Oliveira levantando el trofeo en Montmeló / REUTERS

GP de Cataluña

Oliveira liquida el favoritismo de Quartararo en Montmeló

El portugués se hizo con la victoria en la accidentada carrera de MotoGP de Cataluña, con el francés cuarto y Joan Mir como el mejor de los españoles, quinto

BORJA GONZÁLEZ Montmeló

La que estaba llamada a ser la cuarta victoria en 2021 para Fabio Quartararo y el espaldarazo a su posición de líder de la general de MotoGP, terminó siendo la primera de KTM en el presente curso. Ya había apuntado Miguel Oliveira durante los entrenamientos que tenía un buen ritmo y las cosas bastante claras, después de su segundo puesto en Mugello la semana anterior a la segunda cita española del calendario.

La casa austriaca había hecho buena su fama de reactiva y agresiva, y tras un titubeante inicio de curso había sido capaz de ofrecer a sus pilotos mejoras técnicas para llevarles al punto en el que terminaron 2020, precisamente con una victoria del portugués en su casa. En Italia recogieron los primeros frutos, y ayer corroboraron su acierto con un fantástico triunfo (el mejor de los tres logrados por Oliveira en MotoGP), rompiendo además con esos pronósticos que no daban otro nombre que el de Quartararo para subir a lo más alto del podio en Montmeló.

El francés protagonizó una carrera extraña. Primero comenzó titubeante. En la cuarta vuelta marchaba quinto, tras un fulgurante arranque de Jack Miller contestado muy pronto por Oliveira. Después empezó a enseñar poco a poco ese ritmo que le había elevado a candidato número uno a la victoria. En el séptimo giro se colocaba segundo, a casi un segundo del luso, tras pasar a un valiente Aleix Espargaró, al citado Miller, a Johann Zarco y a Joan Mir, que hizo un tremendo inicio una vez que había partido desde el puesto diez de la parrilla.

En la vuelta doce, Quartararo ya era primero, así que pese a los borrones en el guion, se presumía que a partir de ese momento lo previsto se iba a terminar cumpliendo. Aunque no, Oliveira no dio su brazo a torcer mientras al de Yamaha no se le veía nada cómodo. Y, a partir de ahí, la parte más extraña de su carrera. Por delante, la KTM era capaz de mantener su ritmo de crucero para cruzar la meta en primera posición, no con Quartararo detrás, sino con otro francés, Zarco, que apretó hasta la extenuación para ver al primero a menos de dos décimas de segundo mientras ondeaba la bandera a cuadros. Bandera que el líder del Mundial vio en tercer lugar, aunque tuviese que ceder su puesto a Miller por una sanción de tres segundos al atajar en la zona enlazada de las curvas 1 y 2 para luego bajar a media tarde hasta la sexta plaza por una segunda penalización también de tres segundos.

Y es que en ese momento a Quartararo se le había bajado la cremallera del mono, algo que no se recuerda que hubiese pasado en el actual motociclismo y menos a ese nivel, un suceso que le generó muchos problemas, además de provocar muchas dudas alrededor por ser un importante fallo de seguridad, empeorado por la caída de la protección de pecho, un artilugio que a las velocidades que alcanza una MotoGP puede convertirse en un proyectil.

Problemas con lo neumáticos

Esto dejó a Mir cuarto. «Estoy bastante decepcionado. He preparado bastante bien el final de carrera durante todo el fin de semana, pero nos ha fallado la elección del neumático. Esa elección con el medio no ha sido lo acertado, porque todos los pilotos que han acabado delante llevaban la dura y, normalmente, no son mejores que nosotros en cuanto a gestión de neumático», explicaba el mallorquín, con muchos problemas de neumáticos, en una complicada prueba para las ruedas (se preveía así) y en la que hubo muchas caídas: Aleix Espargaró, Iker Lecuona, Danilo Petrucci, Valentino Rossi...

Mientras, sigue en uno de sus peores momentos las Honda oficiales de Pol Espargaró y Marc Márquez, en otro naufragio para la marca del ala dorada. «Hoy sí he disfrutado esas siete primeras vueltas. Se me ha acabado demasiado pronto la carrera, pero al menos han salido», explicaba Márquez con un tono positivo, aunque lo cierto es que el de Cervera se fue jugando el tipo casi en cada curva, con una moto que no parece ayudarle ni a él ni ninguno de sus compañeros.

«Yo no estoy ayudando a suplir los problemas de la moto, pero es verdad que la moto tampoco está acompañando. Todas las Honda estamos sufriendo. Tenemos que saber entender. Estamos intentando recapacitar y entender qué ha cambiado desde que me fui yo hasta ahora. No estamos en una situación que se vaya a arreglar de una carrera para otra pero, si poco a poco vamos consiguiendo resultados y entendiendo cosas, vamos a avanzar. Veremos si somos capaces», añadía el seis veces campeón del mundo en la máxima categoría. Un mensaje que evidencia, pese al intento de optimismo, la difícil situación de una moto que lleva 21 carreras sin ganar.