Fútbol: UD Las Palmas

Las heridas que deja el derbi

17/12/2018

Es el quinto encuentro en el que la UD echa a perder una ventaja en el marcador en lo que va de curso y el cuarto en el Gran Canaria. No cerrar los partidos, fallando ocasiones clamorosas de gol, está condenando.

El empate ante el Tenerife deja a la UD en la décima posición de la tabla clasificatoria y con las mismas urgencias. El ascenso directo está a 11 puntos y la promoción a cinco. Y, aunque ante el eterno rival se mejoró la imagen de manera considerable, se volvieron a cometer los mismos errores que están crucificando a Las Palmas.

Y es que son ya cinco los encuentros en los que los amarillos se adelantan en el marcador y se dejan empatar por el rival. Cuatro de ellos en Gran Canaria. El conjunto isleño no asesta la puñalada final y mantiene vivo al contrario. Contra el Tenerife volvió a pasar, con permiso de Sagués Oscoz, que ensució 85 minutos de trabajo encomiable. La Unión Deportiva mordió el polvo y dejó escapar dos puntos. Otra vez. Una historia que se repite y que está condenando a la escuadra amarilla.

En Mallorca la ventaja todavía era mayor. Los grancanarios mandaban por dos tantos y, en menos de cinco minutos, los rojillos subieron las tablas al marcador. En casa, y donde más duele dejar escapar triunfos, también lograron empatar Albacete, Deportivo de La Coruña, Granada y, por último, el Tenerife. La suma total de esos empates que pudieron ser victorias supondría tener, a día de hoy, la friolera cifra de 10 puntos más. Es decir, que la UD podría estar coqueteando con el propio conjunto gallego, equipo que cierra la segunda posición de la clasificación.

Las heridas que deja el derbi

El hecho de no saber gestionar los encuentros cuando el cuadro insular se pone por delante en el marcador, acentúa la importancia de tener que convertir las oportunidades que se tienen cuando se está en ventaja. Ante los tinerfeños se marraron ocasiones clamorosas. La suerte no quiso sonreírle a una Unión Deportiva que fue mejor de principio a fin pero que, sin lugar a dudas, volvió a cometer los mismos pecados capitales. No mató el partido y eso, casi siempre, acaba de la misma manera en este deporte.

Con todo, la mejoría que se palpó, propiciada por el 4-4-2 por el que apostó Herrera, con dos bandas bien abiertas, debería trasladarse este mismo sábado al Nuevo Arcángel, donde Las Palmas se medirá al Córdoba de Aythami Artiles y Erik Expósito, equipo que está en descenso y, como la propia UD, plagado de urgencias. Así pues, se espera que en tierras de califas llegue la ansiada reacción.