Roger Federer durante el último partido de su carrera. / EFE

Polideportivo

El deporte de élite traspasa la frontera de los 40

La retirada de Federer demuestra que los profesionales alcanzan más tarde su plenitud y estiran cada vez más sus carreras

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Una de las frases de los libros de autoayuda es que la edad es un estado de ánimo. Puede haber ancianos de 30 años y adolescentes de 60 o 70. En el caso del deporte, especialmente el profesional y de élite, esta realidad choca con el desgaste físico.

Roger Federer ha decidido colgar la raqueta definitivamente. La Laver Cup ha supuesto el último torneo con presencia del legendario tenista suizo, tras más de un año peleando contra una rodilla que pasó por el quirófano tres veces. Las otras dos le sirvieron para seguir, pero ha acabado claudicando. «Dejé de creer que podía seguir jugando (.) Los últimos tres años han sido muy difíciles, dicho de manera corta, señalaba en una entrevista reciente.

Nacido en 1981, Federer se va con 20 Grand Slams a sus espaldas y habiendo protagonizado una legendaria rivalidad con Rafa Nadal y Novak Djokovic. La presencia de estos titanes de la raqueta ha sido, en parte, la que ha hecho que aguante mucho más de lo razonable para un tenista. Pete Sampras, que hasta la llegada de Federer fue el que más Grand Slams había conseguido, se retiró con 32 años.

Fernando Alonso vestido de calle durante el último Gran Premio de Hungría. / EFE

De la misma generación que Federer es un Fernando Alonso que lleva años persiguiendo el sueño del tercer Mundial de Fórmula 1, que ha pasado por diferentes fases y que ahora en Aston Martin quiere poner la guinda a una carrera que será legendaria, más por su edad que por los números, que también.

En el próximo GP de Singapur se convertirá en el piloto con más carreras disputadas en la historia de la competición, y aún le quedan dos o tres años más en activo en el gran circo, antes de pasar a otras disciplinas. El Dakar, donde tiene el ejemplo del veteranísimo Carlos Sainz (60 años), será uno de sus próximos retos.

El caso de Alonso, como el de Federer, o el de un Alejandro Valverde que con 42 años (la edad con la que se retiró el legendario Valentino Rossi del motociclismo) está afrontando sus últimas competiciones ciclistas, son cada vez menos excepcionales.

Aunque sigue existiendo esa frontera de los 40 años, muchos deciden estirar más allá de lo que hace no tanto parecía imposible. Los que toman la decisión de continuar suelen emplear el mismo planteamiento: «Mientras me sienta competitivo y el cuerpo aguante.». Ahí radica el quid de la cuestión: la recuperación y el físico pasan factura.

«La decisión de irse pasa por una correcta visualización de su futuro. Normalmente, van a tener que competir con gente mucho más joven y es cierto que, al ser gente de alta competición, su nivel de forma física está al 100% pero no van a poder evitar el envejecimiento metabólico y muscular», señala José Antonio Martín Urrialde, doctor y profesor de fisioterapia de la Universidad CEU San Pablo y especialista en medicina deportiva.

En este sentido, la preparación mental es clave y deben asumir que los que crecieron viéndoles triunfar ahora son sus rivales. «Son personas acostumbradas a ganar y de repente entran en una fase en la que ganar puede ser una opción, pero también lo es perder porque llega un rival más joven. Sobre todo en los deportes individuales, como en la Fórmula 1 con Fernando Alonso o en el tenis con el propio Federer y, presumo, el caso de Nadal cuando llegue», admite el profesor Martín Urrialde.

¿Y después qué?

La decisión de retirarse no siempre es algo que se tome de manera consciente. Son muchos los deportistas de élite que lo dejan obligados por la acumulación de lesiones, caso de Federer, o por dolencias inesperadas, como le pasó a Iker Casillas. El exportero internacional se vio forzado a colgar los guantes de la noche a la mañana, cuando sufrió un infarto durante un entrenamiento. Tuvo que apoyarse en su familia y amigos más cercanos para pasar del día a día de los entrenamientos y los partidos (ya los últimos, desde el banquillo) a estar metido en casa.

De no haberse producido ese problema cardíaco, a sus 41 años (es del 81, como Federer o Alonso) seguiría en activo, como su ídolo y amigo, Gianluigi Buffon, que a sus 44 años afronta la recta final de su legendaria carrera en el Parma de la serie B hasta, al menos, 2024.

Joaquín sostiene la Copa del Rey cosechada en las filas béticas la pasada temporada. / EFE

De la misma edad que Casillas es Joaquín, leyenda y estandarte del Betis, que ya prepara su salida de los terrenos de juego para asaltar el mundo televisivo, con su programa 'El Novato'. El del Puerto de Santamaría tenía previsto dejarlo en verano de 2022, pero le dio por levantar la Copa del Rey. Una temporada más se antojaba obligada antes de dedicarse a la tele.

Vida familiar asentada

Con más de 40 años, tomar la decisión de retirarse no es fácil porque la barrera es evidente. Muchos de ellos ya tienen una vida familiar más que asentada y pasan de viajar por todo el mundo a quedarse en casa disfrutando de los suyos.

Kimi Raikkonen, precedente directo de Alonso en la F1, se retiró en 2021 con dos hijos y una esposa; el asturiano, en cambio, no está ni casado. Tanto uno como otro deben pensar bien qué hacer y no caer en la autocomplacencia. Dicho de otra manera: deben aprender a que las paredes de sus casas, por muy lujosas que sean, no se les caigan encima. Volviendo al caso Alonso: se fue en 2018 y se dio cuenta de que lo echaba demasiado de menos.

Alejandro Valverde celebra un triunfo de etapa durante el presente año. / EP

Las tres etapas de la preparación mental
Alejandro Valverde observa el trofeo del Giro de Italia. / AFP

La preparación mental es tan importante como la física para preparar el fin de la etapa profesional en la competición, y son muchos los campeones de élite que se apoyan en especialistas como Amaia Tainta, psicóloga deportiva y profesora invitada del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad de Navarra.

«Los años previos a tomar la decisión de retirarse suelen ser complicados y hay tres etapas: antes, durante y después. En el 'antes' se trabaja en los miedos que el deportista pueda tener sobre esa retirada, y en cómo anticiparse y planificarla. Una vez se toma la decisión (el durante), lo importante es enfocarse en que el deportista disfrute de la actividad deportiva. Por último, (el después) se trabaja durante los meses posteriores a la retirada en que el deportista sepa adaptarse a su nueva forma de vida y afronte sus nuevos retos», apunta en este sentido. Esa labor, sea individual o con ayuda, es clave para que la transición de los terrenos a la jubilación sea tranquila y sin problemas.

Lo que queda claro es que, como en botica, en el deporte hay de todo. Hay ídolos que prefieren dejarlo a los 30 con media vida aún por vivir y los hay que prefieren ser los abuelos de su deporte hasta que sea este el que les obligue a irse. Sea con 30, con 35 o con 40, solo unos pocos elegidos pueden irse con la vitola de leyenda, caso de un Roger Federer que se mantendrá como uno de los más grandes de todos los tiempos.