El piloto de Ducati Jack Miller celebra su victoria en Le Mans. / AFP

GP de Italia

Ducati y Yamaha buscan prolongar su duelo en la Toscana

Marc Márquez reconoce sus dudas físicas ante una carrera en la que tanto él como Joan Mir deberían despejar dudas

BORJA GONZÁLEZ

Ducati buscará este fin de semana en casa, en el circuito de Mugello, que se encuentra a poco más de una hora de su sede central de Borgo Panigale (Bolonia), prolongar su momento dulce. El Mundial de motociclismo llega a uno de los trazados más espectaculares del calendario, uno que no visitó en 2020, ubicado entre los montes toscanos, con curvas de infarto y una recta que finaliza con una pequeña bajada en la que suelen alcanzarse las puntas de velocidad más altas del campeonato. Bueno, las suele alcanzar una de las motos de la marca italiana, que llega a la sexta cita del calendario con tres pilotos entre los cuatro mejores de la clasificación general; una tabla, eso sí, encabezada por la Yamaha de Fabio Quartararo.

«Espero una gran carrera», comentaba este jueves el francés, que está mostrando una regularidad que le faltó el pasado curso, cuando empezó asombrando y terminó desfondado. «Cuando estaba en Catar pensaba lo mismo, aunque Ducati había ganado allí las tres últimas carreras. Es verdad que no somos fuertes en la recta, pero hay muchas curvas rápidas, en las que me siento muy bien. Hay que empezar como si fuese un fin de semana normal, no pensando en las últimas victorias de Ducati», añade. Y es que la moto roja se ha impuesto en los dos últimos grandes premios de la mano de Jack Miller, después de que los primeros tres de 2021 hubiesen caído del lado de Yamaha, en ese duelo entre las dos marcas que ha protagonizado el primer cuarto de esta campaña. Y, además, se llevó las victorias en las tres últimas carreras disputadas en Mugello: en 2019 con Danilo Petrucci, en 2018 con Jorge Lorenzo y en 2017 con Andrea Dovizioso.

«El circuito y me gusta y encaja muy bien con la Ducati», reconocía Pecco Bagnaia, que espanta las preguntas acerca de la posibilidad de que llegue este domingo su primer triunfo en la clase reina, pero que también acepta, como Johann Zarco y Miller (segundo, tercero y cuarto de la general, respectivamente), que es un lugar ideal para su moto, aunque justo antes de este dominio de tres años fuese Yamaha la que mejor se desenvolvía en la Toscana, incluso con su histórica falta de velocidad punta: cinco seguidas de Valentino Rossi entre 2004 y 2008, y otras cinco de Lorenzo entre 2011 y 2016, con la salvedad del triunfo de Marc Márquez en 2014.

El de Honda llega en un momento complicado, con un prototipo que lleva 19 grandes premios seguidos sin subir a lo más alto de un podio (desde Valencia en 2019 precisamente con Márquez), en una racha negativa histórica, y aún buscando la plenitud física. «Lo hablamos y fue una posibilidad tras Jerez volver a parar», confesaba desde Italia, en un pensamiento que resume sus dudas. «Lo consideramos y lo hablé con los doctores, pero incluso ellos me dijeron que era bueno reintroducir las carreras en mi vida», admite el de Cervera.

Las confesiones de Márquez

El campeón español intentó aprovechar hace menos de dos semanas la ventana de oportunidad que se le abrió en Le Mans tras la aparición de la lluvia pocos minutos después de empezar la carrera, aunque su exceso de ganas le llevó a caerse dos veces, teniendo que retirarse tras el segundo incidente. Un hecho por el que incluso ha recibido críticas en estos días, llegando a ponerse en duda si volverá a ser el de siempre. «Soy muy realista con mi situación actual. Sé de dónde vengo, sé dónde estoy y sé dónde pretendo llegar, luego veremos si puedo o no, pero siempre digo que la confianza en mí mismo no la he perdido nunca», apuntaba para intentar zanjar estos comentarios.

En cualquier caso, Márquez y Honda no serán los únicos que pasarán un examen este fin de semana. De nuevo Suzuki, y sobre todo el campeón Joan Mir, tratarán de mejorar sus prestaciones (y los españoles en general, que por segunda vez desde la prueba de Silverstone de 2011 no han pisado el cajón en dos fines de semana consecutivos). «Estamos bastante cerca del primero, pero tenemos puntos que recuperar y en estas carreras es bastante posible. Los circuitos del principio de temporada han sido muy Ducati y Yamaha. Y en las primeras carreras los trazados no han sido los mejores para mí ni para la moto y hemos sabido salvar el tema, salvar los muebles. Si pasamos esta carrera pudiendo estar delante, luego vienen circuitos bastante mejores, Barcelona, Austria que se me dio muy bien el año pasado, Assen...», explicaba Mir, sexto de la general a 31 puntos de Quartararo.