Max Verstappen celebra su victoria en México. / Edgard Garrido (Reuters)

GP de México

Verstappen rompe otro récord y Alpine, las ilusiones

Una de las carreras más anodinas de la temporada dejó al neerlandés como el piloto con más victorias en un año y a Alonso con una enorme decepción, abandonando a seis vueltas de meta

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Quienes querían ver espectáculo en el Gran Premio de México, sin duda uno de los más animados de la temporada, se llevaron un chasco muy serio después de que fuera, posiblemente, una de las carreras más aburridas del curso. Max Verstappen apenas tuvo problemas para lograr la decimocuarta victoria del año, lo que le convierte en el piloto que más veces ha acabado en lo más alto del podio en una campaña. Detrás, dos leyendas como Sebastian Vettel y Michael Schumacher que lograron ganar trece carreras en sus mejores años de competición.

El neerlandés se impuso en una prueba en la que ni siquiera necesitó apretar, sino más bien gestionar. Pirelli se encargó de convertir este Gran Premio de México en un sopor que solo por algunos momentos permitió que los fans no se durmieran. Ni siquiera el bullicioso Foro Sol fue lo que en otras ocasiones, porque Sergio Pérez, que acabó tercero detrás de dos campeones como su compañero y Lewis Hamilton, tuvo su día: Red Bull falló en una parada en boxes y le impidió luchar por algo más.

Fue una prueba cargada de tensión ficticia, hasta el punto de que una lucha por el decimotercero o el decimocuarto atraían más ojos que los de arriba. Ahí, al menos, se vio cómo un toque entre Daniel Ricciardo y Yuki Tsunoda dejaba KO al japonés. Mientras, por delante, ni siquiera los Ferrari estaban en la lucha, ya que Carlos Sainz se vio pronto en una cómoda quinta posición en la que acabó. Poco o nada que contar ahí, ya que al menos esta vez el enésimo fallo en boxes de los de rojo no fue demasiado grave.

Mientras que para él fue un mal resultado acabar quinto, bien lo hubiera firmado Fernando Alonso. Y es que el asturiano se convirtió, de nuevo, en una víctima propicia para la insultante falta de fiabilidad de Alpine.

«¡Vaya temporada!»

El resumen de la participación de Alonso en el Autódromo Hermanos Rodríguez fue un «otra vez». De nuevo, la falta de fiabilidad de Alpine se cebaba con el español en una carrera en la que sin hacer una de sus mejores actuaciones sí estaba cuajando una carrera razonablemente seria. Sin meterse en líos, contemporizando con la estrategia (intentó ir a una parada, ya que tenía claro que era una auesta más que factible), a falta de seis vueltas se le rompió el coche.

Otra vez, el Alpine A522 se cebaba con el coche 14, algo de lo que ya se había quejado Alonso hace tiempo en la enésima pifia de los coches azules. Estaba resistiendo en una decente séptima plaza que le permitiría apretar aún más la clasificación y su lucha con Esteban Ocon, cuando el coche empezó a fallar. No podía ser, se decía a sus adentros, mientras le pasaban Ricciardo primero y luego el resto. Cuando afrontaba la zona del estadio, Alonso dejó ir el coche y lo paró. Puño al aire, desesperación al echarse sobre los neumáticos... Lo que se temía, ocurrió de nuevo.

No ha sido un fin de semana bueno para Alpine, ni mucho menos, y estos problemas se podían ver venir. Ya desde que el sábado detectaron que se les calentaba demasiado el monoplaza y tenían que poner unos agujeros extra, no fue una buena noticia. Alonso y Ocon no clasificaron tan arriba como podían, y se notó en carrera. Sin velocidad, sin posibilidad de adelantar, solo tenían que aguantar 71 vueltas... y ni eso. La radio de Alonso instantes antes de cerrar su participación fue un evidente «¡vaya temporada!» que resume la desesperación del español. Ni siquiera pudo acabar la carrera, que es lo peor que le podía pasar, y que se convierte en su 74º abandono en Fórmula 1.

La mejor noticia para el asturiano, y para el resto, es que en quince días se sanarán las heridas. Llega el Gran Premio de Brasil, que a poco será más divertido que lo que se vio en México, y que además tendrá una doble oportunidad para puntuar, ya que hay formato sprint.