Juan Espino, ayer, en el hotel de concentración que le ha dispensado la organización de la UFC, junto a sus entrenadores Gabi Sarmiento y Julio Santana. / C7

Londres, escala previa a la jaula de Abu Dabi

Juan Espino, El Guapo, llegó ayer a la capital inglesa y allí estará confinado hasta el viernes antes de viajar al país oriental para reaparecer el día 26 en la UFC

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

En plena cuenta atrás para su vuelta a la jaula de la Ultimate Fighting Championship (UFC), la franquicia universal de las artes marciales mixtas, con la pelea que le enfrentará el próximo día 26 al estadounidense Jeff Hughes, Juan Espino, conocido como El Guapo en el circuito de los deportes de contacto, ya comienza a vivir en carne propia los rigores de la competición más exigente del mundo. Ayer viajó a Londres como escala previa a su desembarco en la isla de Yas en Abu Dabi, sede de la gala 253 de la UFC en la que será protagonista. En la capital inglesa, escoltado por sus entrenadores Gabi Sarmiento y Julio Santana, El Guapo se sometió, nada más pisar tierra, a la PCR para la detección del coronavirus y permanecerá confinado hasta mañana, justo cuando transcurran las 48 horas preceptivas para poder salir de la habitación en la que descansa desde anoche.

Mientras, estará obligado a ejercitarse en solitario y estableciendo contacto por videoconferencia con sus preparadores para organizar la rutina de rigor. Porque, aunque la intensidad del trabajo diario ya disminuye, en previsión del esfuerzo brutal que se viene encima, no hay tiempo para descansar.

«Ejercicios de sombra, comba, yoga, estiramientos con unos elásticos especiales que me he traído... Tampoco quiero aburrirme mucho y, sabiendo que ni para comer podré atravesar la puerta, pues la organización desde que nos recogió a pie de avión hasta ahora nos ha dejado muy claras las consignas, nada mejor que dinamizar el paso de las horas cuidándome y tratando de prevenir lesiones. A Hughes lo conozco bastante bien pero seguiré visionando actuaciones suyas para poder profundizar en aspectos concretos», significó desde tierras británicas.

El luchador grancanario mantiene la «confianza intacta» en sus posibilidades luego de haber cubierto un intenso y exigente programa de puesta a punto con reputados técnicos y compañeros del gremio, de talla internacional, que dejaron sus países de origen para ayudarle en su cuartel general de Guanarteme.

«Mis sensaciones son inmejorables. Tengo muchas ganas de llegar a Abu Dabi y respirar ese ambiente único que te da poder competir con los mejores del mundo. Y, por supuesto, ganar. Porque voy a eso, a ganar. En la UFC o eres un ganador o estás fuera. Y bastante me ha costado entrar como para que me saquen», concluye tajante.