Fútbol: UD Las Palmas

La UD Las Palmas tiene prohibido fallar en el Gran Canaria

04/02/2019

La UD no puede permitirse otra cosa que no sea la victoria ante el Zaragoza. Los números en casa de los amarillos, con cinco triunfos y seis empates, hacen que los isleños se amarren a las opciones de ascenso, pero todo pasa por vencer a los aragoneses.

No le queda otra a la UD que dejar el triunfo en Gran Canaria si quiere seguir creyendo en las posibilidades de ascenso. Los primeros clasificados se están dejando puntos a su camino y es el momento de recortar distancias. Paco Herrera es consciente de la importancia que tiene el fortín amarillo para mirar hacia arriba y, ante un Zaragoza que va a más, debe dar un golpe de autoridad.

Nadie ha vencido en el Gran Canaria

Nadie sabe lo que es vencer en la isla. De momento, Las Palmas está dentro del grupo de los cuatro privilegiados que no han caído todavía en su feudo. Y con cinco triunfos y seis empates en el Gran Canaria, la Unión Deportiva se agarra con fuerza y decisión a sus registros como local para continuar soñando con el regreso a la élite.

Tras el empate cosechado en Tarragona ante el colista el pasado fin de semana (0-0), la UD necesita hacer bueno esas tablas a domicilio. Vencer al Real Zaragoza supondría una dosis de adrenalina para viajar a la Costa del Sol este fin de semana. Visita a Málaga a un lado, y centrados ya en la batalla ante los aragoneses, Las Palmas debe sacar a relucir su músculo. Sus números en el archipiélago son contundentes, pero todavía se pueden mejorar.

En un curso inestable y con giros inesperados, más propios de una montaña rusa que de un equipo de fútbol profesional, los amarillos quieren recuperar todos los puntos posibles en la segunda vuelta. Toca remar hacia los puestos altos de la tabla. Herrera ha logrado cicatrizar la eterna herida defensiva y ahora tiene entre ceja y ceja que los suyos creen más ocasiones de gol y, cómo no, las conviertan. Con una delantero de semejante calidad y pegada, los tantos deben empezar a caer más pronto que tarde. Es por ello que el preparador catalán saldrá con toda su artillería pesada. Con sus hombres de confianza, los que se han ganado un sitio en el once a base de esfuerzo y sudor. No puede regalarle ni un milímetro en el terreno de juego al Zaragoza. Tampoco quiere que los de Víctor Fernández tengan facilidades a la hora de mover el esférico.

Para ello, el timonel del último ascenso de la Unión Deportiva a Primera División moverá muy poco su escuadrón inicial. En portería, el inamovible Raúl Fernández tratará de volver a dejar su arco a cero, como ya hizo en Tarragona. Atrás, línea de cuatro. En el eje de la zaga repetirán Juan Cala y Mantovani, que desde que están jugando juntos han logrado mantener a raya a los atacantes rivales. En los laterales hay más dudas. Tras la endeble imagen ofrecida por Dani Castellano ante el Nástic podría entrar De la Bella en el carril izquierdo. En el derecho, Eric Curbelo, con tres titularidades consecutivas, parte con todas las papeletas. Eso sí, no descarten a Lemos, que daría un plus en la parcela ofensiva. En la sala de máquinas volverá el trivote que ha conquistado a Herrera. Peñalba hará de ancla y, por delante, David Timor y Ruiz de Galarreta ejercerán de interiores en busca de fútbol. En los costados, con Rafa Mir casi como indiscutible, por méritos e insistencia en su trabajo incansable, Danny Blum, Fidel y Araujo pelean por un hueco en el once inicial. Arriba, salvo sorpresa, volverá a disparar Rubén Castro.

La UD no se puede permitir otra cosa que no sea el triunfo

La soga aprieta el cuello isleño y, aunque el equipo vaya poco a poco a más, Las Palmas no puede permitirse otra cosa que no sea ganar. Todo lo que no sea una victoria equivaldría a un nuevo fiasco. El objetivo, desde pretemporada, siempre ha sido claro: el ascenso. Los vaivenes de la campaña no deben borrar la meta real de una plantilla hecha para volver a la élite por la vía rápida. Eso sí, cuidado con un Real Zaragoza que parece haber vuelto a nacer y que, partido tras partido, continúa mejorando su imagen y sus prestaciones. No piensan regalar nada los de Víctor Fernández, que están viendo como semana tras semana empiezan a alejarse de los cuatro puestos que propician el descenso a la categoría de bronce.

La batalla titánica que acogerá el recinto de Siete Palmas puede ser de las que marquen el futuro. Y la Unión Deportiva no quiere otro que no sea codearse con los mejores conjuntos de España. Que no se escapen los tres puntos de la isla. Está prohibido fallar en Gran Canaria.