Jesús Ángel García Bragado, en el estadio madrileño de Vallehermoso. / EFE

Atletismo

Jesús García Bragado: «Me toca bajar al ruedo a amarrar mis octavos Juegos»

El marchador de 51 años cambia sus planes y competirá en la Copa de Europa para asegurar su récord de participaciones olímpicas en Tokio

MIGUEL OLMEDA Madrid

Juegos Olímpicos, 50 kilómetros marcha y Jesús Ángel García Bragado son tres conceptos que se entienden por separado, pero juntos adquieren un significado especial. Único. Y es que el marchador madrileño, a sus 51 años, se convertirá el 8 de agosto en el primer atleta de la historia en competir en ocho Juegos. Lleva prácticamente tres décadas, desde Barcelona'92, defendiendo la camiseta de la selección, con la que tiene también el récord de participaciones (trece) y medallas (cuatro, con un oro y tres platas) en Mundiales. Es una institución hasta tal punto que formó parte del desarrollo de la camiseta que España lucirá en Tokio y que se presentó este miércoles en el estadio de Vallehermoso.

- ¿Cómo lleva la preparación para los Juegos?

-Ahora un poquito mejor que en la etapa invernal. Cuando hace un año salí del confinamiento me vi con problemas articulares importantes, sobre todo de la inactividad, de no estar entrenando con continuidad a pesar de que tenía una cinta de correr en casa. Estos problemas se han ido resolviendo bastante mejor, ya me he incorporado a un plan de competiciones que más o menos es ideal y ahora quedan 100 días, así que hay que ir poco a poco poniéndose en la preparación específica de los Juegos, que me hacen mucha ilusión.

- En el Nacional de 50km dijo que no participaría en la Copa de Europa de Podebrady y se reservaría para Tokio. ¿Sigue siendo su plan?

-Las exigencias del 'world ranking' de la Federación Internacional para clasificarse me hacen plantearme que quizás me convenga más participar en la Copa de Europa y amarrar la posición definitivamente.

- ¿No le vale la octava plaza en el Mundial de Doha?

-Me dio bastante puntuación, pero cuentan dos pruebas y el hecho de no haber competido en citas importantes desde Doha hace que no te muevas en la puntuación y ahora toca bajar de la grada al ruedo para mantener mi posición actual.

- ¿Hay que esperarle entonces en Podebrady?

-Ahora mismo mi primera opción es estar en la República Checa compitiendo por penúltima vez.

- ¿Qué expectativas tiene para los Juegos?

-Mi idea es llegar con la misma forma física con la que llegué a Doha, donde me veía incluso capacitado para pelear por las medallas si se daban las circunstancias, que lamentablemente no se dieron. Pero conseguí un buen resultado con el que metí un pie en estos Juegos. Allí me gustaría estar peleando un 'top 10' y quedar lo más arriba posible.

- ¿Y para el resto de marchadores españoles?

-María Pérez, que es la clara candidata para ganar la Copa de Europa, tiene una gran oportunidad de pelear la medalla olímpica. Diego García Carrera y Álvaro Martín también, pero el clima va a condicionar mucho.

- Después de siete Juegos, ¿cómo se afrontan los octavos?

-Por una parte, sabiendo que es mi última competición, tengo ganas de terminar, pero también tengo añoranza porque cierro una etapa importante de mi vida que ha durado muchos años y que comenzó en Barcelona'92.

- ¿Con cuál de esos Juegos se queda?

-Llegar cuarto y saber que podía haber subido al podio en Pekín 2008 me dio mucha satisfacción. Son los que mejor recuerdo tengo por esa sensación de que pude haber sido medallista olímpico.

- ¿No es un poco agridulce quedarse tan cerca del podio?

-Sí, pero es mi mejor resultado olímpico. Luego todos sabemos lo que sucede con los casos de dopaje que no se sancionan… Pero en las circunstancias en las que fui, camino de los 40 y sin tener muy claro si debía participar o no, finalmente lograr mi mejor posición es lo que me hace guardar ese buen recuerdo. Barcelona'92 es un orgullo, pero a nivel deportivo no fue tan bueno.

- ¿Cuál es la clave para mantenerse 30 años en una prueba tan dura como los 50km?

-Supongo que ser muy metódico a la hora de las preparaciones y luego estos últimos años el estar rodeado de un gran equipo de personas.

- Se retira y con usted dejan el atletismo también los 50km. ¿Cómo quedará la marcha?

-Una de las razones que me motivaron a continuar fue el saber que se terminaban aquí los 50km, que me han dado mis mejores años. Ahora se opta por los 35km, que se adaptan un poco más a los formatos televisivos, pero con el tiempo quedará una distancia única y algo semejante a un relevo sustituirá a los 35km. Dudo que esta prueba se consolide a diez años vista.

- Pone fin a tres décadas como atleta. ¿Qué le depara el futuro?

-Seguiré ligado a este deporte; por una parte, como entrenador de chavales que quieran llegar lo más lejos posible, y por otra, como podólogo.