Fernando Alonso. / Efe

Mundial 2023

Alonso deja Alpine y ficha por Aston Martin

El asturiano cambia de aires después de un infructuoso regreso a la casa donde ganó sus dos Mundiales y sustituirá a Vettel en el equipo del multimillonario Lawrence Stroll

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Fernando Alonso seguirá en la Fórmula 1, pero no será en Alpine. A primera hora de este lunes, aún con los rescoldos del GP de Hungría, el equipo Aston Martin anunció el fichaje del piloto asturiano a partir de la temporada 2023 en un contrato multianual. Las promesas incumplidas por parte de Alpine, un proyecto con muchas dudas en su futuro, las desavenencias con el jefe del equipo, Otmar Szafnauer, y la actitud de Esteban Ocon, que el mismo domingo en Hungaroring estuvo a punto de echarle de pista, son algunos factores por los que Alonso no ha esperado a que se produzca la conversación que tenía pendiente para el verano con Alpine.

El riesgo que asume Alonso es notable. Firma por una escudería que ni mucho menos es ganadora a día de hoy, pero que cuenta con recursos más que suficientes gracias a la ingente fortuna de su dueño, Lawrence Stroll, que además es el padre de su próximo compañero, Lance Stroll. Es precisamente la presencia de ese apoyo y del proyecto lo que ha hecho decantarse al español. «El equipo Aston Martin claramente está derivando la energía y el compromiso para ganar y, por lo tanto, es uno de los equipos más emocionantes de la Fórmula 1 en la actualidad. Conozco a Lawrence y Lance desde hace muchos años y es obvio que tienen la ambición y la pasión para triunfar en la Fórmula 1», destacó Alonso.

«He visto cómo el equipo ha atraído sistemáticamente a grandes personas con pedigríes ganadores, y me he dado cuenta del gran compromiso con las nuevas instalaciones y recursos en Silverstone. Nadie en la Fórmula 1 hoy en día está demostrando una mayor visión y un compromiso absoluto con la victoria, y eso lo convierte en una oportunidad realmente emocionante para mí», añadió el todavía piloto de la escudería francesa.

La noticia no solo supone toda una revolución en el paddock por el cambio de colores del asturiano, sino que además garantiza que estará, al menos, una temporada más, aunque apuntan a ser no menos de dos. «Todavía tengo el hambre y la ambición de luchar por estar al frente, y quiero ser parte de una organización comprometida con aprender, desarrollarse y tener éxito. Todos apreciamos que hay mucho por hacer para llegar al frente, y debemos aplicar todas nuestras energías en trabajar juntos para encontrar el rendimiento. La pasión y el deseo de actuar que he presenciado me convencen de mantener mi disfrute y compromiso con el deporte. Tengo la intención de volver a ganar en este deporte y, por lo tanto, tengo que aprovechar las oportunidades que me parezcan adecuadas», explica Alonso.

Negociación de más de un año

No se puede decir que el regreso de Alonso a Alpine, con el que ganó sus dos títulos mundiales (con Renault en 2005 y 2006), haya sido fructífero. 'El Plan' hizo aguas desde el primer momento, no tanto porque fuera a ser un coche ganador, sino porque las promesas no se cumplieron. La deriva dubitativa que había emprendido el equipo anglofrancés y, sobre todo, la falta de cariño y respeto al piloto que les había hecho campeones por última vez ha sido lo que definitivamente ha obligado a Alonso a tomar la puerta de salida.

Las conversaciones entre Alonso y Aston Martin se vienen produciendo desde hace tiempo. Más de un año, exactamente. En agosto de 2021, Lawrence Stroll llamó al asturiano para preguntarle por su disponibilidad: querían sustituir a Sebastian Vettel ya en este 2022. El alemán había avanzado su intención de retirarse a no mucho tardar, y aunque finalmente no se produjo esa marcha, la confirmación de que el germano no iba a seguir en 2023 ha sido lo que ha propiciado la decisión definitiva.

Alonso cambia un equipo en línea ascendente -Alpine es, a falta de diez carreras para el final, cuarto en el Mundial de constructores- por una estructura que ronda los puestos bajos pero que tiene un potencial de mejora mucho mayor. Dicho en plata: Lawrence Stroll está metiendo volquetes de dinero en crear una escuadra ganadora.

No obstante, no se puede evitar una cierta sensación de salto al vacío. Alonso ya ha demostrado en su trayectoria que no siempre ha acertado en los cambios de equipo. El flagrante caso de McLaren en 2007 es una pesadilla que le perseguirá de manera recurrente. Sin embargo, hay que esperar. Proyecto hay; que sea ganador es otra historia. Quien quiere encontrar tesoros inesperados necesita explorar tierras ignotas, aunque eso signifique renunciar a la comodidad de lo conocido por una promesa que, a priori, no va a ser mucho peor.