando recuperar, y creo que en esta carrera si tenemos algo más, intentaremos enseñarlo desde el principio y a ver si podemos abrir ese pequeño hueco», señalaba Rins, que trata de aprovechar este fin de semana unas mejoras en electrónica que Suzuki ha puesto en pista de cara a la cita italiana: «Hemos mejorado nuestro pack entero, sobre todo en electrónica y aerodinámica. Esto quizá nos ayude a estar un poco más cómodos en carrera. Estoy contento, porque en el primer libre incluso he adelantado a una Ducati en la recta». Un aspecto crucial para la marca japonesa, a cuyas motos les suele costar encontrar un buen puesto en la crucial parrilla de salida, una de las obsesiones de los pilotos de MotoGP, conscientes de la igualdad y de lo que cuesta remontar en una categoría con un nivel tan alto.