Marc Márquez, durante la sesión de clasificación del GP de Aragón. / Pau Barrena (afp)

GP de Aragón

Una caída liberadora

Marc Márquez sufrió su primer accidente posoperación en el circuito de MotorLand Aragón, que para él fue «un alivio» y que no le impidió dar el máximo en la lucha por la pole

JESÚS GUTIÉRREZ ALCAÑIZ

Las caídas son parte del motociclismo. A menudo un duro peaje que tienen que pagar los pilotos profesionales. Algo de lo que puede dar fe el propio Marc Márquez, que arrastra dos años de lesión tras la que sufrió en Jerez en el año 2020. Hasta entonces, se podría decir que las caídas también habían sido parte de su éxito. Era su manera de buscar los límites de la moto y de la pista, por eso tradicionalmente se caía más en entrenamientos que en carrera. En alguna ocasión las ha llegado a denominar «caídas útiles», que le servían para ver hasta dónde podía llegar con su moto. Dadas las circunstancias, no se puede decir que una caída sea lo ideal para él, por el riesgo que conlleva para su físico, pero desde que puso un pie en Aragón, sabía que esa primera caída llegaría. Y al final sucedió y no pasó nada.

«Son cosas que forman parte del trabajo y si tomas riesgos al final llegan», comentaba después en rueda de prensa Márquez, que explicaba el significado que tenía esta caída a nivel mental. «Nunca quieres caer pero hasta cierto punto tener la primera caída así, resbalando, sí que es un alivio porque piensas 'me he caído, ya está'. Hace tres meses que no me iba arrastrando por el asfalto a 150 km/h y la sensación no es la misma, pero no se ha resentido nada el brazo». De hecho, nada más irse al suelo la primera reacción era levantarse y buscar un vehículo que le llevara de nuevo al box, para volver a salir a pista.

Después de la caída, Márquez no pudo clasificarse directamente a la Q2, así que tuvo que pasar por la repesca de la Q1. Y allí lo dio todo, pero no fue suficiente. Se quedó a escasas 66 milésimas de clasificarse para la Q2 definitiva y partirá desde la decimotercera posición en la parrilla de Aragón. Una posición que rebaja en parte la euforia que había supuesto su retorno y las expectativas que había de verle luchando delante, pero que es la nueva realidad de Márquez, y el piloto lo tiene asumido. «El objetivo es acumular kilómetros y dar vueltas. Por supuesto que trataré de empujar para acabar noveno mejor que décimo, pero sabiendo cuáles son nuestros límites».

Otro sábado teñido de rojo

El circuito de MotorLand Aragón vivió un sábado más en la rutina que se ha convertido la categoría reina, donde las Ducati campan a sus anchas. Este sábado volvieron a copar las tres primeras posiciones de la primera fila de la parrilla, y son ya seis veces consecutivas donde las motos italianas han liderado los sábados. La pole se la adjudicó Pecco Bagnaia, el hombre del momento y el piloto número uno de Ducati para el campeonato. No en vano, ha ganado las cuatro últimas carreras y se ha metido de lleno en la lucha por el título a base de victorias. El domingo podría asestar otro bocado más en la clasificación, si además de ganar, consigue meter pilotos entre él y el líder Fabio Quartararo, que sale sexto.

La potencia de las Ducati es vital en una pista como MotorLand Aragón, con una larga recta de más de un kilómetro donde las motos italianas superan sin dificultad los 350 km/h, mientras que la Yamaha del francés apenas pasa de los 340 km/h. Demasiada diferencia para luchar de tú a tú en igualdad de condiciones y, sobre todo, para intentar adelantar, porque Quartararo tiene que remontar. Sabe que la salida será la clave y si ahí consigue quitarse alguna de las cuatro Ducati que tiene por delante, tendrá parte del trabajo hecho.

El tercer elemento en esta batalla por el título es Aleix Espargaró, que dio la vuelta a un fin de semana que comenzó con dos caídas el viernes y teniendo que pasar por la Q1 el sábado. En la Q2 definitiva el de Aprilia echó el resto y logró el mejor resultado posible, cuarto, teniendo en cuenta que las Ducati a una vuelta son inalcanzables. En carrera ya será otra historia, porque corriendo en casa no se conformará con acabar delante de Quartararo. «Si no fuera Aragón, firmaría recortarle puntos aunque acabase detrás de Bagnaia. Pero en casa, me gustaría luchar por la victoria. No me vale el empate».

En las categorías pequeñas los pilotos españoles dieron el do de pecho. Especialmente en Moto2, donde cinco españoles saldrán en las dos primeras filas de la parrilla. El líder Augusto Fernández partirá desde la pole, seguido de Albert Arenas. Cuarto saldrá Alonso López, quinto Arón Canet y sexto el 'Tiburón' Pedro Acosta. Y en Moto3, la pole también fue para el líder de la categoría, Izan Guevara, que ha metido mucha distancia con su principal rival, Sergio García, que partirá duodécimo.