Los jugadores de la selección española celebran la victoria ante Alemania. / AFP

Europeo de balonmano

Los Hispanos rozan la perfección

La selección española supera a Alemania gracias a su defensa y la actuación de Pérez de Vargas

Víctor Borda
VÍCTOR BORDA

Los Hispanos rozaron la perfección. Desarbolaron a una Alemania que venía, pese a sus numerosas bajas por positivos, de pasar por encima de Polonia. España basó su triunfo en su magnífica defensa, acompañada por las 18 paradas de un colosal Gonzalo Pérez de Vargas, y en su fabuloso juego de continuidad, donde Agustín Casado, su gran rendimiento en esta cita internacional comienza a no ser noticia, dio todo un recital de juego y finalización. Fue un partido redondo frente a una selección germana que, pese a sus casos de covid que le han obligado a varios cambios de efectivos durante el Campeonato de Europa, venía de pasar por encima de Polonia. La victoria sitúa a los españoles como líderes en solitario de este grupo de la 'main round' con cuatro puntos. Si derrota este viernes a Rusia (15:30 h.), que cayó frente a Suecia, daría un paso muy importante hacia las semifinales del torneo. Y es que los Hispanos siguen invictos tras imponerse en los cuatro partidos que han disputado en esta competición, además de sumar ya 16 victorias consecutivas en los últimos Europeos. El sueño de revalidar el título continental sigue más que vivo.

España se encontró antes del encuentro con los positivos por coronavirus de Joan Cañellas e Ian Tarrafeta, dos bajas importantes en la primera línea. Ribera tuvo que tirar para completar la convocatoria de Chema Márquez, uno de los destacados ante Bosnia, y Kauldi Odriozola, que como el lateral del Granollers debutó en el Europeo en el encuentro frente a los balcánicos.

El choque, desde el minuto uno, se presumía que iba a ser igualado, a cara de perro, entre dos selecciones habituales en las rondas principales de Mundiales y Europeos. Los Hispanos comenzaron con una ventaja de dos goles que el combinado germano igualó a primeras de cambio. Agustín Casado, el comandante, llevaba el peso de las operaciones. En el primer tiempo dio un máster de cómo jugar los dos contra dos, con un Adriá Figueras letal en los seis metros. Alemania aguantaba el tirón. Intentaba imponer su duro y sólido 6:0, algo que consiguió el algunos momentos del primer tiempo.

23 Alemania

Bitter, Golla (4), Wiencek (2), Wiede (1), Zerbe (1), Koster (3), Dahmke (1) -equipo inicial-; Weber (2), Reichmann (2p), Drux, Zieker (4), Ernst (1), Steinert, Stutzke (2) y Rebmann.

29 España

Pérez de Vargas, Maqueda (6), Ángel Fernández, Figueras (4), Casado (5), Antonio García (3), Aleix Gómez (4, 2p) -equipo inicial-; Guardiola, Peciña, Sánchez-Migallón, Gurbindo (1), Márquez (1), Ariño y Solé (5).

  • Marcador cada cinco minutos: 3-3, 4-5, 8-8- 10-10, 12-13, 12-14 (descanso); 12-15, 13-20, 14-21, 18-24, 21-28 y 23-29.

  • Árbitras: Charlotte y Julie Bonaventura (Francia). Excluyeron dos minutos al germano Golla.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la segunda fase del Campeonato de Europa, disputado en el Zimny Stadio Ondrej Nepela de Bratislava.

Esa igualdad se quebró en el 12-12, cuando Alemania se bloqueó. El 6:0 español, con tres hombres grandes en pista (Guardiola, Peciña y Sanchéz-Migallón) comenzaba a ser un muro infranqueable para el conjunto que dirige el islandés Alfred Gislason, que en los últimos minutos fue incapaz de batir a Gonzalo Pérez de Vargas. Cuando la defensa hispana funciona a ese nivel, el rival casi siempre pierde efectividad. Robos, contragolpes y balones recuperados se convirtieron en lo habitual en esos cinco últimos minutos. Una pena que las prisas y las precipitaciones impidiesen que la renta creciese más. Era un buen momento para abrir un hueco importante, que quedó reducido solo a los dos tantos de ventaja con los que se iba a llegar al receso (12-14). España había sido superior en el primer periodo. Buenas sensaciones que había que ratificar en la segunda mitad. Alemania estuvo más de cinco minutos sin ver puerta.

Pérez de Vargas, desatado

El arranque de la segunda parte fue rotundo por parte de los pupilos de Ribera. Alemania continuó sin anotar ante una defensa hispana, acompañada por un colosal Pérez de Vargas, que imponía su ley. Los germanos estuvieron otros nueve minutos sin ver puerta. Ahí se rompió el partido, España mandaba ya por siete goles (12-19).

Zieker se convirtió en la única arma ofensiva de los hombres de Gislason. A España le salía todo. A Alemania, nada. Los teutones habían probado con un ataque con siete hombres de campo, pero Pérez de Vargas se ocupó de evitar que marcasen, con lo que viendo que la renta española crecía volvieron a los seis atacantes.

Casado seguía ofreciendo un recital en el juego de continuidad, ayudado por un Gurbindo que sacó petróleo en algunas acciones. El portero de la selección española seguía desatado. Con todos estos factores la victoria ya no se podía escapar. Maqueda, que jugó en el tramo final del segundo tiempo, fue el encargado de mantener la renta con sus lanzamientos a distancia. España se dedicó a mantener el nivel defensivo, con Pérez de Vargas a pleno rendimiento, para ver pasar el reloj hasta el 23-29 con el que finalizaba el encuentro.