Charles Leclerc celebra la pole conseguida en Monza subido a su monoplaza. / EP

GP de Italia

Leclerc cumple antes del gran examen de Monza

El monegasco hace la pole sin necesidad de verse beneficiado por las penalizaciones de sus rivales

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

La Fórmula 1 ha convertido su propia normativa en un serio problema. La limitación de unidades de potencia y partes de esta a usar antes de penalizar ha convertido la incógnita del GP de Italia en un caos absoluto, hasta el punto de que a edición de esta crónica no se puede asegurar al 100% el orden exacto de salida de los 20 pilotos que compondrán la carrera de este domingo.

Lo que es seguro es que todos lo harán detrás de Charles Leclerc. El monegasco es el gran protagonista de este fin de semana, no solo porque al correr con el escudo del Cavallino Rampante al pecho debe dar un extra en el GP de Italia, sino porque además tiene una oportunidad de oro (posiblemente la última) para recortarle distancia a Max Verstappen.

El neerlandés fue el único rival directo que le peleó la pole de este sábado. Hasta los instantes finales de la Q3 no estaba claro quién iba a marcar el mejor tiempo de este sábado, con Carlos Sainz como invitado a la fiesta pese a que él, como el de Red Bull, seguro que no iban a ser los 'poleman' debido a que ha cambiado la unidad de potencia completa. Leclerc hizo una vuelta mejor que sus rivales libra por libra, sin récord en ninguno de los tres sectores que se repartieron el español y el neerlandés.

Con la pole en la mano, Leclerc tiene que demostrar que aún puede ser el líder que los tifosi de Ferrari no solo le piden sino que le exigen. No se puede permitir marrar su octava pole de la temporada en algo que no sea una victoria, ya que el piloto lo tiene todo de cara. Salvo cambio de última hora (que se confirmará unas horas antes de la salida de la carrera), Verstappen partirá séptimo. Sigue siendo uno de los grandes favoritos, máxime después de lo visto en las últimas carreras en las que ha cuajado unas más que memorables remontadas, pero Leclerc no se lo pondrá fácil. Con miles de aficionados italianos desgañitándose por ver una victoria del piloto que defiende sus colores, en este caso ligeramente modificados por ese amarillo 'giallo' que lucen en el mono y la parte superior de sus coches, Charles tratará de ser el segundo de su nombre en ser coronado rey en este fin de semana: en su caso no de una nación, sino de la Fórmula 1.

Baile de posiciones

La irónica normativa de la FIA ha hecho que varios pilotos ganen posiciones en función de cuándo y cómo anunciaron los cambios en las unidades de potencia. Carlos Sainz marcó el tercer tiempo tras no poder aprovechar los rebufos en su último intento de la Q3, pero como sustituye casi todo su motor partirá desde la decimoctava plaza, por delante de Bottas y Hamilton que han hecho lo propio en el Alfa Romeo y el Mercedes respectivamente.

Sin embargo, otros pilotos han visto cómo sus sanciones se reducen. Nick De Vries (sustituye a Alex Albon en Williams, aquejado de una inoportuna apendicitis), Guanyu Zhou y Nicholas Latifi han ganado cinco puestos respectivamente, amén de George Russell, que saldrá segundo tras marcar el sexto tiempo y Lando Norris, que lo hará tercero tras ser séptimo. Las cinco posiciones de castigo para Max Verstappen y Esteban Ocon acaban pasando a ser solo dos y una respectivamente, Sergio Pérez pierde seis en lugar de diez. y hasta Mick Schumacher y Kevin Magnussen, los pilotos de Haas, no solo no pierden posiciones (sustituyen la unidad completa y deberían penalizar 15 plazas), sino que ganan tres con respecto a sus tiempos de clasificación.

Otro de los que sube varias plazas es Fernando Alonso. El asturiano no estuvo especialmente fino en la Q3 a la que pasó con relativa comodidad, ya que en el primer intento no tuvo una buena vuelta y la descartó antes de cruzar la meta y en la segunda se salió ligeramente de la zona legal de la pista y le quitaron el tiempo. El de Alpine acabó la clasificación sin crono, por lo que se le situó décimo, pero las penalizaciones de sus rivales le aúpan al sexto puesto teórico.

Malas sensaciones

Las sensaciones no son nada buenas y Alonso, de hecho, plantea una carrera a la defensiva. «Vienen coches muy rápidos detrás y salimos séptimos, así que espero estar rozando la zona de puntos. De hecho, sumar puntos es el objetivo», admitía como meta. Alpine también erró, ya que decidió que fuera Ocon el que penalizara al montar una nueva caja de cambios y no hacerlo con Alonso les costará ritmo de carrera.

«Tuvimos la oportunidad de cambiar el motor aquí. Con todas las penalizaciones de los rivales hubiese venido bien. Lo tuvimos que hacer sólo con un coche para no perder el ritmo de la carrera y las oportunidades», señalaba el español. Todo lo que sea cruzar la meta entre los 10 primeros será una buena noticia en la carrera en la que Alonso igualará a Kimi Raikkonen como el piloto con más GPs disputados en la historia de la Fórmula 1.