Miquel Iceta (d), ministro de Cultura y Deporte. / EP

Aprobado el anteproyecto de la nueva Ley del Deporte

El Consejo de Ministros da luz verde a la legislación que sustituirá a la de 1990 y será remitida ahora a las Cortes para comenzar su andadura parlamentaria

R. C. Madrid

El Consejo de Ministros aprobó este viernes el anteproyecto de la nueva Ley del Deporte, «un texto renovado, progresista y moderno que se adecuará a las necesidades actuales y establecerá un marco regulador general a nivel nacional», según lo calificó el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta. El proyecto que reemplazará a la Ley del Deporte de 1990 será remitido ahora a las Cortes para comenzar su andadura parlamentaria.

Para la elaboración de la nueva Ley del Deporte se ha contado con la colaboración de los ministerios vinculados a la práctica deportiva, comunidades autónomas, federaciones, sindicatos y distintos agentes públicos y privados. El pasado 12 de junio el anteproyecto de la nueva ley salió a información pública para que las distintas federaciones y organismos deportivos presentasen alegaciones y aportaciones, pero ha tenido que transcurrir medio año hasta la aprobación del proyecto.

Miquel Iceta destacó que la Ley del Deporte «intenta impulsar al deporte español en la vía de la inclusión» y también confirmó que el porcentaje de avales que deberán presentar las directivas que aspiren a presidir las entidades de fútbol que no son sociedades anónimas deportivas (Real Madrid, Barcelona, Athletic y Osasuna) «quedará en manos de lo que decidan los clubes».

La disposición de la Ley del Deporte de 1990 ha sido modificada tras una de las enmiendas presentadas por el PNV a los Presupuestos Generales del Estado. Hasta ahora el porcentaje del aval bancario necesario es el 15% del presupuesto del gasto de cada club, y en el caso concreto del Athletic se propondrá a sus socios que se rebaje al 5%. En el caso del Real Madrid, el club que preside Florentino Pérez mantendrá el citado 15%.

Entre otras novedades, el nuevo anteproyecto «reconoce la actividad deportiva como un derecho, impulsa la presencia de la mujer en el sector y regula la figura del deportista y las entidades deportivas».

.«Esta ley avanza en valores», declaró Iceta, que valoró su necesidad, al adaptarse a la actividad deportiva actual, «que ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas». «El gran objetivo es que siga creciendo la práctica deportiva. El deporte es una contribución imprescindible para la salud, para la cohesión y para el cambio de hábito de la ciudadanía», subrayó el ministro de Cultura y Deporte.

Entre sus principales novedades, la propuesta de ley reconoce expresamente el derecho a la actividad física y al deporte como actividades esenciales; promueve la igualdad y la inclusión en todos los niveles; dota de seguridad y estabilidad a las distintas figuras de personas deportistas; actualiza el modelo de las diferentes entidades; y unifica las funciones públicas y privadas de las organizaciones deportivas, regulando, entre ellas, las competencias del propio Consejo Superior de Deportes (CSD). Además de la dimensión social, incluye también aspectos como la transición ecológica y la innovación digital en el sector«, destacó el Ministerio de Cultura.

El deporte como derecho

El artículo 2 del anteproyecto recoge una de las grandes novedades de la Ley: la consideración del deporte como actividad esencial y el derecho a la práctica deportiva. Según se establece, ambos deben ser objeto de tutela por los poderes públicos, dotándolos de la posibilidad de poner en marcha planes y políticas orientadas al fomento de la práctica deportiva, además de fijar las condiciones mínimas de seguridad en los recintos deportivos y programas de colaboración con federaciones.

La seguridad, junto a la igualdad, la coordinación entre administraciones, el respeto al medio ambiente y el juego limpio son, de hecho, los principios de ordenación deportiva del nuevo texto, que tiene como objetivo permitir el acceso al deporte al mayor número de personas, atendiendo especialmente las necesidades de los colectivos con un mayor riesgo de exclusión.

La nueva Ley también atiende específicamente los derechos de las personas LGTBI en dos sentidos: eliminando cualquier clase de discriminación y promoviendo que el acceso y la práctica deportiva se realice siempre con pleno respeto al principio de igualdad.