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Unos Juegos en la red

Unos Juegos en la red

La pandemia ha acelerado aún más la relación de los deportistas con los aficionados en las redes sociales, un vínculo que también tiene su lado oscuro

igor barcia

Enviado especial. Tokio

Miércoles, 21 de julio 2021, 06:16

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Arrancó de forma tímida en Pekín'08, creció en Londres'12, explotó en Río'16 y hoy ya es la principal forma de relacionarse los deportistas con los aficionados. Y más con la llegada de la pandemia. Los Juegos de Tokio 2020 también se celebrarán de forma paralela en las redes sociales, donde los miles de competidores que se dan cita en Japón irán contando minuto a minuto –de hecho ya están en ello– cada vivencia, cada éxito o cada fracaso en las dos semanas largas que dure el evento olímpico. Solo hay que ver la repercusión que ha tenido el reciente vídeo del gimnasta norirlandés Rhys McClenaghan probando las camas de la villa olímpica para entender que estos Juegos se van a vivir en la red.

Hay dos cuestiones que favorecen el seguimiento de los deportistas por parte de millones de personas de todo el mundo. Y ambas están relacionadas con la pandemia. Por un lado, la situación de confinamiento que se vivió durante 2020 sirvió para que muchos deportistas encontraran en las diferentes redes la forma de relacionarse con los aficionados al deporte, una forma de potenciar el contacto a través de vídeos donde mostraban sus entrenamientos, su día a día... Esa relación se ha mantenido hasta hoy, y el hecho de que estos Juegos sean a puerta cerrada, sin aficionados y con muchas restricciones de movilidad para los medios de comunicación ha llegado a los propios deportistas a asumir el papel de anfitriones, para de nuevo mostrar a través de sus vídeos, fotos o mensajes como es la villa olímpica, la sede donde competirán y su rutina tras la llegada a Tokio.

Además, esta forma de relacionarse se ha convertido en el escaparate perfecto para los deportes 'minoritarios', aquellos que tienen menos luz propia o menos fuerza para hacer sombra a los grandes eventos, pero que encuentran en las redes un altavoz para dar a conocer sus competiciones y sus resultados.

Inconvenientes

El problema es que esta relación directa tiene también sus inconvenientes. El Comité Olímpico Internacional tomó hace tiempo cartas en el asunto para intentar regular este tráfico de información y que viajara por unos cauces establecidos. Por ejemplo, así como en 2008 el COI ni se preocupaba por lo que sucedía en las redes, en Londres 2012 preparó una guía de uso de redes sociales para atletas que incluso ya contaba consecuencias legales y en 2016 expuso la Guía sobre Medios Sociales y Digitales donde se establecía que los deportistas podían comentar su participación en las competiciones, «pero no deberán asumir el rol de periodistas» y permitieron el uso de imágenes «pero nunca con fines comerciales o publicitarios», algo que se mantiene para la cita japonesa.

Además, hay otra fuente de preocupación importante en este universo de comunicaciones. Los insultos, los mensajes descalificantes en las redes, quitan el sueño al Comité Olímpico Japonés, que en los meses previos ha visto cómo el rechazo a la celebración se ha vehiculado a través de presiones a deportistas locales. Por eso, el JOC decidió tomar cartas en el asunto y crear por primera vez en unos Juegos un equipo especial junto a la policía metropolitana de la ciudad anfitriona, «para proteger a los 580 atletas olímpicos nacionales de comentarios maliciosos en el ciberespacio», explicaron durante su presentación.

Uno de los casos que más llamó la atención y movió al comité nipón a tomar medidas fue el de la nadadora japonesa Rikako Ikee, quien después de clasificarse tras luchar contra la leucemia se encontró con el rechazo de los aficionados en las redes sociales, con mensajes que la instaban a no participar. Esta situación llevó primero al presidente del JOC a pedir a sus compatriotas que no criticaran a sus deportistas por decidir competir, y después Yasuhiro Yamashita decidió poner en marcha la 'policía de las redes', un control que también ejerce el COI con su vigilancia y las medidas dadas a conocer en su guía.

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