El centrocampista francés Enzo Loiodice conduce el balón en el último entrenamiento en la isla, siendo perseguido en la acción por el delantero albanés Armando Sadiku. / UDLP

Lezama como lanzadera sin límites

La UD, sin Jonathan Viera, afronta hoy el reto de prolongar la reacción y multiplicar su ambición frente a un Amorebieta que asaltó La Rosaleda

Óliver Suárez Armas
ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Bilbao (Enviado Especial)

Una batalla sin cuartel en un campo de minas. Una misión repleta de obstáculos en plena defensa del puesto de privilegio y con el objetivo de pisar el acelerador a falta de una semana para el parón navideño.

La Unión Deportiva Las Palmas, con Enzo Loiodice, Fabio González y Sergi Cardona apercibidos de sanción, visita a la Sociedad Deportiva Amorebieta hoy, a partir de las 17.15 horas (Movistar LaLiga) en el campo número 2 de Lezama, en una nueva oportunidad para revertir su dinámica irregular lejos del Gran Canaria y, al mismo tiempo, mandar un mensaje de ambición de un candidato que sueña y que cree.

La instalación del Athletic Club, que cobija a un recién ascendido a la categoría de plata, debe ser una lanzadera sin límites en el deseo de avanzar y para sacudirse los complejos a domicilio.

El combinado de Pepe Mel, que mantiene las bajas de Pejiño, Mfulu, Mujica y Sergio Ruiz y añadió a última hora a los «indispuestos» Jonathan Viera, Armando Sadiku Álvaro Valles y Ale Díez, recuperó sensaciones, fortaleza y solidez tras obtener un doble triunfo ante el Vélez en la Copa del Rey y contra el Sporting de Gijón en la competición doméstica.

La Unión Deportiva Las Palmas, que solo ha obtenido siete de sus 30 puntos fuera de casa, únicamente saboreó una victoria frente a la Real Sociedad B en el imperial Reale Arena. Los números son desalentadores: cuatro derrotas y cuatro empates para un invitado que no es incómodo. Ahora, tras finiquitar la racha negativa de cuatro encuentros sin ganar -tres derrotas consecutivas-, los amarillos pretenden prolongar la inercia manteniendo la portería a cero, la producción en la sala de máquinas y afilar dos puñales como Jesé Rodríguez y Benito Ramírez, propiciando argumentos más que fiables para asaltar el País Vasco de nuevo.

Por su parte, en la pasada fecha liguera, la Sociedad Deportiva Amorebieta obtuvo ante el Málaga en La Rosaleda la primera victoria de su historia fuera de casa en Segunda División (1-2). El equipo vizcaíno había sucumbido en las nueve visitas anteriores, perdiendo con el Girona (2-0), Mirandés (2-0), Leganés (1-0), Tenerife (2-1), Oviedo (2-0), y empatando con el Ibiza (1-1), Fuenlabrada (0-0), Huesca (1-1) y Alcorcón (2-2).

A pesar de remar para salir de la zona movediza de la tabla -posee 17 puntos y solo ha logrado tres triunfos en 19 fechas-, el plantel de Íñigo Vélez de Mendizabal cimienta sus ganas de continuar en Segunda en su descaro como local, donde el Almería y el Valladolid mordieron el polvo y el Eibar no pudo pasar del empate.

Toca ponerse el mono de trabajo para no volver de vacío en Lezama. La UD Las Palmas está obligada a dar un golpe de efecto y proseguir en playoff.